11. VIOLENCIA VERBAL, FÍSICA Y SEXUAL
La violencia contra
la mujer sea física, verbal o sexual, constituye un problema de
salud pública que perjudica la salud reproductiva y llega a
afectar la salud mental y general de las mujeres y el bienestar de la
familia.
En dos encuestas anteriores, la ENDSR 95/96 y la ENSMI 98, el CEPEP
incluyó un módulo sobre violencia hacia la mujer y
relaciones en el hogar que indagaba sobre maltratos en la niñez
y la adolescencia, acceso de la mujer al ingreso familiar, opiniones
acerca de la equidad en las relaciones de pareja y prevalencia de la
violencia conyugal. Con el objetivo de actualizar la información
obtenida en las dos encuestas mencionadas, en la ENDSSR 2004 se
incluyeron preguntas sobre violencia verbal y física, y se
amplió el cuestionario con preguntas sobre violencia sexual. Los
resultados presentados se refieren a la violencia sufrida por la mujer
durante su niñez o adolescencia en el ámbito familiar y a
la ocasionada por una pareja o ex pareja, alguna vez en su vida y
durante los últimos 12 meses anteriores a la encuesta.
También se preguntó a todas las mujeres,
independientemente de su estado civil, si alguna vez en su vida
habían sido forzadas a tener sexo sin su consentimiento
(violadas).
11.1 Experiencia de
Violencia Antes de los 15 años
El hecho de haber visto a los padres maltratarse uno al otro durante la
niñez o la adolescencia ha sido identificado como uno de los
mayores factores de riesgo para maltrato en las edades adultas (Straus
MA, Gelles RJ. Physical Violence in American Families: Risk Factors and
Adaptations to Violence in 8,145 Families. New Brunswick, NJ:
Transaction Publishers, 1990).
Escuchó o Vio a sus
Padres Maltratarse Físicamente
Del total de mujeres de 15 a 44 años de edad entrevistadas, el
20.8 por ciento reportó haber visto o escuchado a sus padres
maltratarse físicamente antes de cumplir 15 años, Cuadro
11.1. Este resultado es similar al resultado de 18.2 por ciento
reportado en la ENSMI 98.
Área, Región
y Educación
Las mujeres que residen en el área urbana informaron haber visto
violencia entre sus padres en el hogar en mayor proporción que
las del área rural (22.4 por ciento frente a 17.8 por ciento).
También en la región Gran Asunción (23.3 por
ciento) y Este (20.7 por ciento) presentan proporciones más
altas de violencia en el hogar en relación a las mujeres de las
regiones Norte (18.4 por ciento) y Centro Sur (19.2 por ciento). Esta
proporción varía desde 23.5 por ciento entre las que no
tienen educación o apenas 5 años aprobados de estudio a
18.9 por ciento entre las mujeres con 12 y más años
aprobados de estudio.
Edad
En relación a la edad, mujeres menores de 20 años
informaron con menos frecuencia haber escuchado o visto a sus padres
maltratarse (19 por ciento) comparadas con mujeres de 30 a 34
años (25.2 por ciento). Se encontró poca variación
según el idioma habitualmente hablado en el hogar y el nivel
socioeconómico.
Maltrato Físico
durante su Niñez o Adolescencia
Para conocer si las mujeres habían tenido experiencias de
violencia durante su niñez o adolescencia, se preguntó a
todas las entrevistadas si antes de cumplir 15 años alguna vez
habían sido golpeadas o maltratadas físicamente. En el Cuadro
11.2 se observa que para el total de las mujeres, el 14 por
ciento respondió haber recibido castigo físico antes de
cumplir esa edad. Esta cifra es un poco más baja del 17.6 por
ciento reportado en la ENSMI 98. No se aprecian diferencias importantes
por área ni región de residencia. El porcentaje de
mujeres que refirió haber sido víctima de violencia
física antes de cumplir 15 años aumenta de 12.6 por
ciento entre las del grupo de 15 a 19 años de edad a 16.9 por
ciento entre las de 30 a 34 años de edad y luego desciende
levemente. Las mujeres divorciadas, separadas o viudas reportaron con
más frecuencia (22.1 por ciento) haber sido maltratadas durante
su niñez o adolescencia. También fue más alto el
maltrato entre las que nunca asistieron a la escuela o apenas aprobaron
5 años de estudio (19.2 por ciento) o pertenecen al nivel
socioeconómico muy bajo (17.6 por ciento).
