4. FECUNDIDAD

De todas las variables que intervienen en la dinámica demográfica la fecundidad es una de las más importantes para evaluar la tendencia del crecimiento de la población de un país. La fecundidad ha experimentado un descenso importante en el Paraguay especialmente en los últimos 6 años, aunque su nivel continúa elevado en algunos subgrupos poblacionales.

Las estimaciones de fecundidad se basan en las historias de nacimientos tenidos por las mujeres de 15 a 44 años de edad entrevistadas en la ENDSSR 2004. De cada mujer entrevistada se obtuvieron datos sobre número de hijos nacidos vivos, fecha de nacimiento, sexo de cada hijo y condición de sobrevivencia a la fecha de la encuesta. Esta información permite obtener estimaciones de los niveles y tendencias de la fecundidad. Para obtener un panorama más completo de este comportamiento, también se presentan en este capítulo los determinantes próximos de la fecundidad, exceptuando lo relacionado a la anticoncepción, ya que su análisis está contenido en el capítulo 5.

4.1 Tendencias de la Fecundidad

En el Cuadro 4.1 se presentan las tasas específicas de fecundidad por edad según datos de las últimas encuestas llevadas a cabo por el CEPEP. Las tasas muestran el número anual de nacimientos por 1000 mujeres en edad fértil de cada grupo de edad para los períodos de tiempo considerados. Se muestra además la Tasa Global de Fecundidad (TGF) que es un indicador sintético de los niveles de fecundidad que permite comparaciones entre diferentes períodos y entre diferentes países. Este indicador combina las Tasas Específicas de Fecundidad (TEF) para todos los grupos de edad, para el período seleccionado y puede ser interpretada como el promedio de hijos nacidos vivos que tendrían las mujeres durante toda su vida reproductiva, si las TEF por edad obtenidas en el período de estudio se mantuvieran invariables en el tiempo.

Tasa Global de Fecundidad
La TGF a nivel nacional para el período 2001-2004 para las mujeres de 15 a 44 años de edad es de 2.9 hijos por mujer; Cuadro 4.1, panel A. De acuerdo a diferentes encuestas llevadas a cabo en el país desde el año 1990, se puede ver que después de casi 10 años de lento descenso de la fecundidad (1990-1998), el Paraguay experimentó una disminución importante de la TGF entre los años
1998 a 2004. Esta disminución es paralela con aumentos significativos en la educación de las mujeres paraguayas. De igual manera, se observa una relación inversa entre la TGF y la prevalencia de uso de métodos anticonceptivos, Gráfico 4.1.

Para estudiar con más detalle los cambios ocurridos desde 1998, las estimaciones de la fecundidad fueron calculadas usando los datos de la ENDSSR 2004 para tres períodos de tres años cada uno (1995-1998; 1998-2001; 2001-2004) referidos a 36 meses (de marzo a febrero). Considerando los resultados de la encuesta actual, en el cuadro 4.1, se observa un descenso constante en la TGF que en conjunto representa una disminución de 1 hijo (25 por ciento), 3.9 vs. 2.9 hijos por mujer, entre 1995-1998 y 2001-2004, con una reducción de 0.5 hijos en cada uno de los períodos de tres años. La diferencia de la TGF (4.3) encontrada en la ENSMI 98 y la TGF (3.9) calculada para el mismo período de tres años usando los datos de la ENDSSR 2004 se debe, probablemente, a la variación de la muestra (mayor número de mujeres encuestadas en 2004). Mientras que la TGF se redujo en 22 por ciento en áreas urbanas (TGF de 3.2 en ENSMI 98 a 2.5 en ENDSSR 2004), la reducción en áreas rurales fue de 34 por ciento (TGF de 5.6 en ENSMI 98 a 3.7 en ENDSSR 2004).

Fecundidad por Edad
Las tasas específicas de fecundidad en todas las edades muestran consistencia en las estimaciones provenientes de los datos de ambas encuestas. En el grupo de 20 a 29 años se nota un descenso continuo desde el período 1995-1998 a 2001-2004 en la tasa específica de fecundidad que también afecta fuertemente la TGF porque la mayoría de los nacimientos ocurren en este grupo de edad. La fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años de edad experimentó una reducción de 26 por ciento ya que era de 90 nacimientos por 1000 mujeres en el período comprendido entre 1995-1998 descendiendo hasta 67 nacimientos por 1000 mujeres durante el período 1998-2001, estabilizándose entre el período 1998-2001 y 2001-2004, Gráfico 4.2.

