Informe Final ENDSSR 2004
 

11. VIOLENCIA VERBAL, FÍSICA Y SEXUAL

La violencia contra la mujer sea física, verbal o sexual, constituye un problema de salud pública que perjudica la salud reproductiva y llega a afectar la salud mental y general de las mujeres y el bienestar de la familia.

En dos encuestas anteriores, la ENDSR 95/96 y la ENSMI 98, el CEPEP incluyó un módulo sobre violencia hacia la mujer y relaciones en el hogar que indagaba sobre maltratos en la niñez y la adolescencia, acceso de la mujer al ingreso familiar, opiniones acerca de la equidad en las relaciones de pareja y prevalencia de la violencia conyugal. Con el objetivo de actualizar la información obtenida en las dos encuestas mencionadas, en la ENDSSR 2004 se incluyeron preguntas sobre violencia verbal y física, y se amplió el cuestionario con preguntas sobre violencia sexual. Los resultados presentados se refieren a la violencia sufrida por la mujer durante su niñez o adolescencia en el ámbito familiar y a la ocasionada por una pareja o ex pareja, alguna vez en su vida y durante los últimos 12 meses anteriores a la encuesta. También se preguntó a todas las mujeres, independientemente de su estado civil, si alguna vez en su vida habían sido forzadas a tener sexo sin su consentimiento (violadas).

11.1 Experiencia de Violencia Antes de los 15 años

El hecho de haber visto a los padres maltratarse uno al otro durante la niñez o la adolescencia ha sido identificado como uno de los mayores factores de riesgo para maltrato en las edades adultas (Straus MA, Gelles RJ. Physical Violence in American Families: Risk Factors and Adaptations to Violence in 8,145 Families. New Brunswick, NJ: Transaction Publishers, 1990).

Escuchó o Vio a sus Padres Maltratarse Físicamente
Del total de mujeres de 15 a 44 años de edad entrevistadas, el 20.8 por ciento reportó haber visto o escuchado a sus padres maltratarse físicamente antes de cumplir 15 años, Cuadro 11.1. Este resultado es similar al resultado de 18.2 por ciento reportado en la ENSMI 98.

Área, Región y Educación
Las mujeres que residen en el área urbana informaron haber visto violencia entre sus padres en el hogar en mayor proporción que las del área rural (22.4 por ciento frente a 17.8 por ciento). También en la región Gran Asunción (23.3 por ciento) y Este (20.7 por ciento) presentan proporciones más altas de violencia en el hogar en relación a las mujeres de las regiones Norte (18.4 por ciento) y Centro Sur (19.2 por ciento). Esta proporción varía desde 23.5 por ciento entre las que no tienen educación o apenas 5 años aprobados de estudio a 18.9 por ciento entre las mujeres con 12 y más años aprobados de estudio.

Edad
En relación a la edad, mujeres menores de 20 años informaron con menos frecuencia haber escuchado o visto a sus padres maltratarse (19 por ciento) comparadas con mujeres de 30 a 34 años (25.2 por ciento). Se encontró poca variación según el idioma habitualmente hablado en el hogar y el nivel socioeconómico.

Maltrato Físico durante su Niñez o Adolescencia
Para conocer si las mujeres habían tenido experiencias de violencia durante su niñez o adolescencia, se preguntó a todas las entrevistadas si antes de cumplir 15 años alguna vez habían sido golpeadas o maltratadas físicamente. En el Cuadro 11.2 se observa que para el total de las mujeres, el 14 por ciento respondió haber recibido castigo físico antes de cumplir esa edad. Esta cifra es un poco más baja del 17.6 por ciento reportado en la ENSMI 98. No se aprecian diferencias importantes por área ni región de residencia. El porcentaje de mujeres que refirió haber sido víctima de violencia física antes de cumplir 15 años aumenta de 12.6 por ciento entre las del grupo de 15 a 19 años de edad a 16.9 por ciento entre las de 30 a 34 años de edad y luego desciende levemente. Las mujeres divorciadas, separadas o viudas reportaron con más frecuencia (22.1 por ciento) haber sido maltratadas durante su niñez o adolescencia. También fue más alto el maltrato entre las que nunca asistieron a la escuela o apenas aprobaron 5 años de estudio (19.2 por ciento) o pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo (17.6 por ciento).