Persona que Proporcionó el Maltrato
A las entrevistadas que respondieron haber sido maltratadas antes de
cumplir 15 años se les preguntó quién la
había golpeado o maltratado físicamente. En el Cuadro
11.3 se presenta el porcentaje de mujeres que durante su
niñez o
adolescencia sufrieron maltratos físicos por persona que
proporcionó el maltrato. Como la persona entrevistada
podía mencionar más de una categoría en el cuadro
no se presenta la distribución porcentual, sino los porcentajes.
Casi la mitad (48.7 por ciento) informó que fue el padre,
mientras que 40.1 por ciento que fue la madre, en menor
proporción mencionaron hermano (7.8 por ciento), padrastro o
madrastra (6.3 por ciento) y hermana (3.5 por ciento) u otro familiar
(13.1 por ciento). No se observan diferencias muy acentuadas
según características de las mujeres entrevistadas.
11.2 Género y Vida
Familiar
La violencia hacia la mujer se analiza dentro del contexto de
género considerando la desigualdad del manejo del poder que se
da en la pareja. En la ENDSSR 2004 se incluyó una serie de
preguntas relacionadas a la participación de la mujer en ciertas
decisiones importantes en la vida familiar. A todas las mujeres casadas
o unidas en el momento de la entrevista o que habían estado
casadas o unidas alguna vez, se les preguntó quién toma,
o tomaba, cuando vivían juntos, la decisión en la casa,
ella, su esposo o ambos, sobre los siguientes aspectos: visitas a
familiares, atención médica para un hijo enfermo,
cómo disciplinar a los hijos, uso de anticonceptivos,
cómo gastar el ingreso familiar y el deseo de la mujer de
trabajar fuera del hogar o estudiar.
Para ver si existen diferencias en los resultados, se comparan las
mujeres casadas o unidas actualmente con las divorciadas, separadas o
viudas. También se comparan las mujeres alguna vez abusadas:
mujeres que habían recibido alguna vez en su vida al menos un
tipo de violencia (verbal, física o sexual) de parte de alguna
pareja o ex pareja, con las nunca abusadas: mujeres que informaron no
haber recibido ningún tipo de violencia de alguna pareja o ex
pareja. En la sección 11.3 de este capítulo se incluye la
definición operativa de cada tipo de violencia.
Toma de Decisiones
Familiares
El Cuadro
11.4 muestra la distribución porcentual de todas las
mujeres de 15 a 44 años de edad casadas o unidas actualmente y
las divorciadas, separadas o viudas, según distintas situaciones
en las cuales ella, el esposo o ambos toman, o tomaban, las decisiones
de la vida familiar. En general, se observa, en el Gráfico
11.1,
que para las mujeres casadas o unidas actualmente, cualquiera sea la
situación familiar, las decisiones son tomadas en forma conjunta
por ella y su esposo o compañero en mayor medida. Por ejemplo:
visitas familiares (78.1 por ciento), cómo disciplinar a los
hijos (68.4 por ciento), el uso de anticonceptivos (63.1 por ciento),
cómo gastar el dinero de la familia (62.7 por ciento), cuando un
hijo necesita ir al médico (57.1 por ciento), y si la mujer
quiere trabajar fuera de la casa o estudiar (48.8 por ciento). Por el
contrario, entre las mujeres actualmente divorciadas, separadas o
viudas, las decisiones familiares cuando ellas vivían con su
esposo o compañero, eran tomadas en mayor medida en forma
separada por ella sola en los siguientes casos: cuando un hijo necesita
ir al médico (49.9 por ciento), el uso de anticonceptivos (56.3
por ciento) o si ella quería trabajar fuera de la casa o
estudiar (48.7 por ciento).
