5. PLANIFICACIÓN FAMILIAR: CONOCIMIENTO
Y USO DE MÉTODOS
En el presente capítulo se analizan los niveles de conocimiento
y el uso actual de métodos anticonceptivos de acuerdo a
características sociodemográficas de las mujeres en edad
fértil casadas o unidas. También se compara la
prevalencia de uso anticonceptivo con resultados de encuestas
anteriores y de algunos países de América del Sur. Se
presenta la fuente de obtención de métodos modernos, las
razones para el uso actual, así como las preferencias de
métodos para uso futuro y la demanda por la
esterilización femenina.
5.1 Conocimiento de
Métodos Anticonceptivos y Período
Fértil
En Paraguay, el conocimiento de métodos anticonceptivos es muy
amplio entre las mujeres de 15 a 44 años de edad,
independientemente de su estado civil, o el área o región
geográfica en el que residen. Siendo los métodos
más mencionados el condón (99.4 por ciento), seguido de
la píldora (98.1 por ciento), la inyección (97 por
ciento), la esterilización femenina (91.5 por ciento) y el DIU
(90.2 por ciento).
Los métodos vaginales son conocidos en menor proporción
(57.1 por ciento). Solo 41.8 por ciento reportó conocer la
vasectomía y una minoría el norplant (8.2 por ciento), Cuadro
5.1.
El conocimiento que tienen las mujeres sobre su período
fértil durante el ciclo menstrual es muy importante considerando
que en el Paraguay, como se verá más adelante, los
métodos del ritmo y Billings representan en conjunto más
del 7 por ciento del uso total entre las mujeres casadas o unidas. Para
indagar este aspecto, se preguntó a todas las mujeres
cuándo es más probable que la mujer pueda quedar
embarazada durante el ciclo menstrual. En el Cuadro
5.2 se
resumen los resultados sobre conocimiento de la etapa
fértil para el total de mujeres y para las que han usado
abstinencia.
El 59.1 por ciento de las usuarias de abstinencia periódica
respondieron que dos semanas después que la menstruación
comience, es el momento de mayor riesgo para que una mujer pueda quedar
embarazada, esto significa que más de 40 por ciento de las
usuarias de abstinencia no conocen su período fértil. Al
considerar a todas las mujeres entrevistadas, solamente 39.6 por ciento
respondió que dos semanas después del inicio de la
menstruación es más probable que una mujer quede
embarazada.
5.2 Uso de Métodos
Anticonceptivos y Tendencia de la Prevalencia
de Uso
El uso de métodos anticonceptivos y la tendencia de la
prevalencia en el tiempo se presenta en el Gráfico
5.1,
comparando los resultados de las diferentes encuestas realizadas desde
el año 1987 hasta el 2004 por el CEPEP. La prevalencia en
el uso actual de
métodos anticonceptivos entre las mujeres casadas o unidas de 15
a 44 años de edad es de 72.8 por ciento, esto representa un
aumento de más del 90 por ciento en 17 años. En efecto,
ascendió de 37.6 en 1987 a 50.7 por ciento en 1995, llegando al
nivel actual (72.8 por ciento), cifra que resulta ser alrededor de 25
por ciento superior a la encontrada en 1998.
El incremento en el uso de anticonceptivos se dio con mayor intensidad
en el área rural, entre 1998 y 2004 pasando de 49.3 por ciento a
67.4 por ciento en ese período, es decir una diferencia de
más de 18 puntos porcentuales, Cuadro
5.3.
En forma similar se observa un aumento sostenido en el uso de
anticonceptivos en todos los grupos de edades desde la EPF 87 hasta la
ENSMI 98, pero el incremento es significativamente más alto
entre la ENSMI 98 y la ENDSSR 2004. Los mayores aumentos en este
período se observan en mujeres menores de 35 años.
En relación a los años aprobados de estudio y los hijos
nacidos vivos se observa el mismo patrón anterior. La
práctica anticonceptiva ha aumentado paulatinamente desde el
año 1987 en forma continua hasta el año 1998. Pero es
a partir de la ENSMI 98 hasta la ENDSSR 2004, donde se produce un
aceleramiento en las proporciones de uso de anticonceptivos cualquiera
sea el nivel educativo o el número de hijos nacidos vivos
tenidos.
