3. METODOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DE LAS ENTREVISTADAS

En este capítulo se presenta el diseño y la cobertura de la muestra, características de las viviendas y de las mujeres entrevistadas en la Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva, ENDSSR 2004. Como en encuestas anteriores, se seleccionó a una mujer en edad fértil por cada hogar, a través de un procedimiento aleatorio en el que se conjugaron el número de cuestionario de hogar, el número de mujeres en edad fértil residentes en ese hogar y el lugar que ocupa en el listado de mujeres en edad fértil del hogar. También en la sección de salud en la niñez se recogieron datos de los nacidos vivos en los últimos 5 años a través de algunas preguntas específicas y otras se referían únicamente al último nacido vivo.

3.1 Diseño de la Muestra

La Encuesta Nacional de Demografía y Salud Sexual y Reproductiva, ENDSSR 2004, fue implementada en la Región Oriental del país, excluyendo el Chaco o Región Occidental, con excepción del distrito de Villa Hayes, debido a la baja densidad y a su alto grado de dispersión poblacional. Cerca del 98 por ciento de la población está concentrada en la Región Oriental. La muestra fue diseñada para producir aproximadamente 7000 entrevistas completas de mujeres en edad fértil de 15 a 44 años de edad.

En esta encuesta, como en otras realizadas por el CEPEP, no se investiga al grupo de mujeres de 45 a 49 años de edad por tres razones principales: (1) La tasa específica de fecundidad para mujeres de 45 a 49 años es muy baja, menos de 20 por 1000 nacidos vivos en Paraguay, (2) un alto porcentaje de las mujeres de 45 a 49 años de edad, están usando esterilización femenina como anticonceptivo o son subfecundas/ estériles, y (3) probablemente la razón más importante. Para un tamaño de muestra relativamente fijo determinado por limitaciones presupuestarias, al incluir a las mujeres de 45 a 49 años, el tamaño de la muestra final de adolescentes y adultas jóvenes (un grupo importante para programas de salud reproductiva y prevención de VIH/ SIDA), sería entre 10 y 15 por ciento menos.

El diseño de la muestra es de tipo probabilístico, autorrepresentada a nivel de cuatro regiones: Asunción y Área Metropolitana, Norte, Centro Sur y Este. Este diseño permite obtener estimaciones representativas a nivel nacional, de las cuatro regiones y por área urbana y rural.

El esquema de muestreo estadístico utilizado consiste en un diseño probabilístico en tres etapas y de conglomerados. Probabilístico porque todas las mujeres que conforman el universo tienen una probabilidad conocida, diferente de cero, de ser seleccionadas. La unidad primaria de muestreo (UPM) es el sector censal, la unidad secundaria de muestreo (USM) es la vivienda y la unidad de muestreo de la tercera etapa es la mujer en edad fértil (MEF).

Primera Etapa
La selección de sectores censales (UPM), se realizó en forma sistemática, con arranque aleatorio, con base en probabilidades proporcionales a su tamaño (PPT), medidas por el número de viviendas particulares existentes de acuerdo con la información de la Muestra Maestra del CEPEP diseñada en el año 2001 con base en datos del Censo 1992 y posteriormente ajustada con datos del Censo 2002. La selección fue independiente para cada región; de esta manera, la probabilidad de selección de las UPM es diferente para cada dominio de la muestra. Por lo tanto, se aplica un factor de ponderación para cada dominio. Este factor es proporcional al inverso de la probabilidad de selección de una vivienda en el dominio.

Los factores de ponderación para cada dominio (región) son los siguientes: La región Norte tiene una ponderación menor a 1.0 (0.462), reflejando sobre muestreo en esta región, para permitir estimaciones con la misma precisión que las otras regiones. En las otras, los factores de ponderación son ligeramente superiores a 1.0, así se tiene: Gran Asunción: 1.200; Centro Sur: 1.151 y Este: 1.215.