Alguna vez Abusadas
Con respecto a la toma de decisiones en cuestiones familiares, en el Cuadro
11.5 se presentan los resultados para las mujeres alguna vez
abusadas, aquellas que recibieron alguna vez en su vida al menos un
tipo de violencia (verbal, física o sexual) de parte de alguna
pareja o ex pareja, y nunca abusadas, mujeres que informaron no haber
recibido ningún tipo de violencia de alguna pareja o ex pareja,
según las diferentes situaciones de la vida familiar.
Para las mujeres nunca abusadas, la mayoría de las decisiones
familiares son tomadas en forma conjunta entre la mujer y el esposo o
compañero, así tenemos: cuando un hijo necesita ir al
médico, en un 60.4 por ciento ambos toman la decisión en
mayor proporción, para el uso de anticonceptivos el porcentaje
es de 66.7 por ciento, si ella quiere trabajar fuera de la casa o
estudiar (51.6 por ciento). Cómo disciplinar a los hijos (70.8
por ciento), cómo gastar el ingreso familiar (66.7 por ciento) y
visitas a familiares (79.4 por ciento).
Para las mujeres alguna vez abusadas, las decisiones son tomadas por
ella sola y también en forma conjunta con el esposo o
compañero en proporciones similares, por ejemplo: cuando se
trata de un hijo que necesita ir al médico (43.4 por ciento y
43.7 por ciento, respectivamente). También sobre el uso de
anticonceptivos dieron proporciones similares para ella sola (43.4 por
ciento) o si la decisión es tomada entre ambos (47.3 por
ciento). Si la mujer quiere trabajar fuera de la casa o estudiar,
lo decide ella sola en un 37.3 por ciento de los casos o con el esposo
o compañero también con un 36 por ciento de los casos. En
situaciones cómo disciplinar a los hijos, cómo gastar el
ingreso de la familia o las visitas familiares son decisiones tomadas
en forma conjunta por ambos en mayores porcentajes.
Relación con el
Esposo o Compañero
Para conocer la calidad de la relación entre la pareja se
preguntó a todas las mujeres casadas o unidas actualmente o que
habían estado en unión alguna vez en su vida si el esposo
le consulta o consultaba su opinión sobre diferentes temas, si
era cariñoso con ella, si respetaba sus derechos o si ella
sospechaba que su esposo le era infiel. En el Cuadro
11.6 se comparan
los resultados entre mujeres alguna vez abusadas con nunca abusadas y
entre casadas o unidas con divorciadas, separadas o viudas. En las
nunca abusadas, más de 75 por ciento de las mujeres reportaron
que él le consulta su opinión en diversos temas (78.9 por
ciento), que el esposo es cariñoso con ella (90.2 por ciento) y
que respeta los derechos de ella (92.4 por ciento). Entre las mujeres
alguna vez abusadas, estos porcentajes eran más bajos.
Estado Civil
De igual manera, las mujeres casadas o unidas actualmente presentan
porcentajes más altos de buen relacionamiento con su pareja en
comparación con el relacionamiento que tenían las mujeres
actualmente divorciadas, separadas o viudas cuando vivían con
sus esposos o compañeros. Por ejemplo, las consultas de
él a su esposa sobre distintos temas se dio más
frecuentemente en mujeres casadas o unidas (76.5 por ciento) que en las
divorciadas, separadas o unidas (48.5 por ciento) cuando estaban en
unión. También las mujeres casadas o unidas (85.9 por
ciento) mencionaron en mayor proporción frente a las
divorciadas, separadas o viudas (65 por ciento) que sus esposos o ex
esposos eran cariñosos con ellas y que él respetaba los
derechos de ellas (88.8 por ciento) frente a 58.8 por ciento.