A nivel nacional, la proporción de mujeres casadas o unidas de
15 a 44 años de edad que usan métodos modernos asciende
al 60.5 por ciento (ENDSSR 2004), lo que representa un 27 por ciento de
incremento desde la ENSMI 98 cuando la proporción era de 47.7
por ciento. El uso de métodos tradicionales pasó de 9.7
por ciento a 12.3 por ciento entre las dos encuestas mencionadas. El
porcentaje de mujeres casadas o unidas que no usan métodos
anticonceptivos se redujo de 42.6 por ciento a 27.2 por ciento entre la
ENSMI 98 y la ENDSSR 2004, Gráfico
5.2.
Como en encuestas anteriores, se comprobó nuevamente que el
método más usado sigue siendo la píldora (15 por
ciento). El uso del condón, la esterilización femenina y
la inyección presentan aumentos importantes entre 1998 y 2004.
El porcentaje de uso del condón pasó de 7.3 por ciento
(ENSMI 98) a 11.9 por ciento (ENDSSR 2004). El DIU y la
esterilización femenina alcanzaron 11.5 por ciento cada uno. En
la EPA 77, el uso de métodos tradicionales era de 5.2 por
ciento, aumentando a 8.6 por ciento en la EPF 87, permaneciendo casi
constante entre 1987 y 1998, cerca de 9 por ciento de las mujeres
casadas o unidas usaban ritmo, retiro o Billings, notándose un
incremento en la ENDSSR 2004, Cuadro
5.4.
Para tener una perspectiva de las tendencias a nivel regional sobre el
uso de métodos anticonceptivos, en el Cuadro
5.5 y Gráfico
5.3 se compara a Paraguay con otros países de
América del Sur. El porcentaje más alto de uso se da en
Colombia (75.5 por ciento). Nuestro país tiene un mayor uso de
anticonceptivos frente a Bolivia (55.5 por ciento), Ecuador (71.8 por
ciento) y Perú (67.3 por ciento).
En relación a cada método en particular, Cuadro
5.5,
Paraguay tiene una mayor prevalencia de la píldora (15 por
ciento) respecto de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. En el uso
de la inyección nuestro país tiene la prevalencia
más alta frente a Bolivia, Colombia y Ecuador y más baja
en relación a Perú. En cuanto a la esterilización
femenina el uso de este método es todavía bajo (11.5 por
ciento) entre las mujeres paraguayas, especialmente comparadas con las
colombianas (27.1 por ciento) y ecuatorianas (24.1 por ciento).
En el Cuadro
5.6 se presentan los niveles de uso actual de
métodos, según método usado para todas las
mujeres, para las actualmente casadas o unidas y para las mujeres no
unidas (separadas, divorciadas, viudas y solteras). El 50.5 por ciento
de todas las mujeres en edad fértil, cualquiera sea su estado
civil, usa actualmente métodos para planificar su familia.
Entre las mujeres alguna vez unidas (separadas, divorciadas o viudas)
el 45.3 por ciento de ellas usa actualmente algún método
anticonceptivo. En cuanto a preferencia de métodos, las mujeres
alguna vez unidas siguen patrones similares de uso que las mujeres
casadas o unidas.
5.3 Diferenciales en los
Niveles de Uso
La información obtenida en la ENDSSR 2004 permite conocer la
prevalencia de uso de métodos anticonceptivos para diferentes
subgrupos poblacionales, según área y región de
residencia, edad, educación, nivel socioeconómico,
número de hijos actualmente vivos e idioma habitualmente hablado
en el hogar de las mujeres entrevistadas.
Área
En la actualidad, 7 de cada 10 mujeres casadas o unidas usan
métodos anticonceptivos. La prevalencia de uso varía
dependiendo del área y la región de residencia.
