RESUMEN GENERAL
INTRODUCCIÓN
La Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y
Reproductiva, ENDSSR 2004, fue realizada por el Centro Paraguayo de
Estudios de Población (CEPEP), con la cooperación de la
Agencia del Gobierno de los Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional (USAID), el Fondo de Población de las Naciones
Unidas (UNFPA), la Federación Internacional de
Planificación Familiar
(IPPF) y con la asesoría técnica de la
División de Salud Reproductiva de los Centros para el Control y
Prevención de Enfermedades (CDC). Es la quinta de una serie de
encuestas llevadas a cabo a nivel nacional por el CEPEP, con el
objetivo de mantener una evaluación periódica y
actualizar los principales indicadores. Los resultados obtenidos
permitirán conocer la realidad actual del país y
posibilitarán la comparabilidad con otras encuestas nacionales e
internacionales.
Para la recopilación de la información de la ENDSSR 2004
se utilizó como marco muestral la Muestra Maestra del CEPEP
confeccionada en el año 2001, con un trabajo previo de
actualización cartográfica que tuvo lugar entre agosto y
octubre de 2003. Por primera vez, la encuesta se basó en una
cartografía georreferenciada producida por el CEPEP en el marco
del Proyecto Muestra Maestra realizado con la cooperación de
USAID. Cada supervisora contaba con 1 GPS (Sistema de Posición
Global Georreferenciada), que contenía los 352 conglomerados de
viviendas que fueron visitados, lo cual ayudó a ubicar en menor
tiempo y con exactitud la vivienda de arranque dentro de cada
conglomerado.
La ENDSSR 2004, fue implementada en la Región Oriental del
país, incluyendo también el distrito de Villa Hayes y
excluyendo el resto del Chaco o Región Occidental por su baja
densidad y a su alto grado de dispersión poblacional. Cerca del
98 por ciento de la población está concentrada en la
Región Oriental. La muestra es de tipo probabilístico,
autorrepresentada al nivel de cuatro regiones: a) Asunción y
Área Metropolitana, b) Norte, c)
Centro Sur y d) Este. Este diseño permite obtener estimaciones
representativas a nivel nacional, de las cuatro regiones y por
área urbana y rural.
Fueron seleccionadas un total de 12236 viviendas, de las cuales 10792
estaban ocupadas. Se identificaron 7519 mujeres elegibles (de 15 a 44
años de edad) a través del cuestionario de hogar,
lográndose completar el cuestionario individual para 7321 de
ellas (97.4 por ciento). Menos de 1 por ciento de las mujeres elegibles
rechazó la entrevista, mientras que 1.2 por ciento no fue
posible entrevistar por estar ausentes del hogar. Además se
obtuvo información sobre 4025 niños menores de 5
años.
CARACTERÍSTICAS DE
LAS VIVIENDAS Y DE LAS ENTREVISTADAS
Los
resultados muestran que el 77.9 por ciento de las viviendas son
propias. El acceso a la vivienda propia es más alto en
áreas rurales donde el 87.3 por ciento posee vivienda propia
frente a 72.4 por ciento en áreas urbanas. Las viviendas
alquiladas son más frecuentes en áreas urbanas:18.6 por
ciento. El 67.3 por ciento de las viviendas se abastece de agua para
beber del servicio de agua por conexiones intradomiciliarias, esto
incluye tubería en la casa (55.2 por ciento) y en el patio (12.1
por ciento). Más de 90 por ciento de las viviendas en Gran
Asunción tienen este tipo de conexiones para abastecerse de
agua, en las otras regiones este servicio varía de 49.1 por
ciento en la región Este a 68.5 por ciento en Centro Sur.
Respecto a la disponibilidad de servicio sanitario, 65.1 por ciento de
las viviendas disponían de un baño conectado a la red
pública o a pozo ciego. El porcentaje es bastante diferente
entre Gran Asunción y las otras regiones. En Gran
Asunción, la cifra es 91.6 por ciento comparado con 30.4 por
ciento en la región Norte, 58.3 por ciento en la región
Centro Sur y 60.2 por ciento en la región Este. El combustible
para cocinar más utilizado, a nivel nacional es el gas (58.1 por
ciento) y el 95.9 por ciento de las entrevistadas reportaron que su
vivienda
tiene energía eléctrica.