Opinión acerca del
Castigo con Golpes
En el cuadro
11.7 vemos que no existen diferencias significativas entre
las mujeres casadas o unidas, las divorciadas, separadas o viudas y las
solteras sobre la opinión de ellas respecto a si un esposo o
compañero tiene razón de castigar con golpes a su esposa
en situaciones que ella descuida la casa o los hijos, si sospecha que
es infiel, si sale sin avisarle o si se niega a tener relaciones
sexuales con él. Más del 85 por ciento de las mujeres de
los tres grupos, según estado conyugal, coincidieron en que el
hombre no tiene razón de castigarle a ella con golpes en
cualquiera de las cuatro situaciones mencionadas.
Se debe señalar que una proporción importante de mujeres
de cualquier estado civil, alrededor de 15 por ciento, opinan que el
esposo o compañero tiene razón de castigar con golpes a
la mujer si sospecha que ella anda con otro. Alrededor de 10 por ciento
cree que si ella descuida a los niños, el esposo o
compañero tiene razón en castigarla con golpes y en la
misma proporción si ella sale sin avisarle.
La proporción de mujeres casadas o unidas alguna vez en su vida,
que considera que el esposo o compañero tiene razón en
castigar con golpes a la mujer si él sospecha que ella es
infiel, varía de 16.7 por ciento para las mujeres alguna vez
abusadas a 13.7 por ciento para las nunca abusadas. El 13.1 por ciento
de las mujeres alguna vez abusadas y el 9.8 por ciento de las nunca
abusadas cree que el esposo o compañero tiene razón
cuando castiga con golpes a la mujer si ella sale sin avisarle. Si ella
descuida la casa o a los niños, las que alguna vez fueron
abusadas, en un 12.1 por ciento consideran razonable que el esposo o
compañero castigue con golpes a la mujer, frente a un 10.1 por
ciento para las mujeres nunca abusadas, Cuadro
11.8.
11.3 Violencia Verbal,
Física y Sexual de Pareja
A todas las mujeres actualmente o alguna vez casadas o unidas de 15 a
44 años de edad se les preguntó si alguna vez en su vida
alguna pareja o ex pareja había hecho algo para humillarla, le
había gritado, insultado, o llamado por apodos ofensivos, le
había amenazado con dañarle o dañar a alguien
importante para ella. Si la entrevistada respondía
afirmativamente a cualquiera de estas situaciones se clasificó
como violencia verbal. Para conocer sobre la violencia física,
se preguntó a las entrevistadas si una pareja o ex pareja le
había empujado, sacudido o lanzado algún objeto,
abofeteado o torcido el brazo, golpeado con el puño u otra cosa
que podría herirla, o le había dado patadas, intentado
estrangularla, o dado una golpiza, atacado con un cuchillo, arma u otro
objeto causándole heridas. Para averiguar sobre violencia
sexual, se preguntó si su pareja o ex pareja alguna vez le
había obligado a tener relaciones sexuales aunque ella no haya
querido.
En el Cuadro
11.9 se presenta el porcentaje de mujeres actualmente o
alguna vez casadas o unidas que han reportado haber recibido en
algún momento de su vida algún tipo de violencia de parte
de alguna pareja o ex pareja. El 33.4 por ciento reportó haber
recibido violencia verbal, el 19.3 por ciento algún tipo de
violencia física y 7.6 por ciento violencia sexual, de acuerdo a
la definición mencionada más arriba.
Área y Región
Según las características de las entrevistadas, la
proporción que declaró cualquiera de los tres tipos de
violencia fue mayor en mujeres del área urbana, 37.7 por ciento
reportaron violencia verbal frente a un 26.6 por ciento para las
mujeres que residen en áreas rurales. Para violencia
física 21.7 por ciento frente a 15.5 por ciento y violencia
sexual 8.4 por ciento
frente a 6.1 por ciento.
Por región de residencia, se observan mayores porcentajes para
los tres tipos de violencia en Gran Asunción frente a las otras
regiones.
Estado Civil
Como podemos observar, las mujeres divorciadas, separadas o viudas
reportaron haber recibido violencia verbal en un 60.2 por ciento,
física en un 39.5 por ciento o sexual en un 17.5 por ciento, en
mayor proporción que las casadas o unidas: 29.7 por ciento, 16.5
por ciento y 6.2 por ciento para los tres tipos de violencia verbal,
física y sexual, respectivamente, Gráfico
11.2.