Existen diferencias importantes según área de residencia en todas las encuestas realizadas entre 1990 y 1998; Cuadro 4.1, panel B. En las tres encuestas (ENDS 90, ENDSR 95/96 y ENSMI 98), las mujeres que residen en zonas rurales tienen en promedio 2.4 hijos más que las del área urbana. Sin embargo, en la encuesta de 2004, esta diferencia se ha reducido a 1.2 hijos: 2.5 hijos en el área urbana y 3.7 en el área rural.

4.2   Diferenciales de la Fecundidad

Se observan diferencias en las tasas específicas de fecundidad por edad, Cuadro 4.2 y en la TGF según área y región de residencia, nivel de educación alcanzado, idioma habitualmente hablado en el hogar y nivel socioeconómico.

Área y Región
Anteriormente se mencionó que las mujeres rurales tienen en promedio 1.2 hijos más que las residentes en áreas urbanas, estas diferencias son consistentes en todos los grupos de edades. En la región Norte se registra la tasa de fecundidad más alta con un promedio de 3.9 hijos por mujer, siendo Gran Asunción la región con menor fecundidad, 2.4 hijos por mujer.

Educación, Nivel Socioeconómico e Idioma
Es evidente que el nivel educativo de la mujer influye de forma determinante en la fecundidad. Las diferencias de fecundidad son mayores cuando se compara la TGF en mujeres con educación mínima que tienen entre 0-5 años de estudios, con mujeres que completaron el ciclo secundario o tienen educación superior. Las del primer grupo, tienen 2.1 hijos más respecto a las más educadas. Las diferencias de fecundidad son más pronunciadas según nivel socioeconómico de la vivienda 
donde residen las mujeres, las del nivel muy bajo (TGF, 5.4) tienen 3.5 hijos más que las mujeres del nivel muy alto (TGF, 1.9). También la TGF para mujeres que hablan solamente guaraní en la casa es 1.6 hijos más que las que hablan solamente español (3.9 vs. 2.3), Gráfico 4.3.

Paraguay era uno de los pocos países de Sudamérica que mantenía una alta tasa de fecundidad. En el Cuadro 4.3, se compara la TGF de Paraguay con la fecundidad de otros países que han tenido encuestas similares en años recientes. La TGF de Paraguay es más baja que la de Ecuador y Bolivia ya que se tiene en promedio 2.9 hijos por mujer y dichos países se ubican por encima de este nivel. Mientras que en Colombia tienen alrededor de 2.5 hijos por mujer, Gráfico 4.4.

El Cuadro 4.4 presenta en forma detallada la fecundidad retrospectiva de las mujeres entrevistadas en la ENDSSR 2004, mostrando la distribución porcentual del número de hijos nacidos vivos, según la edad al momento de la encuesta. La parte superior del cuadro presenta datos para todas las mujeres, mientras que la parte inferior se refiere a datos solo para las casadas o unidas. En general, el 40.2 por ciento de todas las mujeres de 15 a 44 años de edad no había iniciado la fecundidad al momento de la encuesta, proporción que desciende a solo 9.1 por ciento entre las mujeres casadas o unidas.

Promedio de Hijos Nacidos Vivos
En el Cuadro 4.5 se puede ver las diferencias en el promedio de hijos tenidos categorizado por edad actual, según características de las mujeres. Se aprecia que las diferencias en la fecundidad acumulada comienzan temprano. Por ejemplo, al llegar a edades 20 a 24 años ya existe una diferencia pronunciada entre mujeres con 0 a 5 años aprobados de estudio (1.6 hijos por mujer) y las que tienen 12 años o más (0.3 hijos por mujer). Esto se debe en gran parte al hecho que las mujeres que tienen su primer nacimiento a edades más jóvenes tienden a continuar y tener más nacimientos en total que las mujeres que esperan más tiempo para comenzar su fecundidad. En cuanto a la edad al primer nacimiento, las mujeres que tuvieron su primer nacimiento antes de cumplir 18 años de edad han tenido en promedio 3.8 nacimientos, casi dos veces mayor que el promedio de solamente 2 nacimientos, para las mujeres que tuvieron su primer hijo después de los 25 y más años de edad.