Persona que Proporcionó el Maltrato

A las entrevistadas que respondieron haber sido maltratadas antes de cumplir 15 años se les preguntó quién la había golpeado o maltratado físicamente. En el Cuadro 11.3 se presenta el porcentaje de mujeres que durante su niñez o adolescencia sufrieron maltratos físicos por persona que proporcionó el maltrato. Como la persona entrevistada podía mencionar más de una categoría en el cuadro no se presenta la distribución porcentual, sino los porcentajes. Casi la mitad (48.7 por ciento) informó que fue el padre, mientras que 40.1 por ciento que fue la madre, en menor proporción mencionaron hermano (7.8 por ciento), padrastro o madrastra (6.3 por ciento) y hermana (3.5 por ciento) u otro familiar (13.1 por ciento). No se observan diferencias muy acentuadas según características de las mujeres entrevistadas.

11.2 Género y Vida Familiar

La violencia hacia la mujer se analiza dentro del contexto de género considerando la desigualdad del manejo del poder que se da en la pareja. En la ENDSSR 2004 se incluyó una serie de preguntas relacionadas a la participación de la mujer en ciertas decisiones importantes en la vida familiar. A todas las mujeres casadas o unidas en el momento de la entrevista o que habían estado casadas o unidas alguna vez, se les preguntó quién toma, o tomaba, cuando vivían juntos, la decisión en la casa, ella, su esposo o ambos, sobre los siguientes aspectos: visitas a familiares, atención médica para un hijo enfermo, cómo disciplinar a los hijos, uso de anticonceptivos, cómo gastar el ingreso familiar y el deseo de la mujer de trabajar fuera del hogar o estudiar.

Para ver si existen diferencias en los resultados, se comparan las mujeres casadas o unidas actualmente con las divorciadas, separadas o viudas. También se comparan las mujeres alguna vez abusadas: mujeres que habían recibido alguna vez en su vida al menos un tipo de violencia (verbal, física o sexual) de parte de alguna pareja o ex pareja, con las nunca abusadas: mujeres que informaron no haber recibido ningún tipo de violencia de alguna pareja o ex pareja. En la sección 11.3 de este capítulo se incluye la definición operativa de cada tipo de violencia.

Toma de Decisiones Familiares
El Cuadro 11.4 muestra la distribución porcentual de todas las mujeres de 15 a 44 años de edad casadas o unidas actualmente y las divorciadas, separadas o viudas, según distintas situaciones en las cuales ella, el esposo o ambos toman, o tomaban, las decisiones de la vida familiar. En general, se observa, en el Gráfico 11.1, que para las mujeres casadas o unidas actualmente, cualquiera sea la situación familiar, las decisiones son tomadas en forma conjunta por ella y su esposo o compañero en mayor medida. Por ejemplo: visitas familiares (78.1 por ciento), cómo disciplinar a los hijos (68.4 por ciento), el uso de anticonceptivos (63.1 por ciento), cómo gastar el dinero de la familia (62.7 por ciento), cuando un hijo necesita ir al médico (57.1 por ciento), y si la mujer quiere trabajar fuera de la casa o estudiar (48.8 por ciento). Por el contrario, entre las mujeres actualmente divorciadas, separadas o viudas, las decisiones familiares cuando ellas vivían con su esposo o compañero, eran tomadas en mayor medida en forma separada por ella sola en los siguientes casos: cuando un hijo necesita ir al médico (49.9 por ciento), el uso de anticonceptivos (56.3 por ciento) o si ella quería trabajar fuera de la casa o estudiar (48.7 por ciento).