En relación a las características de las entrevistadas,
se encontró un mejoramiento en el nivel educativo desde el
año 1998. Las mujeres con un máximo de dos años
aprobados de estudio disminuyeron de 7.5 por ciento a 3.9 por ciento
entre la ENSMI 98 y la ENDSSR 2004 y las que tienen 12 y más
años de estudio aumentaron de 21.3 por ciento a 32.5 por ciento
en el período mencionado. El 38.9 por ciento de las
entrevistadas son solteras y alrededor de 54 por ciento están
casadas o unidas (32.5 por ciento casadas y unidas 21.2 por ciento).
Solamente 10.7 por ciento de las adolescentes son casadas o unidas y
casi 87 por ciento nunca estuvieron unidas.
El 30.4 por ciento de las entrevistadas reportaron que hablan
guaraní habitualmente en el hogar y 35.6 por ciento hablan
español y guaraní; 31.2 por ciento
hablan solamente español en el hogar y 2.8 por ciento hablan
otro idioma, principalmente portugués (2.1 por ciento).
FECUNDIDAD
La Tasa Global de Fecundidad (TGF) a nivel nacional para el
período 2001-2004 para las mujeres de 15 a 44 años de
edad es de 2.9 hijos por mujer. El Paraguay experimentó un
descenso importante de la TGF entre los años 1998 a 2004. Esta
disminución es paralela con aumentos significativos en la
educación de las mujeres paraguayas. De igual manera, se observa
una relación inversa entre la reducción de la TGF y la
prevalencia de uso de métodos anticonceptivos.
Existen diferencias importantes según área de residencia,
nivel educativo, nivel socioeconómico e idioma hablado en el
hogar: la TGF de las mujeres del área urbana es de 2.5 hijos,
mientras que las del área rural llegan a una TGF de 3.7 hijos
por mujer. La TGF para las que no tienen ninguna educación o que
solo completaron 5 años de estudio es 4.2 hijos por mujer,
frente a 2.1 hijos para las mujeres con 12 y más años
aprobados. Las diferencias de fecundidad son más pronunciadas
según nivel socioeconómico de la vivienda donde residen
las mujeres: las del nivel muy bajo (TGF, 5.4) tienen 3.5 hijos
más que las mujeres del nivel muy alto (TGF, 1.9).
También la TGF para mujeres que hablan solamente guaraní
en la casa es 1.6 hijos más que las que hablan solamente
español (3.9 vs. 2.3).
La proporción de mujeres que tuvo su primera unión antes
de los 20 años ha disminuido de 43.9 por ciento entre las que
tienen actualmente 40 a 44 años de edad, a 33.2 por ciento entre
las del grupo de edad 20 a 24 años de edad. Al mismo tiempo la
proporción de mujeres que ha tenido su primer nacimiento antes
de los 20 años también ha bajado de 37.5 por ciento en el
grupo de 40 a 44 años de edad a 28.1 por ciento entre las de 20
a 24 años de edad. Esto indica que en los últimos 20
años ha aumentado la edad de la primera unión y primer
nacimiento.
PLANIFICACIÓN
FAMILIAR
La prevalencia en el uso actual de métodos anticonceptivos entre
las mujeres casadas o unidas de 15 a 44 años de edad es de 72.8
por ciento. Esto representa un aumento de más del 90 por ciento
desde 1987 cuando el porcentaje de uso de anticonceptivos era de 37.6
por ciento. El incremento se dio con mayor intensidad en el área
rural pasando de 49.3 por ciento a 67.4 por ciento entre 1998 y 2004,
es decir, ocurriendo un aumento de 37 por ciento. El uso de
métodos modernos aumentó de 47.7 por ciento a 60.5 por
ciento entre la ENSMI 98 y la ENDSSR 2004, lo que representa un
incremento de 27 por ciento.
A pesar del aumento en el uso de métodos anticonceptivos,
todavía existen diferencias importantes por área y
región de residencia. El porcentaje de uso en áreas
urbanas es de 76.5 por ciento y de 67.4 por ciento en áreas
rurales. La región Norte tiene la prevalencia de uso más
baja en el país, 61.3 por ciento, más de 10 puntos
porcentuales por debajo de las otras regiones: Centro Sur ( 76.2 por
ciento); Gran Asunción (74.5 por ciento) y Este (72.8 por
ciento).