4.3  Nupcialidad

En esta sección se analiza el estado civil o conyugal de las mujeres teniendo en cuenta que la formación de uniones es un indicador básico de la exposición a quedar embarazada lo que influye en la fecundidad. En el Cuadro 4.6 se presenta la distribución porcentual de las mujeres de 15 a 44 años de edad por estado civil, según características de las entrevistadas. Del total de mujeres, 53.7 por ciento está casada o unida, 38.9 por ciento se declaró soltera y 7.5 por ciento viuda, separada o divorciada. A medida que aumenta la edad de las mujeres, la proporción de solteras disminuye rápidamente y se acrecienta el porcentaje de casadas o unidas.

La proporción de mujeres actualmente casadas o unidas es mayor entre las que viven en áreas rurales, en las regiones Norte, Centro Sur o Este, con menos años aprobados de estudio, que pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo o bajo y que habitualmente hablan guaraní en la casa. Por el contrario las mujeres solteras en mayor proporción residen en el área urbana, en Gran Asunción, por lo general han completado más de 6 años de estudio, son del nivel socioeconómico alto o muy alto y hablan principalmente el español en la casa. También se puede apreciar que no hay diferencias importantes en las proporciones de viudez, separación o divorcio según región, niveles educativos y socioeconómicos e idioma hablado.

4.4  Edad a la Primera Unión y Nacimiento

El inicio de la unión conyugal es una variable demográfica que puede afectar significativamente la fecundidad. Cuando más se retrasa la edad de la primera unión, se acorta más la duración del período reproductivo de la mujer y consiguientemente disminuye la posibilidad de tener muchos hijos. En el Cuadro 4.7 se presenta información sobre la edad en la cual la mujer tuvo su primera unión (matrimonio) y su primer nacimiento. A la derecha se observa la proporción de mujeres de cada grupo de edad que alguna vez han estado casadas o unidas (parte superior) y que alguna vez han tenido un nacimiento (parte inferior) antes de alcanzar las edades seleccionadas, conforme a la edad (actual) al momento de la encuesta. Comparando los grupos de edad en las dos partes del cuadro se puede determinar si la edad en la que se produjo el evento (primera unión o primer nacimiento), ha estado cambiando en el tiempo. Se observa que la proporción de mujeres que tuvo su primera unión antes de los 20 años ha disminuido de 43.9 por ciento entre las que tienen actualmente 40 a 44 años, a 33.2 por ciento entre las del grupo de edad 20 a 24 años. Esto indica que en los últimos 20 años ha aumentado la edad de la primera unión. Al mismo tiempo la proporción de mujeres que han tenido su primer nacimiento antes de los 20 años también ha bajado de 37.5 por ciento en el grupo de 40 a 44 años a 28.1 por ciento entre las de 20 a 24 años.

Edad Mediana
En el Cuadro 4.7 se presenta también la edad mediana, que señala la edad en la cual la mitad de todas las mujeres de una cohorte (grupo de edad) ha experimentado el evento, primera unión o primer nacimiento. Comparando siempre los grupos de edades 40 a 44 años con las de 20 a 24 años de edad, se nota un aumento en cada uno de los dos eventos en el transcurso de los 20 años analizados. La edad mediana de la primera unión subió 2 años (de 20.4 a 22.4) y la edad mediana al primer nacimiento 1.5 años (de 21.6 a 23.1).

El Cuadro 4.8 muestra las edades medianas de la primera unión y el primer nacimiento según características de las mujeres entrevistadas. Para el total del país la edad mediana a la primera unión es 21.3 años y al primer nacimiento 22 años. Estos dos eventos se producen a edades más tempranas en el área rural, en mujeres que residen fuera del Gran Asunción, con menor nivel educativo, que pertenecen a la clase socioeconómica muy baja o baja, hablan habitualmente guaraní en la casa y no realizan ninguna actividad laboral remunerativa.

