4. FECUNDIDAD
De todas las variables que intervienen en la dinámica
demográfica la fecundidad es una de las más importantes
para evaluar la tendencia del crecimiento de la población de un
país. La fecundidad ha experimentado un descenso importante en
el Paraguay especialmente en los últimos 6 años, aunque
su nivel continúa elevado en algunos subgrupos poblacionales.
Las estimaciones de fecundidad se basan en las historias de nacimientos
tenidos por las mujeres de 15 a 44 años de edad entrevistadas en
la ENDSSR 2004. De cada mujer entrevistada se obtuvieron datos sobre
número de hijos nacidos vivos, fecha de nacimiento, sexo de cada
hijo y condición de sobrevivencia a la fecha de la encuesta.
Esta información permite obtener estimaciones de los niveles y
tendencias de la fecundidad. Para obtener un panorama más
completo de este comportamiento, también se presentan en este
capítulo los determinantes próximos de la fecundidad,
exceptuando lo relacionado a la anticoncepción, ya que su
análisis está contenido en el capítulo 5.
4.1 Tendencias de la
Fecundidad
En el Cuadro
4.1 se presentan las tasas específicas de
fecundidad por edad según datos de las últimas encuestas
llevadas a cabo por el CEPEP. Las tasas muestran el número anual
de nacimientos por 1000 mujeres en edad fértil de cada grupo de
edad para los períodos de tiempo considerados. Se muestra
además la Tasa Global de Fecundidad (TGF) que es un indicador
sintético de los niveles de fecundidad que permite comparaciones
entre diferentes períodos y entre diferentes países. Este
indicador combina las Tasas Específicas de Fecundidad (TEF) para
todos los grupos de edad, para el período seleccionado y puede
ser interpretada como el promedio de hijos nacidos vivos que
tendrían las mujeres durante toda su vida reproductiva, si las
TEF por edad obtenidas en el período de estudio se mantuvieran
invariables en el tiempo.
Tasa Global de Fecundidad
La TGF a nivel nacional para el período 2001-2004 para las
mujeres de 15 a 44 años de edad es de 2.9 hijos por mujer; Cuadro
4.1, panel A. De acuerdo a diferentes encuestas llevadas a cabo
en el país desde el año 1990, se puede ver que
después de casi 10 años de lento descenso de la
fecundidad (1990-1998), el Paraguay experimentó una
disminución importante de la TGF entre los años
1998 a 2004. Esta disminución es paralela con aumentos
significativos en la educación de las mujeres paraguayas. De
igual manera, se observa una relación inversa entre la TGF y la
prevalencia de uso de métodos anticonceptivos, Gráfico
4.1.
Para estudiar con más detalle los cambios ocurridos desde 1998,
las estimaciones de la fecundidad fueron calculadas usando los datos de
la ENDSSR 2004 para tres períodos de tres años cada uno
(1995-1998; 1998-2001; 2001-2004) referidos a 36 meses (de marzo a
febrero). Considerando los resultados de la encuesta actual, en el cuadro
4.1, se observa un descenso constante en la TGF que en conjunto
representa una disminución de 1 hijo (25 por ciento), 3.9 vs.
2.9 hijos por mujer, entre 1995-1998 y 2001-2004, con una
reducción de 0.5 hijos en cada uno de los períodos de
tres años. La diferencia de la TGF (4.3) encontrada en la ENSMI
98 y la TGF (3.9) calculada para el mismo período de tres
años usando los datos de la ENDSSR 2004 se debe, probablemente,
a la variación de la muestra (mayor número de mujeres
encuestadas en 2004). Mientras que la TGF se redujo en 22 por ciento en
áreas urbanas (TGF de 3.2 en ENSMI 98 a 2.5 en ENDSSR 2004), la
reducción en áreas rurales fue de 34 por ciento (TGF de
5.6 en ENSMI 98 a 3.7 en ENDSSR 2004).
Fecundidad por Edad
Las tasas específicas de fecundidad en todas las edades muestran
consistencia en las estimaciones provenientes de los datos de ambas
encuestas. En el grupo de 20 a 29 años se nota un descenso
continuo desde el período 1995-1998 a 2001-2004 en la tasa
específica de fecundidad que también afecta fuertemente
la TGF porque la mayoría de los nacimientos ocurren en este
grupo de edad. La fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años
de edad experimentó una reducción de 26 por ciento ya que
era de 90 nacimientos por 1000 mujeres en el período comprendido
entre 1995-1998 descendiendo hasta 67 nacimientos por 1000 mujeres
durante el período 1998-2001, estabilizándose entre el
período 1998-2001 y 2001-2004, Gráfico
4.2.