Segunda Etapa
La segunda etapa de selección consistió en escoger un número fijo de viviendas dentro de cada sector de la muestra. Esto se hizo en forma aleatoria con el fin de asegurar que todas las viviendas por sector tuvieran igual probabilidad de ser seleccionadas. Para esta etapa, se utilizaron los listados de viviendas producto de la actualización cartográfica. Se procedió a seleccionar aleatoriamente una vivienda de partida entre el número 1 y la n; siendo n el número total de viviendas del sector. Las viviendas incluidas en la muestra son las de inicio y las n-1 consecutivas.

Tercera Etapa
Para la tercera etapa de selección, se incluyó en un listado de la vivienda a todas las mujeres en edad fértil (MEF), de 15 a 44 años de edad, iniciando con la de mayor edad y prosiguiendo en forma descendente. Luego se seleccionó en forma aleatoria solamente una MEF por vivienda, utilizando en el cuestionario de hogar un cuadro que permite tal selección de acuerdo al último dígito del cuestionario y al número de MEF en la vivienda.

La probabilidad de selección de cada entrevistada era inversamente proporcional al número de mujeres de 15 a 44 años de edad en la vivienda. Por tanto se aplica como factor de ponderación el número de MEF en la vivienda para compensar esta desigual probabilidad de selección.

Para mujeres con hijos nacidos vivos que los tuvieron entre enero de 1999 hasta febrero de 2004, se seleccionó aleatoriamente un hijo, para aplicar preguntas adicionales sobre parto, control posparto y control del recién nacido. Para el análisis de estos temas se aplican factores de ponderación, con la misma metodología de compensar la probabilidad desigual de selección de los niños.

En los cuadros que se presentan en este informe, las proporciones, distribuciones porcentuales y los promedios se basan en los números de casos ponderados, pero se muestran los números de casos no ponderados u observaciones que componen el denominador de cada indicador que están usados para calcular el error estándar. Algunos cuadros pueden no sumar 100 por ciento debido al redondeo.

Como la ENDSSR 2004 es una encuesta por muestreo, sus resultados, como los de todas las encuestas, son estimaciones que se ven afectadas por algunos tipos de errores, estos son: los que se producen durante las labores de recolección y procesamiento de la información (que se denominan errores no de muestreo) y los errores de muestreo. Estos últimos son el resultado de entrevistar una muestra del universo poblacional y no a toda la población; error inevitable en toda encuesta.

El error de muestreo se mide por medio del error estándar que representa el grado de precisión con que los porcentajes basados en la muestra se aproximan al resultado que se habría obtenido si se hubiera entrevistado a todas las mujeres de edad fértil en la población. El error estándar puede ser usado para calcular intervalos dentro de los cuales hay una determinada confianza en que, dentro de estos intervalos, se encuentra el valor del universo. El Anexo B presenta los errores de muestreo y el efecto del diseño para las variables más importantes, intervalos de confianza de 95 por ciento de estimación bajo diferentes tamaños de la muestra para el total por área y región.

3.2 Cobertura de la Muestra

El Cuadro 3.1 muestra que un total de 12236 viviendas fueron seleccionadas, de las cuales 10792 estaban ocupadas. Incluyendo las viviendas desocupadas, se completó cuestionarios de hogares en 12163 viviendas (99.4 por ciento de las viviendas). Un total de 7519 mujeres elegibles fueron identificadas a través del cuestionario de hogar, lográndose completar el cuestionario individual para 7321 de ellas (97.4 por ciento). Menos de 1 por ciento de las mujeres elegibles rechazó la entrevista, mientras que 1.2 por ciento no fue posible entrevistar por estar ausentes del hogar. La tasa total de entrevistas completas varió de 96.1 por ciento en Gran Asunción hasta 97.1 por ciento en la región Centro Sur.

3.3 Características de las Viviendas

La información recogida en la ENDSSR 2004 permite conocer las características de las viviendas, el promedio de personas por vivienda y por dormitorio, la disponibilidad de servicios básicos como agua, electricidad y servicio sanitario, así como la tenencia de electrodomésticos, medios de comunicación y locomoción. La disponibilidad o no de estos bienes y servicios en las viviendas permitieron crear niveles socioeconómicos que agrupan a la población entrevistada en cinco niveles o quintiles socioeconómicos del mismo tamaño (muy bajo, bajo, medio, alto y muy alto), estos niveles fueron conformados de acuerdo al número de bienes o servicios con que cuenta la vivienda.