Educación y Nivel Socioeconómico
La educación y el nivel socioeconómico son las variables que más inciden en retrasar la edad de la primera unión y del primer nacimiento. La edad mediana a la primera unión entre las mujeres que tienen 12 y más años aprobados de estudio es de 24.4 años, frente a 18.2 años entre las que no tienen ningún año o apenas aprobaron 5 años de estudio (6.2 años de diferencia). Comparando la edad mediana a la primera unión entre las mujeres del nivel socioeconómico muy alto vemos que es de 23.9 años, mientras que entre las del nivel socioeconómico muy bajo es de 18.7 años (5.2 años de diferencia), Gráfico 4.5.

Se encontró además una diferencia de 6.4 años en la edad mediana al primer nacimiento entre las mujeres con 5 o menos años de estudio y las que cuentan con 12 o más años aprobados (19.1 y 25.5 años respectivamente). También una diferencia de 5.6 años, en las mujeres del nivel muy bajo y del nivel muy alto (19.4 y 25 años respectivamente), Cuadro 4.8.

4.5  Intervalos entre Nacimientos

El tiempo transcurrido entre los nacimientos o período intergenésico, es otro factor relacionado con los niveles de fecundidad y se refiere al intervalo que existe entre un nacimiento y otro. La mayor duración de los intervalos entre nacimientos puede significar una disminución en el promedio de hijos durante el período reproductivo de las mujeres.

Duración Mediana entre Nacimientos
En el Cuadro 4.9 se presenta la duración mediana, en meses, entre nacimientos ocurridos en mujeres menores de 35 años durante los últimos 15 años de 1989 a 2004. La duración mediana entre nacimientos para el período 1999 - 2004, es de 48.5 meses, mayor que la registrada en el período 1994-1999 que fue de 38.2 meses y en el período 1989-1994 de 34.4 meses. El intervalo aumenta con los años aprobados de estudio y con el nivel socioeconómico. Asimismo, las mujeres que hablan habitualmente el español en el hogar tienen un intervalo de 62.6 meses frente a las que solo hablan guaraní, con un espaciamiento de 39 meses entre uno y otro nacimiento. El intervalo mediano entre nacimientos en área urbana es de 57.7 meses, frente a 40.8 en el área rural. Gran Asunción tiene el mayor intervalo, 63.4 meses, frente a las demás regiones en donde no llega a 50 meses.

4.6  Amenorrea y Abstinencia Posparto

Los intervalos entre nacimientos pueden estar afectados por la amenorrea y la abstinencia sexual posparto. En el intervalo entre dos nacimientos de una mujer se puede identificar un período posparto de no susceptibilidad al embarazo debido a la amenorrea o a la abstinencia sexual, así como un período de susceptibilidad durante el cual la menstruación ha regresado y la mujer tiene actividad sexual.

En el Cuadro 4.10 se presentan las estimaciones de la duración promedio (en meses) de lactancia materna, amenorrea posparto, abstinencia posparto y el período de no susceptibilidad posparto, clasificados según las diferentes características de las mujeres actualmente casadas o unidas que habían tenido un hijo en los 5 años anteriores a la encuesta. La duración promedio de lactancia materna, amenorrea y abstinencia han sido calculadas considerando la proporción de mujeres que en el período de la encuesta se encontraban amamantando, cuyos períodos menstruales no habían regresado y quienes no habían reiniciado la actividad sexual desde el último parto, todas clasificadas por el número de meses desde el último parto. La duración promedio del período de no susceptibilidad se calcula por la proporción de mujeres a quienes no les había regresado la menstruación o no habían reiniciado las relaciones sexuales.

La duración promedio total del período de no susceptibilidad es de 6.2 meses, siendo 5.9 meses el promedio de duración de la amenorrea posparto y 1.9 meses la duración promedio de la abstinencia sexual. Se observan muy pocas diferencias entre las duraciones promedio de la amenorrea y la abstinencia posparto, así como en el período de no susceptibilidad, según las diferentes características de las mujeres.

4.7  Actividad Sexual Reciente

En esta sección se analiza la proporción de mujeres de 15 a 44 años que tuvieron relaciones sexuales en los últimos 3 meses anteriores a la encuesta, clasificadas por estado civil actual, según características de las entrevistadas: área y región de residencia, edad, años aprobados de estudio, nivel socioeconómico, idioma hablado en el hogar e hijos actualmente vivos. En el Cuadro 4.11 se puede ver que el 67 por ciento están clasificadas como activas sexualmente en los últimos tres meses.