Así vemos en el Cuadro
5.7 que existe una diferencia de 9 puntos
porcentuales en el uso de métodos anticonceptivos entre el
área urbana (76.5 por ciento) y el área rural (67.4 por
ciento). Cuando se hace referencia a métodos modernos la
diferencia también es de 9 puntos porcentuales: área
urbana 64.2 por ciento y área rural 55.1 por ciento.
Entre los métodos modernos el de mayor aceptación, en el
área rural, es la píldora (19.6 por ciento), seguido del
condón (9 por ciento) y en iguales proporciones la
esterilización femenina (8.8 por ciento), el DIU (8.6 por
ciento) y la inyección (8.8 por ciento). En el área
urbana los métodos modernos más usados en similares
proporciones son el condón (13.9 por ciento), el DIU (13.5 por
ciento) y la esterilización femenina (13.3 por ciento).
Región
Por región de residencia, Centro Sur es la que tiene la tasa de
uso más alta (76.2 por ciento), seguida de Gran Asunción
(74.5 por ciento) y Este (72.8 por ciento). La región Norte,
sigue con la prevalencia de uso más baja en el país, 61.3
por ciento, que equivale a por lo menos 10 puntos porcentuales por
debajo de las otras regiones.
El uso de la píldora se da en mayor proporción en las
regiones Norte (18.8 por ciento), Centro Sur (16.2 por ciento) y Este
(15.8 por ciento). Mientras que en Gran Asunción es mayor la
proporción del uso del DIU (16.5 por ciento). La
esterilización femenina es más frecuente en la
región Este (14.5 por ciento).
El condón es usado en mayor medida en Gran Asunción (14.2
por ciento), Centro Sur (13.1 por ciento) y Este (10.8 por ciento),
mientras que en el Norte el uso solo llega a 6.7 por ciento. La
inyección anticonceptiva tiene bastante aceptación en
todas las regiones especialmente en la región Este donde se
observa el mayor porcentaje de uso, 11.8 por ciento.
Edad e Hijos Actualmente
Vivos
En el Cuadro
5.8 se puede ver que con relación a la edad, el uso
de métodos anticonceptivos se ha generalizado en los
últimos años. Para el total de mujeres casadas o unidas
de 15 a 44 años de edad el porcentaje de uso llega a 72.8 por
ciento. El porcentaje de uso se incrementa desde 60.8 por ciento en el
grupo de 15 a 19 años, hasta 75.7 por ciento entre las del grupo
40 a 44 años de edad.
A partir de cada uno de los grupos de edades de 15 a 19 años
hasta 25 a 29 años de edad, se nota una mayor preferencia de las
mujeres por el uso de la píldora. El DIU y la inyección
son más usados en el grupo de 20 a 29 años. Mientras que
la elección por la esterilización femenina se acrecienta
a partir del grupo de 30 a 34 años de edad. La preferencia por
el uso del condón se presenta en proporciones muy similares en
todos los grupos de edades.
Con relación al número de hijos vivos y la
práctica anticonceptiva, en el Paraguay, una de cada dos mujeres
casadas o unidas inicia el uso de métodos sin tener hijos, con
la intención de posponer para más adelante la llegada del
primer hijo. Las mujeres con tres y cuatro hijos son las que usan en
mayor proporción los anticonceptivos (80.9 y 78.3 por ciento,
respectivamente).
Existe un fuerte interés por parte de las madres paraguayas por
limitar el tamaño de su familia a partir del tercer hijo, lo que
suele estar asociado a una mayor relevancia de la esterilización
femenina. A partir del tercer hijo más del 20 por ciento de las
mujeres casadas y unidas usan la esterilización femenina.
Educación, Nivel
Socioeconómico e Idioma
La práctica anticonceptiva aumenta con el nivel educativo.
Cuanto más años de estudio tienen las mujeres casadas o
unidas, mayor es el porcentaje de uso. La proporción de uso se
incrementa de 61.1 por ciento para las mujeres sin educación o
con dos años aprobados, hasta 80.1 por ciento para aquellas que
alcanzaron el nivel secundario completo o superior.