Los promedios de personas por vivienda y dormitorio se presenta en el Cuadro 3.2 según regiones de estudio. El promedio nacional de personas por vivienda es 4.4, variando de 4.2 en las áreas urbanas hasta 4.6 en áreas rurales y de 4.2 en Gran Asunción hasta 4.9 en la región Norte. El promedio de personas por dormitorio puede ser usado como indicador de hacinamiento. Para el total se encontró un promedio de 2.1 personas por dormitorio, siendo mayor en área rural (2.4) respecto al área urbana (1.9). En la región Norte el promedio de personas por dormitorio llega a 2.5, mientras que en Gran Asunción se encontró el menor promedio (1.9) entre las cuatro regiones.

La disponibilidad y acceso a servicios básicos adecuados tales como agua, servicio sanitario, disponibilidad de electrodomésticos y medios de transporte se encuentran asociados con mejores condiciones de bienestar económico y social de una población. Estos se presentan en el Cuadro 3.3, Gráfico 3.1 y Gráfico 3.2. Los resultados muestran que el 77.9 por ciento de las viviendas son propias. El acceso a la vivienda propia es más alto en áreas rurales donde el 87.3 por ciento posee vivienda propia frente a 72.4 por ciento en áreas urbanas. Las viviendas alquiladas son más frecuentes en áreas urbanas, 18.6 por ciento.

El 67.3 por ciento de las viviendas se abastece de agua para beber del servicio de agua por conexiones intradomiciliarias, esto incluye tubería en la casa (55.2 por ciento) y en el patio (12.1 por ciento). Más de 90 por ciento de las viviendas en Gran Asunción tienen este tipo de conexiones para abastecerse de agua, en las otras regiones este servicio varía de 49.1 por ciento en la región Este a 68.5 por ciento en Centro Sur.

En cuanto a la disponibilidad de servicio sanitario, 65.1 por ciento de las viviendas disponían de un baño conectado a la red pública o de pozo ciego; 86.1 por ciento en áreas urbanas y 30.3 por ciento en áreas rurales. El porcentaje es bastante diferente entre Gran Asunción y las otras regiones. En Gran Asunción, la cifra es 91.6 por ciento comparada con 30.4 por ciento en la región Norte, 58.3 por ciento en la región Centro Sur y 60.2 por ciento en la región Este.

El combustible más utilizado para cocinar es el gas. A nivel nacional 58.1 por ciento de las viviendas utilizan gas. También en el área urbana el gas se emplea en mayor proporción (79 por ciento), sin embargo en el área rural el más utilizado es el carbón o la leña (76.2 por ciento).

El 95.2 por ciento de las entrevistadas reportaron que su vivienda tiene energía eléctrica; 98.9 por ciento en áreas urbanas y 88.8 por ciento en áreas rurales. Esta cifra varía de solo 88.9 por ciento en la región Norte hasta 99 por ciento en Gran Asunción.

Además de las necesidades básicas de la población, analizadas anteriormente, los niveles de bienestar de la población pueden ser medidos también según la disponibilidad de electrodomésticos, tales como radio, televisior, heladera, lavarropa, teléfono de línea baja, teléfono celular, Video / DVD y así como la posesión de medios de locomoción (motocicleta y automóvil).

Nuevamente el área de residencia presenta algunas diferencias importantes, siendo mayor en Gran Asunción el porcentaje de hogares que disponen de electrodomésticos o poseen un auto particular. Así, más del 90 por ciento de los hogares en Gran Asunción disponen de radio, televisor y heladera. En la región Norte es menor la disponibilidad de esos bienes 82.2, 63.5 y 58.1 por ciento, respectivamente. En Gran Asunción, 42.9 por ciento posee automóvil, mientras que no llega a 12 por ciento en la región Norte.