Como se esperaría ese porcentaje es más alto entre las casadas o unidas (96.9 por ciento) frente a las divorciadas, separadas o viudas (55.5 por ciento) o entre las solteras (27.8 por ciento). El porcentaje de mujeres que tuvo relaciones sexuales en los tres meses anteriores a la encuesta aumenta con la edad desde 26 por ciento para el grupo de edad de 15 a 19 años, hasta 88 por ciento en el grupo de 30 a 34 años y luego empieza a disminuir. Es mayor en el área rural (68.8 por ciento) y en las regiones Este (69.1 por ciento) y Centro Sur (68.1 por ciento). No se observan variaciones para las mujeres casadas o unidas según las distintas características presentadas. En relación a las mujeres nunca casadas se puede ver que la actividad sexual aumenta con la edad, en mujeres con 12 y más años aprobados de estudio y con el nivel socioeconómico.

4.8 Planeación de los Nacimientos

Para el análisis de la planeación de los nacimientos se incluyen a todas las mujeres que informaron haber tenido por lo menos un nacido vivo en el período comprendido entre marzo de 1999 a febrero de 2004. Para cada nacimiento se les preguntó si habían querido quedar embarazadas en ese momento (embarazo planeado), si querían esperar más tiempo (embarazo deseado pero no planeado), o si ya no querían más hijos (embarazo no deseado).

De acuerdo con los resultados observados en el Cuadro 4.12, se puede afirmar que en el Paraguay el 72.1 por ciento de los nacimientos ocurridos en el período mencionado fueron embarazos planeados. El 27.9 por ciento de los nacimientos ocurridos en los últimos 5 años no fueron deseados en el momento de su concepción. De los cuales, 18.7 por ciento corresponde a nacimientos cuyas madres deseaban pero más adelante y 9.2 por ciento a aquellos embarazos no deseados. La intención de limitar definitivamente el número de hijos vivos tenidos, aumenta en forma directa con el número de nacimientos, vemos que a mayor número de hijos tenidos, aumenta el deseo de no tener más descendencia alcanzando a 21.5 por ciento entre las mujeres con 6 y más hijos vivos. El porcentaje de nacimientos no deseados también es mayor entre las mujeres con menos años de estudios aprobados (13.3 por ciento) y las que pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo (11.9 por ciento). Los nacimientos informados como deseados pero no planeados o embarazos no previstos, son más frecuentes en las mujeres con mayor educación y tiene una relación inversa con el número de hijos vivos tenidos.

4.9 Deseo de Más Hijos/as

A todas las mujeres en unión de 15 a 44 años de edad se les preguntó su deseo de tener mas hijos/ as o no tener más y en caso afirmativo, cuánto tiempo les gustaría esperar para tenerlo. A las embarazadas en el momento de la encuesta, se les formuló la misma pregunta pero poniendo énfasis en el deseo de tener otro hijo después del que estaban esperando en ese momento.

Se presenta el deseo actual de tener o no más hijos de acuerdo a ciertas características de las mujeres, Cuadro 4.13. Considerando el total de mujeres casadas o unidas de 15 a 44 años de edad, una de cada tres no desea más tener otro hijo (34.7 por ciento). La proporción que no desea más hijos no presenta diferencias significativas por área y región de residencia. Sin embargo el deseo de limitar definitivamente el número de hijos aumenta con la edad de 8.8 por ciento en el grupo de 15 a 19 años a 53.5 por ciento para las del grupo de 40 a 44 años de edad. Igualmente a medida que aumenta el número de hijos vivos crece el deseo de limitar definitivamente su descendencia alcanzando a más de 50 por ciento entre las mujeres con 4 o más hijos vivos, Gráfico 4.6.

Educación
Existe una relación inversa entre los años aprobados de estudio y el deseo de no tener más hijos, la proporción que no desea más hijos entre las mujeres con 0 a 2 años de instrucción es 49 por ciento, va descendiendo conforme aumenta el nivel de escolaridad, llegando a 27.2 por ciento entre las que tienen 12 o más años aprobados de estudio. Las mujeres con más educación tienen menos hijos porque empiezan a tenerlos más tarde, mientras que las que tienen menos educación inician su procreación más temprano alcanzando a tener mayor número de hijos.