El uso de métodos anticonceptivos está relacionado en
forma directa con el nivel socioeconómico de la vivienda donde
residen las mujeres. Al nivel socioeconómico bajo corresponde
una prevalencia menor, 62.8 por ciento, en el nivel medio el porcentaje
de uso aumenta a 75.6 por ciento y es aún mayor la
práctica anticonceptiva en mujeres que pertenecen al nivel
socioeconómico alto, 79.6 por ciento.
El idioma habitualmente hablado en el hogar determina diferencias
importantes en cuanto al uso de métodos anticonceptivos. Se
puede ver un aumento en el porcentaje de uso de anticonceptivos en
relación al idioma hablado, desde 64.8 por ciento para las
mujeres que solo hablan guaraní, a 72.9 por ciento entre las
entrevistadas bilingües (español y guaraní) y a 81.5
por ciento para las que hablan solo español hasta 84.9 por
ciento para mujeres que hablan otro idioma, Gráfico
5.4.
El uso de métodos modernos (52.6 por ciento) es
significativamente más bajo entre las mujeres que hablan solo
guaraní, frente a las que hablan español y guaraní
(60.7 por ciento), o solo español (68.1 por ciento). El DIU (8.5
por ciento), la esterilización femenina (7.6 por ciento), el
condón (8.7 por ciento) y la inyección (9.1 por ciento)
son usados en menor medida por las mujeres que solo hablan
guaraní. El uso del DIU (16 por ciento) es más frecuente
entre las mujeres que solo hablan español. La píldora
anticonceptiva, en mayor proporción por las mujeres que solo
hablan guaraní (18.2 por ciento). Las mujeres que hablan otro
idioma (la mayoría hablan portugués) recurren
preferentemente a la esterilización (35.2 por ciento) como
método para limitar el número de hijos, Cuadro
5.9.
5.4 Promedio de
Hijos Vivos al Iniciar el Uso de Anticonceptivos
El promedio de hijos vivos tenidos por las mujeres cuando usan por
primera vez un método anticonceptivo permite conocer en
qué momento de su vida reproductiva adoptan la
anticoncepción y si lo hacen para espaciar o limitar los
nacimientos. El Cuadro
5.10 muestra el número promedio de hijos
vivos al primer uso de anticonceptivos comparando la ENDSR 95/96 con la
ENDSSR 2004, según área de residencia, años
aprobados de estudio y primer método usado.
Comparando los resultados de las dos encuestas mencionadas, se observa
claramente que actualmente (ENDSSR 2004) las mujeres están
empezando más temprano a usar el primer anticonceptivo, aun
antes de haber tenido siquiera un hijo vivo, en promedio (0.8 hijo). A
diferencia de lo que se encontró en la ENDSR 95/96, cuando las
mujeres esperaban a tener en promedio al menos un hijo vivo (1.2 hijo)
para iniciar la anticoncepción.
Área
En el área urbana actualmente las mujeres empiezan la
anticoncepción antes de tener un hijo en promedio (0.5 hijo), a
diferencia de hace 9 años cuando iniciaban a usar el primer
método después del primer hijo (1 hijo). En el
área rural, en la ENDSR 95/96 se verificó que las mujeres
esperaban a tener 2.4 hijos en promedio para usar el primer
método anticonceptivo. En la ENDSSR 2004, esa cifra
disminuyó a 1.3 hijo, en promedio.
Educación
Se observa, Cuadro
5.10 una tendencia decreciente en el número
promedio de hijos vivos al primer uso de anticonceptivos, entre las
mujeres sin educación o que solo completaron 2 años de
estudio, el promedio es de 2.2 hijos vivos. Las mujeres con 6
años de estudios tienen un promedio de 1 hijo vivo; y las que
tienen 12 y más años aprobados de estudio llegan al
promedio de 0.3 hijos vivos.
En general, cualquiera sea el primer método adoptado por las
mujeres, se puede ver que entre 1995 y 2004 ha habido una
iniciación más temprana en la práctica
anticonceptiva con intenciones de espaciar o disminuir el número
de nacimientos.