3.4 Características Generales de las Mujeres Entrevistadas

En la encuesta se preguntó sobre varias características sociodemográficas y económicas de las mujeres para conocer el contexto general y la situación de las entrevistadas. Las principales características son: edad, estado civil, años aprobados de estudio, área y región de residencia, idioma que hablan habitualmente en el hogar, seguro social, situación laboral e hijos nacidos vivos.

Como se ve en el Cuadro 3.4, la distribución de las mujeres en edad fértil, MEF, según estado marital indica que 38.9 por ciento son solteras y que alrededor de 54 por ciento están casadas o unidas (32.5 por ciento casadas y 21.2 por ciento unidas). Solamente 10.7 por ciento de las adolescentes son casadas o unidas y casi 87 por ciento nunca estuvieron unidas. El porcentaje de casadas o unidas es 40.9 por ciento en las jóvenes de 20 a 24 años de edad. Desde la ENDSR 95/96 las adolescentes y adultas jóvenes tienen un declive de 27 por ciento en el porcentaje de las casadas/unidas, ciertamente asociado con el aumento en educación.

Educación
El nivel de educación de la población de un país es uno de los factores más frecuentemente usado en los análisis sociodemográficos. Un hecho que se ha podido constatar reiteradamente es que el nivel de educación de las mujeres es un factor que influye preponderantemente en sus actitudes y prácticas relacionadas con la salud de la madre y del niño, su comportamiento reproductivo, sus actitudes hacia el tamaño de la familia y la práctica de la planificación familiar. Por otro lado, el nivel de instrucción refleja la situación socioeconómica, siendo generalmente el nivel de escolaridad más elevado cuando más favorable es la situación económica. Dada la importancia de este factor, se considera conveniente exponer brevemente sobre el nivel de instrucción de las MEF, quienes conforman la población de este estudio.

Como en el año de realización de la ENDSSR 2004, la educación paraguaya se hallaba en la etapa de completar la primera promoción de la reforma educativa, la muestra capta mujeres en edad fértil de ambos sistemas educativos, el anterior y el actual. A efectos de comparación con otras encuestas, en la ENDSSR 2004 no se presenta el nivel educativo por ciclo primario, secundario o superior, sino que la categoría nivel educativo se analiza por años aprobados de estudio: 0 a 2 años de instrucción; 3 a 5 años; 6 años; 7 a 11 años y 12 años y más, para las que completaron los seis años del ciclo secundario y las que tienen estudio superior.

Examinando la distribución porcentual de los grupos de edad, se hace evidente que hubo una mejoría importante en cuanto al acceso a los medios de enseñanza. Así, entre las mujeres de 40 a 44 años de edad, el 33.4 por ciento declaró 5 años o menos de estudios, comparado con 7.5 por ciento en el grupo 15 a 19 años de edad. Por otro lado, 1 de cada 4 mujeres de 40 a 44 años de edad alcanzó educación entre 7 a 12 años de estudios, comparado con 3 de cada 4 en las mujeres de 15 a 19 años de edad.

En el Cuadro 3.5 se presenta la distribución de mujeres en edad fértil, MEF, de 15 a 44 años de edad, de la muestra de la ENDSSR 2004 según características generales. La estructura por edad relativamente joven observada entre las MEF, refleja el efecto de los altos niveles de fecundidad prevalecientes durante el pasado reciente en Paraguay. Más del 45 por ciento de las mujeres paraguayas en edad reproductiva son jóvenes adultas de 15 a 24 años de edad.

Se puede observar un mejoramiento en el nivel de educación de las mujeres en edad fértil en los últimos años al comparar los datos de la ENSMI 98 y con los de la presente encuesta (ENDSSR 2004), Gráfico 3.3. Las personas que están dentro del grupo de analfabetas funcionales, con un máximo de dos años de estudios han disminuido de 7.5 por ciento a 3.9 por ciento y las que tienen de 3 a 5 años de educación se reducen de 22.1 por ciento a 12.6 por ciento. Por el contrario, las que completaron la secundaria o tienen nivel superior (12 y más años de estudios) aumentan de 21.3 en 1998 a 32.5 por ciento en 2004.