Alguna vez Abusadas
Con respecto a la toma de decisiones en cuestiones familiares, en el Cuadro 11.5 se presentan los resultados para las mujeres alguna vez abusadas, aquellas que recibieron alguna vez en su vida al menos un tipo de violencia (verbal, física o sexual) de parte de alguna pareja o ex pareja, y nunca abusadas, mujeres que informaron no haber recibido ningún tipo de violencia de alguna pareja o ex pareja, según las diferentes situaciones de la vida familiar.

Para las mujeres nunca abusadas, la mayoría de las decisiones familiares son tomadas en forma conjunta entre la mujer y el esposo o compañero, así tenemos: cuando un hijo necesita ir al médico, en un 60.4 por ciento ambos toman la decisión en mayor proporción, para el uso de anticonceptivos el porcentaje es de 66.7 por ciento, si ella quiere trabajar fuera de la casa o estudiar (51.6 por ciento). Cómo disciplinar a los hijos (70.8 por ciento), cómo gastar el ingreso familiar (66.7 por ciento) y visitas a familiares (79.4 por ciento).

Para las mujeres alguna vez abusadas, las decisiones son tomadas por ella sola y también en forma conjunta con el esposo o compañero en proporciones similares, por ejemplo: cuando se trata de un hijo que necesita ir al médico (43.4 por ciento y 43.7 por ciento, respectivamente). También sobre el uso de anticonceptivos dieron proporciones similares para ella sola (43.4 por ciento) o si la decisión es tomada entre ambos (47.3 por ciento).  Si la mujer quiere trabajar fuera de la casa o estudiar, lo decide ella sola en un 37.3 por ciento de los casos o con el esposo o compañero también con un 36 por ciento de los casos. En situaciones cómo disciplinar a los hijos, cómo gastar el ingreso de la familia o las visitas familiares son decisiones tomadas en forma conjunta por ambos en mayores porcentajes.

Relación con el Esposo o Compañero
Para conocer la calidad de la relación entre la pareja se preguntó a todas las mujeres casadas o unidas actualmente o que habían estado en unión alguna vez en su vida si el esposo le consulta o consultaba su opinión sobre diferentes temas, si era cariñoso con ella, si respetaba sus derechos o si ella sospechaba que su esposo le era infiel. En el Cuadro 11.6 se comparan los resultados entre mujeres alguna vez abusadas con nunca abusadas y entre casadas o unidas con divorciadas, separadas o viudas. En las nunca abusadas, más de 75 por ciento de las mujeres reportaron que él le consulta su opinión en diversos temas (78.9 por ciento), que el esposo es cariñoso con ella (90.2 por ciento) y que respeta los derechos de ella (92.4 por ciento). Entre las mujeres alguna vez abusadas, estos porcentajes eran más bajos.

Estado Civil
De igual manera, las mujeres casadas o unidas actualmente presentan porcentajes más altos de buen relacionamiento con su pareja en comparación con el relacionamiento que tenían las mujeres actualmente divorciadas, separadas o viudas cuando vivían con sus esposos o compañeros. Por ejemplo, las consultas de él a su esposa sobre distintos temas se dio más frecuentemente en mujeres casadas o unidas (76.5 por ciento) que en las divorciadas, separadas o unidas (48.5 por ciento) cuando estaban en unión. También las mujeres casadas o unidas (85.9 por ciento) mencionaron en mayor proporción frente a las divorciadas, separadas o viudas (65 por ciento) que sus esposos o ex esposos eran cariñosos con ellas y que él respetaba los derechos de ellas (88.8 por ciento) frente a 58.8 por ciento.

Opinión acerca del Castigo con Golpes
En el cuadro 11.7 vemos que no existen diferencias significativas entre las mujeres casadas o unidas, las divorciadas, separadas o viudas y las solteras sobre la opinión de ellas respecto a si un esposo o compañero tiene razón de castigar con golpes a su esposa en situaciones que ella descuida la casa o los hijos, si sospecha que es infiel, si sale sin avisarle o si se niega a tener relaciones sexuales con él. Más del 85 por ciento de las mujeres de los tres grupos, según estado conyugal, coincidieron en que el hombre no tiene razón de castigarle a ella con golpes en cualquiera de las cuatro situaciones mencionadas.