5.5 Fuente de
Obtención de Anticonceptivos Modernos y
Tiempo a la Fuente
A las mujeres que estaban usando métodos
anticonceptivos modernos se les preguntó dónde obtienen
el anticonceptivo que usa. En el Gráfico
5.5 se presenta la
fuente de obtención agrupadas en las siguientes
categorías: sector público, sector privado, farmacia y
otra fuente.
La farmacia continúa siendo la principal fuente donde las
mujeres obtienen los anticonceptivos (49.7 por ciento). En segundo
lugar se encuentra el sector público (31.7 por ciento) que
incluye el Ministerio de Salud Pública, el Instituto de
Previsión Social, la Cruz Roja, la Sanidad Militar y Policial,
el Hospital de Clínicas y el Centro Materno Infantil de la
Facultad de Medicina de la UNA. El Ministerio de Salud cubre el 26.9
por ciento de la demanda por métodos anticonceptivos. El sector
privado representa el 11.6 por ciento. Otra fuente (principalmente
Argentina, Brasil) provee el 6.9 por ciento de la demanda.
En el Cuadro
5.11 se presenta en forma detallada la fuente de
obtención de métodos anticonceptivos. Existen en el
Paraguay dos proveedores principales de anticonceptivos, el Ministerio
de Salud Pública (26.9 por ciento) y las farmacias (49.7 por
ciento) que en conjunto satisfacen a más de las tres cuartas
partes (76.6 por ciento) de la demanda.
La píldora anticonceptiva es obtenida por las usuarias
principalmente en las farmacias (61.1 por ciento) y en los
establecimientos del Ministerio de Salud Pública (30.7 por
ciento). El Ministerio de Salud es el principal proveedor del DIU (57.4
por ciento). Las farmacias constituyen la principal fuente de
provisión de los condones (85.5 por ciento) y la
inyección anticonceptiva (75.7 por ciento).
La demanda por la esterilización femenina es satisfecha por el
sector público en 51.6 por ciento y en 36.1 por ciento por el
sector privado. Dentro del sector público el Ministerio de Salud
es la principal fuente de la esterilización femenina (32.8 por
ciento). Otra fuente importante para este método irreversible
son los hospitales de Argentina y Brasil (9.4 por ciento).
Área y Región
En el Cuadro
5.12 se presenta la fuente de obtención de cuatro
principales métodos modernos (píldora, DIU,
inyección y esterilización femenina) según
región de residencia.
El sector público tiene mayor importancia en la provisión
de cualquiera de los cuatro métodos (píldora, DIU,
inyección y esterilización femenina o vasectomía)
en las regiones Norte (51 por ciento) y Centro Sur (53.4 por ciento).
La farmacia contribuye en mayor proporción a satisfacer la
demanda total de la región Este (42.2 por ciento).
La mayor demanda por la píldora se produce en las farmacias de
la región Gran Asunción (80.4 por ciento). La
inyección anticonceptiva es obtenida principalmente de las
farmacias de las cuatro regiones en proporciones muy similares,
alrededor del 70 por ciento.
El sector público satisface en mayor medida la demanda de las
usuarias de DIU cualquiera sea la región de residencia, 61.8 por
ciento en Gran Asunción, región Norte 74.1 por ciento,
Centro Sur 76.4 por ciento y región Este 46.6 por ciento.
También es el principal proveedor de la esterilización
femenina, especialmente en Gran Asunción (54.3 por ciento),
Norte (63 por ciento) y Centro Sur (81.1 por ciento).
CEPEP contribuye a satisfacer cerca del 10 por ciento de la demanda
total del DIU en las regiones Norte (8 por ciento) y Este (8.6 por
ciento) y a alrededor de un poco menos de 5 por ciento en Gran
Asunción (3.8 por ciento) y Centro Sur (4 por ciento).
El sector privado contribuye en proporciones importantes en la
provisión del DIU, especialmente en Gran Asunción (31.1
por ciento) y en la región Este (41.4 por ciento). Satisface a
más de la mitad (51.1 por ciento) de la demanda total de
esterilización femenina en la región Este, a 35.4 por
ciento en Gran Asunción y 28.3 por ciento en la región
Norte.
Los hospitales de Argentina y principalmente de Brasil satisfacen a
cerca del 20 por ciento de las usuarias de esterilización
femenina en la región Este.