Violencia en los
Últimos 12 Meses anteriores a la Encuesta
El Cuadro
11.10 y el Gráfico
11.3 presentan el porcentaje de
mujeres de 15 a 44 años de edad alguna vez casadas o unidas que
en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta han sido
víctimas de violencia verbal, física o sexual por parte
de una pareja o ex pareja. Para el total de mujeres, 14.5 por ciento
reportaron violencia verbal, 6.6 por ciento violencia física y
2.6 por ciento violencia sexual.
Las entrevistadas del área urbana en mayor proporción
declararon haber sido víctimas de violencia verbal (15.9 por
ciento) y física (7.1 por ciento) en relación a las del
área rural. Por el contrario las del área rural
reportaron un porcentaje levemente superior de violencia sexual (3 por
ciento) en relación a las del área urbana (2.4 por
ciento). Por región de residencia, en Gran Asunción se
observan mayores proporciones de violencia verbal (17 por ciento) y
física (8.4 por ciento) respecto a las demás regiones.
Las mayores proporciones de violencia verbal (17.6 por ciento),
física (11.6 por ciento) y sexual (5 por ciento) se encuentran
entre las mujeres más jóvenes de 15 a 19 años de
edad y del nivel socioeconómico muy bajo.
Para conocer la relación que tenían las mujeres con la
persona que había cometido algún acto de violencia en los
últimos 12 meses, se preguntó a las entrevistadas
qué relación tenía ella con el agresor la
última vez que ocurrió el hecho. En el Cuadro
11.11 se
puede ver que el esposo o compañero fue el responsable principal
de cualquiera de los tres tipos de violencia: verbal (86.4 por ciento),
física (84.6 por ciento) y sexual (91.4 por ciento). En segundo
lugar mencionaron el ex esposo o ex compañero y en menor
proporción el novio.
A las mujeres víctimas de violencia física o sexual en
los últimos 12 meses anteriores a la encuesta se les
indagó acerca de las ocasiones o situaciones en las cuales su
pareja o ex pareja se volvía violento, pudiendo las
entrevistadas mencionar más de una causa o situación. En
el Cuadro
11.12 se presentan las condiciones citadas con mayor
frecuencia, en primer lugar se mencionó: cuando él estaba
borracho o drogado (48 por ciento), seguido de que él estaba
celoso (41.9 por ciento), y cuando tenía problemas familiares
(17.5 por ciento).
Área y
Educación
En relación al área de residencia, Gráfico
11.4 y
nivel educativo, se observa que cuando su pareja o ex pareja estaba
borracho o drogado fue la condición que alcanzó el mayor
porcentaje entre las mujeres del área rural (51.1 por ciento) y
entre las mujeres sin educación o que solo completaron 6
años de estudio (51.9 por ciento). Los "celos de él hacia
ella" alcanzaron el porcentaje más alto entre las mujeres del
área urbana (44.7 por ciento), la condición de violencia
cuando él tiene problemas familiares es más frecuente en
mujeres con 7 y más años aprobados de estudio (22.6 por
ciento).
A Quién
Acudió
A las entrevistadas que habían declarado haber sido
víctimas de violencia física o sexual en los
últimos 12 meses anteriores a la encuesta se les preguntó
si habían acudido a alguna persona o institución en busca
de ayuda o para denunciar la agresión.
Más de la mitad, el 56.8 por ciento no acudió a nadie, el
20.2 por ciento buscó la ayuda de algún familiar de ella,
el 9.1 por ciento acudió a amigas o vecinas, solamente 5.7 por
ciento denunció en la comisaría policial, 2.5 por ciento
en el juzgado de paz y 2.9 por ciento fue con un familiar de él.
El porcentaje de mujeres agredidas física o sexualmente que no
acudió a nadie es mayor en el área rural (63 por ciento)
frente al área urbana (53.2 por ciento), Cuadro
11.13.