También se encontraron diferencias significativas según
nivel educativo y nivel socioeconómico. La proporción que
usa métodos anticonceptivos en mujeres sin educación o
que apenas completaron 2 años de estudio es de 61.1 por ciento,
mientras que para las que tienen 12 o más años aprobados
el porcentaje aumenta a 80.1 por ciento. El porcentaje de uso en
mujeres del nivel socioeconómico bajo es de 62.8 por ciento,
frente a 79.6 por ciento en mujeres pertenecientes al nivel alto.
La farmacia continua siendo la principal fuente donde las mujeres
obtienen los anticonceptivos (49.7 por ciento). El Ministerio de Salud
cubre el 26.9 por ciento de la demanda de métodos
anticonceptivos. Ambos proveedores satisfacen a más de las tres
cuartas partes (76.6 por ciento) de la demanda.
NO USUARIAS DE
ANTICONCEPTIVOS Y NECESIDAD DE SERVICIOS
Entre las
mujeres casadas o unidas el 27.2 por ciento no estaban usando
métodos anticonceptivos actualmente o en los 30 días
previos a la entrevista. Para el total del país, el 85.8 por
ciento de las no usuarias casadas o unidas reportaron razones
relacionadas con el embarazo, la fertilidad y la actividad sexual.
El 84 por ciento de las mujeres casadas o unidas que no usaban
métodos anticonceptivos en el momento de la encuesta expresaron
su intención de usar actualmente o en el futuro, el 97 por
ciento de ellas conocen donde obtener un método anticonceptivo.
El porcentaje de todas las mujeres, independientemente de su estado
civil, no usuarias, que necesitan método moderno es de 14.7 por
ciento. Este porcentaje incluye a las que usan métodos
tradicionales (8.5 por ciento) y a las no usuarias expuestas a un
embarazo no deseado (6.1 por ciento). El porcentaje aumenta entre las
que residen en el área rural (17.1 por ciento) y en la
región Norte (18 por ciento).
Entre las mujeres casadas o unidas, la necesidad de servicios de
planificación familiar con métodos modernos llega a 18.9
por ciento, reportándose las mayores proporciones en el
área rural (23 por ciento) y en la región Norte (23.8 por
ciento).
ADOLESCENTES Y ADULTAS
JÓVENES
Más de la mitad ( 57.4 por ciento) de las mujeres adolescentes y
jóvenes (15 a 24 años) han tenido relaciones sexuales.
Para el 53.5 por ciento de las adolescentes y jóvenes su primera
relación fue premarital (antes del matrimonio o de la primera
unión consensual). El porcentaje de mujeres de 15 a 24
años de edad con experiencia sexual premarital ha tenido un
aumento significativo para el total del país, pasando de 35.1
por ciento en 1987 a 53.5 por ciento en 2004. La proporción de
mujeres con experiencia sexual premarital es mayor en el área
urbana (57.6 por ciento) que en el área rural (45.3 por ciento).
Las jóvenes que reportaron relaciones sexuales premaritales
empezaron su actividad sexual a una edad muy temprana: un tercio (33.2
por ciento) lo hicieron antes de cumplir los 16 años y 34.9 por
ciento ha iniciado su actividad sexual entre los 16 y 17 años.
La proporción del uso de anticonceptivos en las mujeres de 15 a
24 años de edad que han tenido su primera relación sexual
premarital, se ha venido incrementado en prácticamente 10 puntos
porcentuales de una encuesta a otra, entre la EPF 87, ENDSR 95/96 y la
ENSMI 98. En los últimos seis años la proporción
se ha incrementado en más de 20 puntos porcentuales, pasando de
33.2 por ciento en el año 1998 a 57.6 por ciento en el
año 2004.
Las mujeres del área urbana usan en mayor proporción
métodos anticonceptivos en su primera experiencia sexual
premarital, con relación a las que residen en área rural
(61.6 vs. 47.3 por ciento, respectivamente). El condón es el
método más usado por las jóvenes en su primera
relación sexual.
Cuatro de cada 5 mujeres jóvenes de 15 a 24 años de edad
recibieron algún curso o charla en educación sexual. El
porcentaje de mujeres que recibió un curso en educación
sexual en la escuela solamente y en la escuela y fuera de ella, en
conjunto, ha tenido un importante aumento respecto a encuestas
anteriores. En efecto, en la ENDSR 95/96 se encontró para este
ítem un 52 por ciento, proporción que se
incrementó a 61 por ciento en la ENSMI 98, alcanzando 80 por
ciento en la ENDSSR 2004.