Para medir el acceso de las usuarias a la fuente de obtención de
métodos anticonceptivos, se tiene en cuenta el tiempo que ellas
necesitan para llegar al lugar de aprovisionamiento. Para conocer este
dato se preguntó a las usuarias actuales cuánto tiempo
les tomaba llegar desde sus casas hasta el lugar donde adquirían
el anticonceptivo. A las no usuarias se les preguntó si
conocían un lugar para obtener métodos anticonceptivos y
el tiempo que les tomaría llegar desde sus casas hasta ese sitio.
Área
En el Cuadro
5.13 se muestra la distribución porcentual de
usuarias actuales y de no usuarias de métodos modernos, por
área de residencia, según tiempo (en minutos) a la fuente
de suministro de anticonceptivos. Dos tercios de las usuarias de
métodos modernos (66.6 por ciento) reportaron que llegan a la
fuente de abastecimiento en menos de 30 minutos. En áreas
urbanas, 80.5 por ciento de las usuarias actuales pueden obtener su
método en ese tiempo, mientras que en áreas rurales
solamente 38.4 por ciento de las usuarias obtienen el método que
usan en menos de 30 minutos.
El acceso por parte de la población a métodos modernos,
medido a través de la percepción sobre el tiempo para
llegar a la fuente de anticoncepción, ha mejorado desde el
año 1995 cuando solo un 58.2 por ciento de las mujeres de todo
el país declararon poder llegar a una fuente de suministro en
menos de 30 minutos.
5.6 Razones para Uso
Actual
A todas las mujeres usuarias de métodos anticonceptivos,
independientemente de su estado civil, se les preguntó
cuál era la razón para usar anticonceptivos: si era para
no tener más hijos, para espaciar o posponer los nacimientos,
para protección de ITS, para evitar embarazos o para alguna otra
razón. En el Cuadro
5.14 vemos que la mayoría de las
usuarias de anticonceptivos lo hacen con intenciones de espaciar los
nacimientos (45.7 por ciento). Cerca de un tercio (30.6 por ciento)
utiliza la anticoncepción para limitar su fecundidad, estas
mujeres no quieren tener más hijos por haber cumplido su ideal
reproductivo, 15.6 por ciento reportó usar anticonceptivos para
protegerse del SIDA y otras ITS, pero además para evitar un
embarazo.
La proporción que utiliza la anticoncepción para limitar
el número de hijos es mayor en el área rural (35.2 por
ciento), en las regiones Norte (31.4 por ciento), Centro Sur (32.5 por
ciento) y Este (30.8 por ciento), entre mujeres de mayor edad, con
menor educación y de gran paridad. Las mujeres jóvenes
usan la anticoncepción en mayor medida para espaciar los
nacimientos antes que para limitar el número de ellos. Esta
relación se invierte a medida que avanza la edad. Así
vemos que para el grupo de 30 a 34 años, la proporción
que usa para limitar la cantidad de hijos (38.7 por ciento), aumenta a
60.2 por ciento en el grupo de 40 a 44 años de edad.
Respecto al nivel educativo, se puede ver que a medida que aumentan los
años de estudio, se incrementa el porcentaje de mujeres que
utilizan métodos anticonceptivos para espaciar los embarazos. La
proporción de usuarias sin educación o que solo
completaron 2 años de estudio es de 32.1 por ciento, mientras
que en las que aprobaron 12 y más años de estudio el
porcentaje aumenta a 46.8 por ciento.
Entre las usuarias de métodos anticonceptivos, la
intención de usar para protegerse del SIDA y otras ITS y para
evitar un embarazo es el doble en mujeres del área urbana (18.7
por ciento), frente a las que residen en área rural donde esta
proporción solo alcanza a 9.3 por ciento. El uso de
anticonceptivos como doble protección también es mayor en
la región Gran Asunción (21.5 por ciento), entre las del
grupo de 15 a 19 años de edad (41.4 por ciento), las que
completaron 12 y más años de estudio (23.5 por ciento),
que hablan español en la casa (20.5 por ciento) y que
todavía no han tenido hijos (48.7 por ciento).