En cuanto a diferencias regionales, las mujeres en el Gran Asunción muestran un nivel de escolaridad más favorable que las de otras regiones. En esta región, las que han completado el nivel secundario o tienen más de 12 años de estudios representan el 46.2 por ciento de las MEF, en comparación con 18 por ciento solamente en la región Norte y alrededor del 28 por ciento en la región Centro Sur y Este, Gráfico 3.4.

También la relación inversa entre el nivel de instrucción y fecundidad está reflejada en el número de nacidos vivos por región. Mientras 45.1 por ciento de las mujeres en Gran Asunción nunca han tenido un nacido vivo, 34.6 (región Norte) hasta 40.1 por ciento (región Este) de las mujeres en las otras regiones no tienen un nacido vivo. Contrariamente; 18.2 por ciento de las mujeres en áreas rurales han tenido 5 o más nacidos vivos comparadas con sólo 6.8 por ciento en las áreas urbanas.

Idioma
El 30.4 por ciento de las entrevistadas reportaron que hablan guaraní habitualmente en el hogar y 35.6 por ciento hablan español y guaraní; 31.2 por ciento hablan solamente español en el hogar y 2.8 por ciento hablan otro idioma, principalmente portugués (2.1 por ciento) en las regiones Norte y Este cerca de la frontera con Brasil. El idioma guaraní es más hablado en áreas rurales y en las regiones fuera de Asunción.

Empleo
En Paraguay, casi 1 de cada 3 mujeres de 15 a 44 años de edad trabaja fuera del hogar. El 41.4 por ciento de las MEF en Gran Asunción trabajan fuera de la casa. Esta cifra varía de 18.1 hasta 30.5 por ciento en las otras tres regiones.

Seguro Social
Solamente el 23.6 por ciento de las mujeres en edad fértil cuentan con seguro social o médico, de las cuales 12.9 por ciento están aseguradas en el Instituto de Previsión Social (IPS). En el área rural las mujeres con seguro del IPS apenas llegan a 7.3 por ciento frente a 15.8 por ciento en el área urbana. En el Gran Asunción esta proporción sube a 17.9 por ciento. En las demás regiones, las aseguradas apenas alcanzan 12 por ciento.

Edad y Estado Civil
La población femenina encuestada de 15 a 44 años de edad presenta una distribución por edades bastante similar a la observada en el Censo de 2002 y otras investigaciones del pasado, Cuadro 3.6. Esta estructura se ha mantenido prácticamente constante en los últimos años y las diferencias observadas en los diversos grupos de edad no son significativas.

Al igual que en el Censo de 2002, la ENDSSR 2004 presenta una disminución de alrededor de 12 por ciento en el porcentaje de mujeres casadas o unidas desde la ENSMI 98 y una reducción de cerca de 20 por ciento en la proporción de mujeres de 15 a 24 años de edad entre 1998 y 2004.

Sin embargo, como ya fue documentado en otras encuestas de América Latina, la proporción de casadas y unidas es ligeramente más alta (en las edades 30 a 44 años) en la ENDSSR 2004, comparado con el Censo 2002. Esto se debe a que en las encuestas es la mujer la que declara su estado civil y no el jefe de la casa o sus padres como sucede en los censos.

Hijos Nacidos Vivos
Algunas características de las mujeres que tuvieron nacidos vivos en los cinco años anteriores a la encuesta son presentadas en el Cuadro 3.7 comparado con todas las mujeres, teniendo en cuenta que varios indicadores presentados en la encuesta son analizados solamente para estas mujeres. Se observa que las que tuvieron hijos en los cinco años anteriores a la encuesta son mujeres que residen en áreas urbanas, en mayor porcentaje. Se constató un aumento de la proporción de mujeres con residencia urbana, de 54.4 por ciento (ENDSR 95/96) pasó a 64.9 por ciento, (ENDSSR 2004). Esto a la vez, produjo un mayor porcentaje de nacimientos en áreas urbanas (55.5 por ciento) frente a áreas rurales (44.5 por ciento) invirtiendo la relación que históricamente se encontró en encuestas anteriores, en las cuales el porcentaje de nacimientos era mayor en áreas rurales.

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