Más de un tercio de las mujeres quieren espaciar los nacimientos. Así tenemos que el 36.4 por ciento desea otro hijo pero más tarde, es decir después de 2 o más años. Como en encuestas anteriores, la proporción que desea espaciar disminuye con la edad, el 78.6 por ciento de las mujeres entre 15 a 19 años desea tener hijos más tarde, porcentaje que desciende consistentemente a medida que avanza la edad.

4.10 Número Ideal y Actual de Hijos/as

A todas las mujeres entrevistadas se les preguntó el número ideal de hijos, es decir cuál sería el número de hijos que ellas hubieran querido tener si pudiesen volver a la época en que todavía no habían tenido hijos. Habitualmente se encuentra una alta relación entre el número ideal y el número de hijos actualmente vivos principalmente entre las mujeres de más edad, probablemente como una manera de ajustar su ideal declarado a la cantidad de hijos que efectivamente han tenido.

En el Cuadro 4.14 se puede ver que para el total de las mujeres alrededor del 70 por ciento declaró 1, 2 o 3 hijos como número ideal (4.9 por ciento, 36.2 por ciento y 28.5 por ciento, respectivamente). Se observa también que para cada  número de hijos tenidos existe un grupo significativo de mujeres que hubiesen preferido tener menos hijos de los que tuvieron, esto se hace más notorio a medida que aumenta el tamaño de su familia. Por ejemplo en el grupo de mujeres que habían tenido 5 hijos vivos más de un tercio (38.3 por ciento) declaró que le hubiese gustado tener 1, 2, 3 o 4 hijos, idealmente.

En el Cuadro 4.15 se puede apreciar el promedio ideal de hijos por el número de hijos actualmente vivos según características seleccionadas. El número ideal de hijos para todas las mujeres entrevistadas es de 2.9, este valor coincide con la TGF para el período 2001-2004 (2.9 hijos por mujer) como vimos en la sección 4.1. El número ideal de hijos aumenta a medida que es mayor el número de hijos actualmente vivos, las mujeres sin hijos o con un solo hijo vivo tienen como ideal un promedio de 2.5, dos menos que las mujeres que tienen 6 o más hijos vivos (4.6).

El ideal de hijo es mayor en la zona rural (3.2) frente a la urbana (2.8) y mayor en el Norte (3.3), región con mayor porcentaje de población rural. También es mayor entre las mujeres sin educación o con 2 o menos años aprobados de estudio (3.6), las del nivel socioeconómico muy bajo (3.4) o que hablan guaraní (3.3). Igualmente se ve que el número ideal aumenta con la edad revelando una variación en las pautas de preferencias reproductivas.

4.11 Fecundidad Deseada y No Deseada

En el Cuadro 4.16 y Gráfico 4.7, se presenta la Tasa Global de Fecundidad (TGF) total (observada), la deseada que refleja el nivel de fecundidad que teóricamente resultaría si todos los nacimientos no deseados se hubieran prevenido y la fecundidad no deseada, según algunas características de las mujeres. Los nacimientos analizados se refieren al período marzo 2001 a febrero 2004 y fueron clasificados como deseados aquellos tenidos por las mujeres que respondieron haber querido quedar embarazadas en ese momento y los no deseados, los tenidos por las madres que respondieron que no querían definitivamente tener más hijos.

La TGF deseada para este período de tiempo es 2.6 hijos por mujer, 10.3 por ciento menos que la TGF observada que es 2.9 hijos. La TGF no deseada no presenta diferencias significativas por área, región o situación de empleo. Sí muestra diferencias por nivel socioeconómico y nivel educativo. Entre las mujeres del nivel socioeconómico muy bajo la TGF no deseada es de 0.9 hijos frente 0.1 hijo entre las mujeres del nivel socioeconómico muy alto. Igualmente, la TGF no deseada entre mujeres con 0 a 5 años aprobados de estudio (0.6 hijos) es seis veces más que la TGF no deseada entre mujeres con 12 o más años aprobados (0.1 hijo).

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