5.7 Uso Actual y
Método Preferido a Usar
A todas las mujeres casadas o unidas usuarias de métodos
anticonceptivos se les preguntó si estaban satisfechas con el
método usado en ese momento, o si preferirían usar otro
anticonceptivo. Si respondían que preferirían cambiar a
otro se indagaba qué método querrían usar.
En el Cuadro
5.15 se presentan los resultados para cada método
usado actualmente y para cada método preferido. Cuando en el
punto de intersección coincide el método usado con el
preferido puede suponerse que existe satisfacción con el
anticonceptivo usado actualmente. Los porcentajes que se ubican por
arriba y por debajo de la diagonal corresponden a mujeres no
satisfechas con el método actual.
Se puede ver que las usuarias de DIU (89 por ciento), píldora
(85.7 por ciento) y esterilización femenina (84.1 por ciento)
son las que reportaron proporciones más altas de
satisfacción con el método usado. Entre las usuarias del
condón, alrededor de 20 por ciento estaría interesada en
cambiar a otro método como la píldora, el DIU, la
inyección, los métodos vaginales o la
esterilización femenina. Alrededor de 16 por ciento de las
mujeres que usan la inyección anticonceptiva reportaron
preferencia por métodos como la píldora, el DIU, el
condón o la esterilización femenina.
Respecto a las usuarias actuales de métodos tradicionales
(Billings, ritmo y retiro), 1 de cada 4 mujeres preferirían
cambiar a otro método diferente al usado actualmente. Si las
mujeres cambiasen el método usado actualmente, las mayores
preferencias son para la píldora, el DIU y la inyección.
5.8
Esterilización Femenina
Como vimos anteriormente, Cuadro
5.4, la prevalencia de uso de la
esterilización femenina experimentó un aumento importante
entre la ENSMI 98 y la ENDSSR 2004. Sin embargo, comparado con otros
países de la región, Cuadro
5.5, el uso de este
método definitivo es todavía bajo en el Paraguay.
En el Cuadro
5.16 se muestra que del total de mujeres casadas o unidas
usuarias de métodos anticonceptivos, 15.7 por ciento se
encuentra esterilizada. Esta proporción representa un aumento de
más de 20 por ciento desde 1998 hasta el 2004, pasando de 12.9
por ciento a 15.7 por ciento.
Área y Región
Si bien la preferencia por la esterilización femenina se ha
incrementado en los últimos 6 años, el aumento se ha dado
exclusivamente en el área urbana, pasando de 11 por ciento en
1998 a 17.4 por ciento en 2004. Por el contrario, en el área
rural se produjo una reducción de 15.3 por ciento a 13 por
ciento, entre 1998 y 2004.
La proporción de mujeres esterilizadas es mayor en las regiones
Gran Asunción (15.6 por ciento) y Este (19.9 por ciento) y menor
en las regiones Norte (12.9 por ciento) y Centro Sur (12.5 por ciento).
Educación
A diferencia del comportamiento habitual de mayor prevalencia de uso de
anticonceptivos encontrado en las mujeres con más
educación, en el caso de la esterilización, las mujeres
sin educación o con solo 2 años aprobados de estudio son
las que están esterilizadas en mayor proporción (27.8 por
ciento). Esto es porque en general, recurren a la esterilización
las mujeres de mayor paridad.
En relación al número de hijos vivos tenidos, se puede
ver que a partir del tercer hijo aumenta la preferencia por la
anticoncepción quirúrgica desde 26.1 por ciento hasta
30.4 por ciento para las mujeres que han tenido 6 o más hijo
vivos.
A las mujeres casadas o unidas que reportaron estar esterilizadas en el
momento de la entrevista se les preguntó si estaban satisfechas
con la operación. En el cuadro
5.17 se puede ver que el 84.1 por
ciento expresó conformidad con la decisión de haber
optado por la anticoncepción quirúrgica para no tener
más hijos. Se encontraron muy pocas variaciones en los
porcentajes de satisfacción con el método elegido
según las diferentes características presentadas.
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