SALUD DE LA MADRE
Del total de nacimientos ocurridos en el período marzo de 1999 a
febrero de 2004, en 94.2 por ciento de ellos, sus madres concurrieron
al control prenatal por lo menos una vez. Considerando que en la ENSMI
98, el 88 por ciento tuvo al menos un control prenatal, se logró
un incremento significativo de 6 puntos porcentuales en 6 años.
Una de cada 10 mujeres de 15 a 19 años de edad nunca
acudió a ningún control prenatal. Esta misma
relación se da en madres que residen en la región Norte o
que solo hablan guaraní en la casa. La situación es
más desfavorable en mujeres sin educación o que apenas
terminaron el segundo grado del nivel inicial, donde 1 de cada 6
mujeres con estas características nunca fue a un control
prenatal.
En el 71.3 por ciento de los nacimientos, las madres cumplieron con el
número de 5 y más controles. Solamente en el 68.6 por
ciento de los nacimientos las mujeres recibieron atención
prenatal en el primer trimestre, la cuarta parte (25.3 por ciento) en
el segundo o tercer trimestre y el 5.8 por ciento no recibió
ningún control.
En Paraguay, el porcentaje de partos institucionales se ha
incrementado, pasando de 56.3 por ciento en 1998 a 74.1 por ciento en
2004. A nivel de regiones se encontraron diferencias en el porcentaje
de partos institucionales que van desde 92 por ciento en Gran
Asunción a 60 por ciento en la región Norte.
Cerca de la mitad de los partos (45.1 por ciento) fueron realizados en
los servicios del Ministerio de Salud Pública, el 16 por ciento
en Sanatorios o clínicas privadas, el 7 por ciento en el
Instituto de Previsión Social (IPS) y el 5.9 por ciento de los
partos institucionales se realizaron en otras instituciones como la
Cruz Roja, Hospital Materno Infantil de la Facultad de Ciencias
Médicas, la Sanidad Militar o Policial. El 26.9 por ciento de
todos los partos fue por cesárea, presentando un incremento del
63 por ciento desde 1998 donde el porcentaje era de 16.5 por ciento.
Casi la totalidad (98.8 por ciento) de las mujeres con experiencia
sexual han oído hablar del PAP, de las cuales el 69.6 por ciento
se ha realizado el examen alguna vez. El 73.2 por ciento de las que se
han hecho el examen, lo habían realizado en los últimos
dos años. La mayoría de los exámenes fueron
realizados en una institución del sector público (67.4
por ciento), una cuarta parte (25.8 por ciento) en el sector privado,
un 3.1 por ciento en Argentina o Brasil y 2.8 por ciento en las
clínicas del CEPEP.
SALUD INFANTIL Y DE LA
NIÑEZ
Del total de nacidos vivos entre el período marzo de 1999 a
febrero de 2004, el 92.8 por ciento reportó peso al nacimiento.
El 9 por ciento fue de bajo peso, menos de 2500 gramos. Del total de
niños que nacieron a tiempo, informaron bajo peso al nacer 5.7
por ciento de ellos.
La lactancia materna es una medida generalizada en el Paraguay
considerando que el 95 por ciento de los niños/as recibieron
pecho de la madre en algún momento después de su
nacimiento. El 16 por ciento comenzó el amamantamiento en los
primeros diez minutos y otro 23 por ciento dentro de una hora. Otro
42.2 por ciento empezó a recibir pecho antes de cumplir 24 horas
de vida. La duración promedio de la lactancia en la ENDSSR 2004,
para niños menores de 5 años de edad es de 11.8 meses,
similar a la registrada en la ENSMI 98 y en la ENDSR 95/96.
La práctica del destete es más común a edades
entre 4 a 11 meses (38.5 por ciento), y entre 12 a 23 meses (36.4 por
ciento). En consecuencia, podría decirse que los niños
entre edades de 4 a 23 meses tienen alta probabilidad de interrumpir la
práctica de la lactancia materna. En relación a las
razones para dejar de lactar, la más mencionada fue
"salía a trabajar/estudiar" para el grupo de 4 a 11 meses (64.2
por ciento), seguido porque el niño ya era considerado "grande"
para continuar con la lactancia materna: 60.9 por ciento para
niños entre 12 a 23 meses. El 12.4 por ciento de niños
menores de 6 meses no está recibiendo leche materna, mientras
que el 21.9 por ciento recibe lactancia exclusiva (solo pecho) y 27.6
por ciento lactancia predominante (pecho, agua u otros líquidos,
excluyendo otro tipo de leche). El resto, recibe pecho
acompañado de sólidos o puré. La práctica
de la lactancia exclusiva para niños de 0 a 5 meses de edad es
más alta en la región Este y Gran Asunción y entre
hijos de mujeres del nivel socioeconómico alto.