Se debe señalar que una proporción importante de mujeres de cualquier estado civil, alrededor de 15 por ciento, opinan que el esposo o compañero tiene razón de castigar con golpes a la mujer si sospecha que ella anda con otro. Alrededor de 10 por ciento cree que si ella descuida a los niños, el esposo o compañero tiene razón en castigarla con golpes y en la misma proporción si ella sale sin avisarle.

La proporción de mujeres casadas o unidas alguna vez en su vida, que considera que el esposo o compañero tiene razón en castigar con golpes a la mujer si él sospecha que ella es infiel, varía de 16.7 por ciento para las mujeres alguna vez abusadas a 13.7 por ciento para las nunca abusadas. El 13.1 por ciento de las mujeres alguna vez abusadas y el 9.8 por ciento de las nunca abusadas cree que el esposo o compañero tiene razón cuando castiga con golpes a la mujer si ella sale sin avisarle. Si ella descuida la casa o a los niños, las que alguna vez fueron abusadas, en un 12.1 por ciento consideran razonable que el esposo o compañero castigue con golpes a la mujer, frente a un 10.1 por ciento para las mujeres nunca abusadas, Cuadro 11.8.

11.3 Violencia Verbal, Física y Sexual de Pareja

A todas las mujeres actualmente o alguna vez casadas o unidas de 15 a 44 años de edad se les preguntó si alguna vez en su vida alguna pareja o ex pareja había hecho algo para humillarla, le había gritado, insultado, o llamado por apodos ofensivos, le había amenazado con dañarle o dañar a alguien importante para ella. Si la entrevistada respondía afirmativamente a cualquiera de estas situaciones se clasificó como violencia verbal. Para conocer sobre la violencia física, se preguntó a las entrevistadas si una pareja o ex pareja le había empujado, sacudido o lanzado algún objeto, abofeteado o torcido el brazo, golpeado con el puño u otra cosa que podría herirla, o le había dado patadas, intentado estrangularla, o dado una golpiza, atacado con un cuchillo, arma u otro objeto causándole heridas. Para averiguar sobre violencia sexual, se preguntó si su pareja o ex pareja alguna vez le había obligado a tener relaciones sexuales aunque ella no haya querido.

En el Cuadro 11.9 se presenta el porcentaje de mujeres actualmente o alguna vez casadas o unidas que han reportado haber recibido en algún momento de su vida algún tipo de violencia de parte de alguna pareja o ex pareja. El 33.4 por ciento reportó haber recibido violencia verbal, el 19.3 por ciento algún tipo de violencia física y 7.6 por ciento violencia sexual, de acuerdo a la definición mencionada más arriba.

Área y Región
Según las características de las entrevistadas, la proporción que declaró cualquiera de los tres tipos de violencia fue mayor en mujeres del área urbana, 37.7 por ciento reportaron violencia verbal frente a un 26.6 por ciento para las mujeres que residen en áreas rurales. Para violencia física 21.7 por ciento frente a 15.5 por ciento y violencia sexual 8.4 por ciento frente a 6.1 por ciento.

Por región de residencia, se observan mayores porcentajes para los tres tipos de violencia en Gran Asunción frente a las otras regiones.

Estado Civil
Como podemos observar, las mujeres divorciadas, separadas o viudas reportaron haber recibido violencia verbal en un 60.2 por ciento, física en un 39.5 por ciento o sexual en un 17.5 por ciento, en mayor proporción que las casadas o unidas: 29.7 por ciento, 16.5 por ciento y 6.2 por ciento para los tres tipos de violencia verbal, física y sexual, respectivamente, Gráfico 11.2.

