3. FECUNDIDAD
Las estimaciones de fecundidad se basan en las historias de nacimientos
tenidos por las mujeres de 15 a 44 años entrevistadas en la
ENDSSR 2004. Para cada mujer entrevistada se obtuvieron datos sobre
número de hijos nacidos vivos, fecha de nacimiento, sexo de cada
hijo y condición de sobrevivencia a la fecha de la encuesta.
Esta información permite obtener estimaciones de los niveles y
tendencias de la fecundidad.
3.1 Tendencia de la
fecundidad
La Tasa Global de Fecundidad (TGF) es un indicador sintético de
los niveles de fecundidad que permite comparaciones entre diferentes
períodos y entre diferentes países. Este indicador
combina las tasas específicas de fecundidad (TEF) para todos los
grupos de edad, para el período seleccionado y puede ser
interpretada como el promedio de hijos nacidos vivos que
tendrían las mujeres durante toda su vida reproductiva, si las
TEF por edad obtenidas en el período de estudio se mantuvieran
invariables en el tiempo.
La TGF a nivel nacional para el período 2001-2004 para las
mujeres de 15 a 44 años es de 2.9 hijos por mujer (Gráfico
3.1 y Cuadro
6, panel A). De acuerdo a diferentes encuestas llevadas a cabo en
el país desde el año 1990, se puede ver que
después de casi 10 años de lento descenso de la
fecundidad (1990-1998), el Paraguay experimentó una
disminución importante de la TGF entre los años 1998 a
2004. Esta disminución es paralela con aumentos significativos
en la educación de las mujeres paraguayas y con el aumento en la
tasa de prevalencia de uso de métodos anticonceptivos (ver
capítulo 4).
Para estudiar con más detalle los cambios ocurridos desde 1998,
las estimaciones de la fecundidad fueron calculadas usando los datos de
la ENDSSR 2004 para tres períodos de tres años cada uno
(95-98; 98-01; 01-04) referidos a 36 meses (de marzo a febrero).
Considerando los resultados de la encuesta actual, se observa un
descenso constante en la TGF que en conjunto representa una
disminución de 1 hijo (25%), 3.9 vs 2.9 hijos por mujer, entre
95-98 y 01-04, con una reducción de 0.5 hijos en cada uno de los
períodos de tres años. La diferencia de la TGF (4.3)
encontrada en la ENSMI 98 y la TGF (3.9) calculada para el mismo
período de tres años usando los datos de la ENDSSR 2004
se debe, probablemente, a la variación de la muestra (mayor
número de mujeres encuestadas en 2004). Mientras que la TGF se
redujo en 22 por ciento en áreas urbanas, la reducción en
áreas rurales fue de 34 por ciento.
Las tasas específicas de fecundidad en todas las edades muestran
consistencia en las estimaciones provenientes de los datos de ambas
encuestas (Gráfico
3.2). En el grupo de 20-29 años se nota un descenso continuo
desde el período 1995-1998 a 2001-04 en la tasa
específica de fecundidad que también afecta fuertemente
la TGF porque la mayoría de los nacimientos ocurren en este
grupo de edad. La fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años
de edad experimentó una reducción de 26 por ciento ya que
era de 90 nacimientos por 1000 mujeres en el período comprendido
entre 1995-1998 descendiendo hasta 67 nacimientos por 1000 mujeres
durante el período 1998-2001, estabilizándose entre
el período 1998-2001 y 2001-2004.
Existen diferencias importantes según área de residencia,
en todas las encuestas realizadas entre 1990 y 1998 (Cuadro
6, panel
B). En las tres encuestas (ENDS 90, ENDSR 1995/6 y ENSMI 1998), las
mujeres que residen en zonas rurales tienen en promedio 2.4 hijos
más que las del área urbana. Sin embargo, en la encuesta
de 2004, esta diferencia se ha reducido a 1.2 hijos: 2.5 hijos en el
área urbana y 3.7 en el área rural.
En la región Norte se registra la tasa de fecundidad más
alta con un promedio de 3.9 hijos por mujer, siendo Gran
Asunción la región con menor fecundidad, 2.4 hijos por
mujer. (Gráfico
3.3).
3.2 Diferenciales de la
fecundidad
Se observan diferencias en las tasas específicas de fecundidad
por edad (Cuadro
7) y en la TGF según residencia, nivel de
educación alcanzado e idioma habitualmente hablado en el hogar
(Gráfico
3.4). Anteriormente se mencionó que las mujeres
rurales tienen en promedio 1.2 hijos más que las residentes en
áreas urbanas, estas diferencias son consistentes en todos los
grupos de edades.
Es evidente que el nivel educativo de la mujer influye de forma
determinante en la fecundidad, las diferencias de fecundidad son
mayores cuando se compara la TGF en mujeres con educación
mínima que tienen entre 0-5 años de estudios, con mujeres
que completaron el ciclo secundario o tienen educación superior.
Las del primer grupo, tienen 2 hijos más respecto a las
más educadas. También la TGF para mujeres que hablan
solamente guaraní en la casa es 1.6 hijos más que las que
hablan solamente español (3.9 vs 2.3).
Paraguay era uno de los pocos países de Sudamérica que
mantenía una alta tasa de fecundidad. En el Gráfico
3.5, se compara la TGF de Paraguay con la fecundidad de otros
países que han tenido encuestas similares en años
recientes. La TGF de Paraguay es más baja que la de Ecuador y
Bolivia ya que se tiene en promedio 2.9 hijos por mujer y dichos
países se ubican por encima de este nivel. Mientras que Brasil y
Colombia tienen alrededor 2.5 hijos por mujer.
3.3 Planeación de
los nacimientos
Para el análisis de la planeación de los nacimientos se
incluye a todas las mujeres que informaron haber tenido por lo menos un
nacido vivo en el período comprendido entre marzo de 1999 a
febrero de 2004. Para cada nacimiento, se les preguntó, si
habían querido quedar embarazada en ese momento, si
querían esperar más tiempo, o si ya no querían
más hijos.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, se puede afirmar que en
el Paraguay el 72.1 por ciento de los nacimientos ocurridos en el
período mencionado fueron embarazos deseados en ese momento. El
28 por ciento de los nacimientos ocurridos en los últimos 5
años no fueron deseados en el momento de su concepción,
de ellos, el 9.2 por ciento corresponde a nacimientos cuyas madres no
querían más hijos y 18.7 por ciento a aquellos que
querían, pero más tarde (Gráfico
3.6).
La intención de limitar definitivamente el número de
hijos vivos tenidos, aumenta en forma directa con el número de
nacimientos. En el Gráfico
3.7 vemos que a medida que es mayor el número de hijos
tenidos, aumenta el deseo de no tener más hijos, alcanzando a
21.5 por ciento entre las mujeres con 6 y más hijos tenidos.
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