Los niños de 12 a 23 meses de edad han sido vacunados en un 65.2
por ciento, es decir con el esquema completo de las 4 vacunas en
conjunto (BCG, Polio, DPT y Sarampión), conforme a registro en
el carné de vacunación o referencia de sus madres
conjuntamente, en comparación a la ENDSR 95/96 donde la
cobertura alcanzó a 49.8 por ciento para el total del
país.
La tasa de mortalidad infantil actual para el período 1999-2004
(marzo 1999 a febrero 2004) es de 29 muertes por cada 1000 nacidos
vivos, similar a la registrada en la ENDSR 95/96 donde fue de 27
muertes por cada 1000 nacimientos en el período 1990-1995. Cabe
destacar que las tasas de mortalidad calculadas para este informe no
presentan variaciones significativas respecto a la ENDSR 95/96.
CONOCIMIENTOS, ACTITUDES Y
PRÁCTICAS SOBRE ITS, VIH/SIDA
En
Paraguay, con la excepción del VIH/SIDA, el conocimiento de las
Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) es relativamente bajo
entre las mujeres de 15 a 44 años de edad. En forma
espontánea solamente 41 por ciento de las mujeres en edad
fértil mencionó conocer alguna ITS, en forma dirigida el
conocimiento aumenta a 92.4 por ciento y en conjunto, en forma
espontánea y dirigida, 94.8 por ciento dijo conocer alguna ITS.
La infección mencionada en mayor proporción fue la
sífilis (76.8 por ciento), seguida de la gonorrea (73.4 por
ciento), leucorrea (67 por ciento) y candidiasis (57.9 por ciento). El
resto de las infecciones, fue reportado por menos de la mitad de las
mujeres.
En el caso particular del VIH/SIDA, el 99.4 por ciento de las mujeres
conoce su existencia, el 88 por ciento de ellas lo mencionó en
forma espontánea. Sin embargo, todavía hay mujeres que
piensan que existe curación para el SIDA (6.2 por ciento) y no
todas saben que una persona puede estar infectada del virus de la
inmunodeficiencia humana (VIH) y no presentar síntomas (78.7 por
ciento).
A pesar del alto porcentaje de mujeres que afirmaron conocer el
VIH/SIDA, el conocimiento espontáneo de las tres formas de
prevención de la infección apenas llega al 2.2 por ciento
para el total del país. En forma dirigida, el conocimiento, en
conjunto, sobre las tres formas para evitar la transmisión
sexual del VIH/SIDA asciende a 78.8 por ciento a nivel total.
El 22.3 por ciento del total de mujeres entrevistadas cree que tiene
algún riesgo moderado (20.5 por ciento) o alto (1.8 por ciento)
de adquirir el VIH/SIDA. Entre las que no perciben algún riesgo,
las razones mencionadas fueron, que confía en su pareja (32.6
por ciento), no tiene relaciones sexuales o parejas sexual (31.7 por
ciento), tiene una sola pareja sexual (12.3 por ciento), conoce bien a
su pareja (8.9 por ciento) o no tiene sexo con desconocidos (8.6 por
ciento).
Al nivel nacional, el 73.3 por ciento de las mujeres han oído
hablar de la prueba del VIH/SIDA, pero solo el 12.8 por ciento se ha
realizado, y más de la mitad de ellas se hizo a partir de enero
de 2002. De las que se hicieron la prueba, el 61.4 por ciento
reportó haberse hecho en forma voluntaria con o sin control
prenatal, 35 por ciento reportaron que tenían que presentar el
resultado y 3.6 por ciento de ellas se sintió obligada a
realizarse la prueba en ese momento. Entre las que nunca se han
realizado la prueba del VIH/SIDA, la principal razón mencionada
por no haberse realizado, es que no lo ha considerado necesario (58.9
por ciento).