Violencia en los Últimos 12 Meses anteriores a la Encuesta
El Cuadro 11.10 y el Gráfico 11.3 presentan el porcentaje de mujeres de 15 a 44 años de edad alguna vez casadas o unidas que en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta han sido víctimas de violencia verbal, física o sexual por parte de una pareja o ex pareja. Para el total de mujeres, 14.5 por ciento reportaron violencia verbal, 6.6 por ciento violencia física y 2.6 por ciento violencia sexual.

Las entrevistadas del área urbana en mayor proporción declararon haber sido víctimas de violencia verbal (15.9 por ciento) y física (7.1 por ciento) en relación a las del área rural. Por el contrario las del área rural reportaron un porcentaje levemente superior de violencia sexual (3 por ciento) en relación a las del área urbana (2.4 por ciento). Por región de residencia, en Gran Asunción se observan mayores proporciones de violencia verbal (17 por ciento) y física (8.4 por ciento) respecto a las demás regiones. Las mayores proporciones de violencia verbal (17.6 por ciento), física (11.6 por ciento) y sexual (5 por ciento) se encuentran entre las mujeres más jóvenes de 15 a 19 años de edad y del nivel socioeconómico muy bajo.

Para conocer la relación que tenían las mujeres con la persona que había cometido algún acto de violencia en los últimos 12 meses, se preguntó a las entrevistadas qué relación tenía ella con el agresor la última vez que ocurrió el hecho. En el Cuadro 11.11 se puede ver que el esposo o compañero fue el responsable principal de cualquiera de los tres tipos de violencia: verbal (86.4 por ciento), física (84.6 por ciento) y sexual (91.4 por ciento). En segundo lugar mencionaron el ex esposo o ex compañero y en menor proporción el novio.

A las mujeres víctimas de violencia física o sexual en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta se les indagó acerca de las ocasiones o situaciones en las cuales su pareja o ex pareja se volvía violento, pudiendo las entrevistadas mencionar más de una causa o situación. En el Cuadro 11.12 se presentan las condiciones citadas con mayor frecuencia, en primer lugar se mencionó: cuando él estaba borracho o drogado (48 por ciento), seguido de que él estaba celoso (41.9 por ciento), y cuando tenía problemas familiares (17.5 por ciento).

Área y Educación
En relación al área de residencia, Gráfico 11.4 y nivel educativo, se observa que cuando su pareja o ex pareja estaba borracho o drogado fue la condición que alcanzó el mayor porcentaje entre las mujeres del área rural (51.1 por ciento) y entre las mujeres sin educación o que solo completaron 6 años de estudio (51.9 por ciento). Los "celos de él hacia ella" alcanzaron el porcentaje más alto entre las mujeres del área urbana (44.7 por ciento), la condición de violencia cuando él tiene problemas familiares es más frecuente en mujeres con 7 y más años aprobados de estudio (22.6 por ciento).

A Quién Acudió
A las entrevistadas que habían declarado haber sido víctimas de violencia física o sexual en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta se les preguntó si habían acudido a alguna persona o institución en busca de ayuda o para denunciar la agresión.

Más de la mitad, el 56.8 por ciento no acudió a nadie, el 20.2 por ciento buscó la ayuda de algún familiar de ella, el 9.1 por ciento acudió a amigas o vecinas, solamente 5.7 por ciento denunció en la comisaría policial, 2.5 por ciento en el juzgado de paz y 2.9 por ciento fue con un familiar de él. El porcentaje de mujeres agredidas física o sexualmente que no acudió a nadie es mayor en el área rural (63 por ciento) frente al área urbana (53.2 por ciento), Cuadro 11.13.

Un alto porcentaje de las entrevistadas que reportaron violencia física o sexual no acudió a nadie en busca de ayuda. A estas mujeres, se les preguntó cuál era la razón por la cual no buscaron ayuda. En el Cuadro 11.14 se observa que un poco más de un tercio (39.3 por ciento) creía que podía solucionarlo sola. El 21.8 por ciento mencionó que tenía vergüenza, 13.9 por ciento no creyó necesario acudir a alguien en busca de ayuda, 13.3 por ciento dijo que tenía miedo a represalias y 7.3 por ciento no sabían dónde acudir.