Un alto porcentaje de las entrevistadas que reportaron violencia
física o sexual no acudió a nadie en busca de ayuda. A
estas mujeres, se les preguntó cuál era la razón
por la cual no buscaron ayuda. En el Cuadro
11.14 se observa que un
poco más de un tercio (39.3 por ciento) creía que
podía solucionarlo sola. El 21.8 por ciento mencionó que
tenía vergüenza, 13.9 por ciento no creyó necesario
acudir a alguien en busca de ayuda, 13.3 por ciento dijo que
tenía miedo a represalias y 7.3 por ciento no sabían
dónde acudir.
Consecuencias de la
Violencia
Finalmente a las entrevistadas que habían sido víctimas
de violencia física o sexual en los últimos 12 meses
anteriores a la encuesta se les preguntó cuál
había sido el resultado de esos tipos de violencia ocasionada
por su pareja o ex pareja. Casi dos tercios (64.2 por ciento)
mencionaron que quedaron con miedo que la persona le vuelva a agredir,
más de la mitad (57.3 por ciento) quedó con dolores de
cabeza o del cuerpo, otra proporción igual (56.6 por ciento)
reportó que como consecuencia de la violencia experimentó
ansiedad o angustia hasta el punto de no poder cumplir con sus deberes
normalmente, 38.5 por ciento quedó con moretones y otro 10.1 por
ciento sufrió heridas en algunas partes del cuerpo. (Cuadro
11.15)
11.4 Violación
Sexual
En la sección anterior se había analizado la violencia
sexual ocurrida a las mujeres casadas o unidas dentro de una
relación de pareja o ex pareja durante toda su vida y en los
últimos 12 meses anteriores a la encuesta. En este punto se
examina a todas las mujeres de 15 a 44 años de edad
entrevistadas, independientemente de su estado civil, y se pregunta si
durante toda su vida alguien la obligó a tener relaciones
sexuales con penetración (violación) cuando ella no quiso.
En el Cuadro
11.16 se observan los porcentajes de mujeres que han sido
violadas por características seleccionadas. A nivel nacional, el
6.5 por ciento de todas las mujeres de 15 a 44 años de edad
reportó que en el transcurso de su vida fue violada (con
penetración) alguna vez. Haciendo una estimación
aproximada para dimensionar el significado de esta proporción en
números absolutos y considerando que existían en el
país, en el año 2004, alrededor de 1200000 mujeres entre
15 a 44 años de edad, se tiene que la cantidad de
víctimas de una violación llega a 78000 mujeres en el
Paraguay.
Área y Estado Civil
La proporción de mujeres con antecedentes de violación es
significativamente mayor entre las que residen en el área urbana
(7.1 por ciento) en relación a las del área rural (5.5
por ciento). También es mayor el porcentaje que fue reportado
por las mujeres separadas, divorciadas o viudas (21por ciento), frente
a las casadas o unidas (7.4 por ciento) y las solteras (2.5 por
ciento), Gráfico
11.5.
Región,
Educación y Nivel Socioeconómico
Mayores proporciones de mujeres residentes en la región Este
(7.5 por ciento) han reportado violación respecto a las otras
regiones: Gran Asunción (6.4 por ciento), Norte (4.7 por ciento)
y Centro Sur (6.3 por ciento). Las que no tienen ninguna
educación o apenas alcanzaron 5 años aprobados de estudio
(9.3 por ciento) y pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo
(8.5 por ciento), también refirieron proporciones altas de haber
sido víctimas de violación.
Edad
A las mujeres que informaron haber sido violadas se les preguntó
a qué edad les sucedió ese hecho la primera vez. En el Cuadro
11.17 se observa que 20.1 por ciento informó haber sido
violadas antes de los 15 años de edad y 59.1 por ciento antes de
los 20 años de edad, para el 5.8 por ciento de las entrevistadas
que refirieron haber sido violadas, la violación sucedió
cuando era menor de 10 años, 14.3 por ciento cuando tenía
entre 10 y 14 años de edad, una de cada cuatro (25.7 por ciento)
estaba en el grupo de 15 a 17 años de edad y 13.3 por ciento en
el grupo de 18 a 19 años de edad. El porcentaje más alto
de mujeres que informó violación antes de los 10
años se encontró en Gran Asunción (11.5 por
ciento) en relación a las otras regiones.