A las mujeres que tuvieron control prenatal a partir de enero de 1999,
se les preguntó si se hicieron la prueba durante su control
prenatal, como una medida para evitar la transmisión vertical
del VIH/SIDA. El 37 por ciento mencionó que le habían
orientado sobre la prueba del VIH/SIDA durante su control prenatal,
solo a la mitad de ellas (18.4 por ciento) le ofrecieron la oportunidad
de realizarse y a quienes le ofrecieron durante el control prenatal, la
mayoría (14.1 por ciento) se hizo en esa oportunidad.
VIOLENCIA VERBAL,
FÍSICA Y SEXUAL
En la ENDSSR 2004, al igual que en las encuestas de 1995 y 1998, se
preguntó sobre violencia verbal y física y por primera
vez se incluyeron preguntas sobre violencia sexual. Los resultados se
refieren a la violencia sufrida por la mujer durante su niñez o
adolescencia en el ámbito familiar y a la ocasionada por una
pareja o ex pareja, alguna vez en su vida y durante los últimos
12 meses anteriores a la encuesta.
Del total de mujeres de 15 a 44 años de edad, el 20.8 por ciento
reportó haber visto o escuchado a sus padres maltratarse
físicamente, antes de cumplir 15 años. Para el total de
las mujeres, el 14 por ciento respondió haber recibido castigo
físico antes de cumplir esa edad y casi la mitad (48.7 por
ciento) de ellas informó que fue el padre la persona que
proporcionó el maltrato y un 40.1 por ciento reportó que
fue la madre.
Para las mujeres casadas o unidas actualmente, las decisiones
familiares son tomadas en forma conjunta por ella y su esposo o
compañero en mayor medida. Por el contrario, entre las mujeres
actualmente divorciadas, separadas o viudas, cuando ellas vivían
con su esposo o compañero, las decisiones eran tomadas en mayor
medida en forma separada por ella.
En las mujeres nunca abusadas (sin antecedentes de ningún tipo
de violencia) más de tres cuartas partes (78.9 por ciento)
reportaron que su pareja le consulta su opinión en diversos
temas, que es cariñoso con ella (90.2 por ciento) y que respeta
los derechos de ella (92.4 por ciento). Las mujeres casadas o unidas
actualmente presentan porcentajes más altos de buen
relacionamiento con su pareja en comparación con el
relacionamiento que tenían las mujeres actualmente divorciadas,
separadas o viudas cuando vivían con sus esposos o
compañeros.
Del total de mujeres de 15 a 44 años de edad alguna vez casadas
o unidas, el 33.4 por ciento reportó haber recibido violencia
verbal, por parte de alguna pareja o ex pareja alguna vez en su vida.
El 19.3 por ciento manifestó algún tipo de violencia
física y el 7.6 por ciento fue víctima de abuso sexual
por parte una pareja o ex pareja que la había obligado a tener
relaciones sexuales contra su voluntad.
Igualmente, en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta las
mujeres entrevistadas casadas o unidas han sido víctimas de
violencia verbal en un 14.5 por ciento, de violencia física en
un 6.6 por ciento y de violencia sexual en un 2.2 por ciento, por parte
de una pareja o ex pareja.
A nivel nacional, el 6.5 por ciento de todas las mujeres de 15 a 44
años de edad reportó que en el transcurso de su vida fue
violada (con penetración) alguna vez. El 59.1 por ciento
informó haber sido violada antes de los 20 años de edad,
para el 5.8 por ciento de las entrevistadas que refirieron haber sido
violadas, la violación sucedió cuando era menor de 10
años.
Conforme a las encuestadas, las violaciones han sido cometidas, en
mayor proporción, por personas conocidas por la víctima.
Dos tercios de las mujeres que refirieron haber sufrido ese tipo de
agresión (67.3 por ciento) reportaron que las violaciones fueron
perpetradas por su pareja o ex pareja. De estos dos tercios el 33.5 por
ciento por el esposo o compañero, el 12.1 por ciento por el ex
esposo o ex compañero y el 21.7 por ciento por el novio o ex
novio. En las demás violaciones fueron identificados como
autores: 13 por ciento un amigo o vecino, 1.9 por ciento el
patrón o el hijo del patrón y 0.7 por ciento el maestro.
Un 5.4 por ciento de estas mujeres dijo que la violación fue
cometida por el tío, primo, padre o padrastro y el 11.5 por
ciento de las mujeres violadas mencionó que el agresor fue un
desconocido.
De todas las mujeres violadas solamente el 25.5 por ciento, una de cada
cuatro, pidió ayuda a alguna persona o institución cuando
se produjo la violación.
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