Consecuencias de la Violencia
Finalmente a las entrevistadas que habían sido víctimas de violencia física o sexual en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta se les preguntó cuál había sido el resultado de esos tipos de violencia ocasionada por su pareja o ex pareja. Casi dos tercios (64.2 por ciento) mencionaron que quedaron con miedo que la persona le vuelva a agredir, más de la mitad (57.3 por ciento) quedó con dolores de cabeza o del cuerpo, otra proporción igual (56.6 por ciento) reportó que como consecuencia de la violencia experimentó ansiedad o angustia hasta el punto de no poder cumplir con sus deberes normalmente, 38.5 por ciento quedó con moretones y otro 10.1 por ciento sufrió heridas en algunas partes del cuerpo. (Cuadro 11.15)

11.4 Violación Sexual

En la sección anterior se había analizado la violencia sexual ocurrida a las mujeres casadas o unidas dentro de una relación de pareja o ex pareja durante toda su vida y en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta. En este punto se examina a todas las mujeres de 15 a 44 años de edad entrevistadas, independientemente de su estado civil, y se pregunta si durante toda su vida alguien la obligó a tener relaciones sexuales con penetración (violación) cuando ella no quiso.

En el Cuadro 11.16 se observan los porcentajes de mujeres que han sido violadas por características seleccionadas. A nivel nacional, el 6.5 por ciento de todas las mujeres de 15 a 44 años de edad reportó que en el transcurso de su vida fue violada (con penetración) alguna vez. Haciendo una estimación aproximada para dimensionar el significado de esta proporción en números absolutos y considerando que existían en el país, en el año 2004, alrededor de 1200000 mujeres entre 15 a 44 años de edad, se tiene que la cantidad de víctimas de una violación llega a 78000 mujeres en el Paraguay.

Área y Estado Civil
La proporción de mujeres con antecedentes de violación es significativamente mayor entre las que residen en el área urbana (7.1 por ciento) en relación a las del área rural (5.5 por ciento). También es mayor el porcentaje que fue reportado por las mujeres separadas, divorciadas o viudas (21por ciento), frente a las casadas o unidas (7.4 por ciento) y las solteras (2.5 por ciento), Gráfico 11.5.

Región, Educación y Nivel Socioeconómico
Mayores proporciones de mujeres residentes en la región Este (7.5 por ciento) han reportado violación respecto a las otras regiones: Gran Asunción (6.4 por ciento), Norte (4.7 por ciento) y Centro Sur (6.3 por ciento). Las que no tienen ninguna educación o apenas alcanzaron 5 años aprobados de estudio (9.3 por ciento) y pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo (8.5 por ciento), también refirieron proporciones altas de haber sido víctimas de violación.

Edad
A las mujeres que informaron haber sido violadas se les preguntó a qué edad les sucedió ese hecho la primera vez. En el Cuadro 11.17 se observa que 20.1 por ciento informó haber sido violadas antes de los 15 años de edad y 59.1 por ciento antes de los 20 años de edad, para el 5.8 por ciento de las entrevistadas que refirieron haber sido violadas, la violación sucedió cuando era menor de 10 años, 14.3 por ciento cuando tenía entre 10 y 14 años de edad, una de cada cuatro (25.7 por ciento) estaba en el grupo de 15 a 17 años de edad y 13.3 por ciento en el grupo de 18 a 19 años de edad. El porcentaje más alto de mujeres que informó violación antes de los 10 años se encontró en Gran Asunción (11.5 por ciento) en relación a las otras regiones.