Responsable de la
Violación
Contrariamente a la creencia del que comete la violación es un
extraño, las violaciones son hechas, en mayor proporción,
por personas conocidas por la víctima. A las mujeres que
reportaron haber sido violadas se les preguntó quién fue
la persona que la violó. En el Cuadro
11.18 se puede ver que
más de dos tercios (67.3 por ciento) de las mujeres que
refirieron haber sufrido ese tipo de agresión reportaron que las
violaciones fueron perpetradas por su pareja o ex pareja. De estos dos
tercios, el 33.5 por ciento por el esposo o compañero, el 12.1
por ciento por el ex esposo o ex compañero y el 21.7 por ciento
por el novio o ex novio. En las demás violaciones fueron
identificados como autores: 13 por ciento un amigo o vecino, 1.9 por
ciento el patrón o el hijo del patrón y 0.7 por ciento el
maestro/profesor. Un 5.4 por ciento de estas mujeres dijo que la
violación fue cometida por el tío, primo, padre o
padrastro y el 11.5 por ciento de las mujeres violadas mencionó
que el agresor fue un desconocido.
Al analizar quién fue la persona que cometió la
violación según características de las mujeres, se
observa que las entrevistadas del área rural (42.7 por ciento),
que residen en la región Norte (48.3 por ciento), que no tienen
ninguna educación o que solo completaron 6 años de
estudio (40.4 por ciento) y las del nivel socioeconómico bajo
(39 por ciento) mencionaron en mayor proporción que fue el
esposo o compañero. Las mujeres del área urbana (13 por
ciento), que residen en Gran Asunción (15.2 por ciento) y
pertenecen al nivel socioeconómico alto (14.9 por ciento)
informaron en mayor proporción que el responsable de la
violación fue un desconocido, en comparación con las
residentes en áreas rurales y con las de estado
socioeconómico medio o bajo.
A Quién
Acudió
A todas las mujeres que informaron haber sido violadas se les
preguntó si le había sucedido más de una vez en la
vida y si contestaron afirmativamente, se averiguó si pidieron
ayuda la última vez que le había pasado y a quién.
El Cuadro
11.19 presenta el porcentaje de mujeres víctimas de
violación (25.5 por ciento) que pidieron ayuda a alguna persona
o institución cuando se produjo la violación. Se muestra
también el porcentaje de mujeres que pidió ayuda por
lugar donde acudió, para el total del país y por
área urbana y rural. Las entrevistadas podían mencionar
más de una categoría, por eso en el cuadro se presentan
porcentajes y no distribución porcentual.
Área
Las mujeres de residencia rural acudieron en mayor proporción a
un familiar (73.3 por ciento) en relación a las del área
urbana (63 por ciento). Las que residen en el área urbana fueron
con más frecuencia a la policía o al jefe de la
comunidad, a la iglesia, organización de mujeres u otra
organización de asistencia.
Como podemos ver en el Gráfico
11.6, dos tercios (66.3 por
ciento) de las víctimas recurrieron a un familiar, 20.8 por
ciento fue junto a una amiga o vecina, 15.6 por ciento acudió a
la policía o al jefe de la comunidad, 3.5 por ciento
acudió a alguna organización de mujeres, 2.9 por ciento
fue a la iglesia y 8.8 por ciento incluyen profesionales
médicos, de la justicia, y otros no parientes.
Razón por la que no
Acudió a Nadie
A las mujeres que sufrieron alguna violación y no acudieron a
ninguna persona o institución en busca de ayuda, se les
preguntó cuál era el motivo por el cual no habían
pedido ayuda. Un tercio (33 por ciento) dijo que tenía
vergüenza, un poco más de un cuarto (27.3 por ciento)
manifestó tener miedo a represalias, 18.1 por ciento
pensó que podía solucionar sola y 12.6 por ciento no
tenía conocimiento adónde acudir, Cuadro
11.20.
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