Responsable de la Violación
Contrariamente a la creencia del que comete la violación es un extraño, las violaciones son hechas, en mayor proporción, por personas conocidas por la víctima. A las mujeres que reportaron haber sido violadas se les preguntó quién fue la persona que la violó. En el Cuadro 11.18 se puede ver que más de dos tercios (67.3 por ciento) de las mujeres que refirieron haber sufrido ese tipo de agresión reportaron que las violaciones fueron perpetradas por su pareja o ex pareja. De estos dos tercios, el 33.5 por ciento por el esposo o compañero, el 12.1 por ciento por el ex esposo o ex compañero y el 21.7 por ciento por el novio o ex novio. En las demás violaciones fueron identificados como autores: 13 por ciento un amigo o vecino, 1.9 por ciento el patrón o el hijo del patrón y 0.7 por ciento el maestro/profesor. Un 5.4 por ciento de estas mujeres dijo que la violación fue cometida por el tío, primo, padre o padrastro y el 11.5 por ciento de las mujeres violadas mencionó que el agresor fue un desconocido.

Al analizar quién fue la persona que cometió la violación según características de las mujeres, se observa que las entrevistadas del área rural (42.7 por ciento), que residen en la región Norte (48.3 por ciento), que no tienen ninguna educación o que solo completaron 6 años de estudio (40.4 por ciento) y las del nivel socioeconómico bajo (39 por ciento) mencionaron en mayor proporción que fue el esposo o compañero. Las mujeres del área urbana (13 por ciento), que residen en Gran Asunción (15.2 por ciento) y pertenecen al nivel socioeconómico alto (14.9 por ciento) informaron en mayor proporción que el responsable de la violación fue un desconocido, en comparación con las residentes en áreas rurales y con las de estado socioeconómico medio o bajo.

A Quién Acudió
A todas las mujeres que informaron haber sido violadas se les preguntó si le había sucedido más de una vez en la vida y si contestaron afirmativamente, se averiguó si pidieron ayuda la última vez que le había pasado y a quién. El Cuadro 11.19 presenta el porcentaje de mujeres víctimas de violación (25.5 por ciento) que pidieron ayuda a alguna persona o institución cuando se produjo la violación. Se muestra también el porcentaje de mujeres que pidió ayuda por lugar donde acudió, para el total del país y por área urbana y rural. Las entrevistadas podían mencionar más de una categoría, por eso en el cuadro se presentan porcentajes y no distribución porcentual.

Área
Las mujeres de residencia rural acudieron en mayor proporción a un familiar (73.3 por ciento) en relación a las del área urbana (63 por ciento). Las que residen en el área urbana fueron con más frecuencia a la policía o al jefe de la comunidad, a la iglesia, organización de mujeres u otra organización de asistencia.

Como podemos ver en el Gráfico 11.6, dos tercios (66.3 por ciento) de las víctimas recurrieron a un familiar, 20.8 por ciento fue junto a una amiga o vecina, 15.6 por ciento acudió a la policía o al jefe de la comunidad, 3.5 por ciento acudió a alguna organización de mujeres, 2.9 por ciento fue a la iglesia y 8.8 por ciento incluyen profesionales médicos, de la justicia, y otros no parientes.

Razón por la que no Acudió a Nadie
A las mujeres que sufrieron alguna violación y no acudieron a ninguna persona o institución en busca de ayuda, se les preguntó cuál era el motivo por el cual no habían pedido ayuda. Un tercio (33 por ciento) dijo que tenía vergüenza, un poco más de un cuarto (27.3 por ciento) manifestó tener miedo a represalias, 18.1 por ciento pensó que podía solucionar sola y 12.6 por ciento no tenía conocimiento adónde acudir, Cuadro 11.20.

<< Anterior | Índice de contenido | Siguiente >>


Centro Paraguayo de Estudios de Población (CEPEP)

Avenida Perú 1284 c/Ana Díaz, Edificio CEPEP, Asunción, Paraguay, 
Tel/Fax (521) 226-195, 220-847, 201-567.
EMail :
cepep@cepep.org.py