Existen diferencias importantes según área de residencia
en todas las encuestas realizadas entre 1990 y 1998; Cuadro
4.1, panel
B. En las tres encuestas (ENDS 90, ENDSR 95/96 y ENSMI 98), las mujeres
que residen en zonas rurales tienen en promedio 2.4 hijos más
que las del área urbana. Sin embargo, en la encuesta de 2004,
esta diferencia se ha reducido a 1.2 hijos: 2.5 hijos en el área
urbana y 3.7 en el área rural.
4.2
Diferenciales de la Fecundidad
Se observan diferencias en las tasas específicas de fecundidad
por edad, Cuadro
4.2 y en la TGF según área y
región de residencia, nivel de educación alcanzado,
idioma habitualmente hablado en el hogar y nivel socioeconómico.
Área y Región
Anteriormente se mencionó que las mujeres rurales tienen en
promedio 1.2 hijos más que las residentes en áreas
urbanas, estas diferencias son consistentes en todos los grupos de
edades. En la región Norte se registra la tasa de fecundidad
más alta con un promedio de 3.9 hijos por mujer, siendo Gran
Asunción la región con menor fecundidad, 2.4 hijos por
mujer.
Educación, Nivel
Socioeconómico e Idioma
Es evidente que el nivel educativo de la mujer influye de forma
determinante en la fecundidad. Las diferencias de fecundidad son
mayores cuando se compara la TGF en mujeres con educación
mínima que tienen entre 0-5 años de estudios, con mujeres
que completaron el ciclo secundario o tienen educación superior.
Las del primer grupo, tienen 2.1 hijos más respecto a las
más educadas. Las diferencias de fecundidad son más
pronunciadas según nivel socioeconómico de la
vivienda
donde residen las mujeres, las del nivel muy bajo (TGF, 5.4) tienen 3.5
hijos más que las mujeres del nivel muy alto (TGF, 1.9).
También la TGF para mujeres que hablan solamente guaraní
en la casa es 1.6 hijos más que las que hablan solamente
español (3.9 vs. 2.3), Gráfico
4.3.
Paraguay era uno de los pocos países de Sudamérica que
mantenía una alta tasa de fecundidad. En el Cuadro
4.3, se
compara la TGF de Paraguay con la fecundidad de otros países que
han tenido encuestas similares en años recientes. La TGF de
Paraguay es más baja que la de Ecuador y Bolivia ya que se tiene
en promedio 2.9 hijos por mujer y dichos países se ubican por
encima de este nivel. Mientras que en Colombia tienen alrededor de 2.5
hijos por mujer, Gráfico
4.4.
El Cuadro
4.4 presenta en forma detallada la fecundidad retrospectiva
de las mujeres entrevistadas en la ENDSSR 2004, mostrando la
distribución porcentual del número de hijos nacidos
vivos, según la edad al momento de la encuesta. La parte
superior del cuadro presenta datos para todas las mujeres, mientras que
la parte inferior se refiere a datos solo para las casadas o unidas. En
general, el 40.2 por ciento de todas las mujeres de 15 a 44 años
de edad no había iniciado la fecundidad al momento de la
encuesta, proporción que desciende a solo 9.1 por ciento entre
las mujeres casadas o unidas.
Promedio de Hijos Nacidos
Vivos
En el Cuadro
4.5 se puede ver las diferencias en el promedio de hijos
tenidos categorizado por edad actual, según
características de las mujeres. Se aprecia que las diferencias
en la fecundidad acumulada comienzan temprano. Por ejemplo, al llegar a
edades 20 a 24 años ya existe una diferencia pronunciada entre
mujeres con 0 a 5 años aprobados de estudio (1.6 hijos por
mujer) y las que tienen 12 años o más (0.3 hijos por
mujer). Esto se debe en gran parte al hecho que las mujeres que tienen
su primer nacimiento a edades más jóvenes tienden a
continuar y tener más nacimientos en total que las mujeres que
esperan más tiempo para comenzar su fecundidad. En cuanto a la
edad al primer nacimiento, las mujeres que tuvieron su primer
nacimiento antes de cumplir 18 años de edad han tenido en
promedio 3.8 nacimientos, casi dos veces mayor que el promedio de
solamente 2 nacimientos, para las mujeres que tuvieron su primer hijo
después de los 25 y más años de edad.
4.3 Nupcialidad
En esta sección se analiza el estado civil o conyugal de las
mujeres teniendo en cuenta que la formación de uniones es un
indicador básico de la exposición a quedar embarazada lo
que influye en la fecundidad. En el Cuadro
4.6 se presenta la
distribución porcentual de las mujeres de 15 a 44 años de
edad por estado civil, según características de las
entrevistadas. Del total de mujeres, 53.7 por ciento está casada
o unida, 38.9 por ciento se declaró soltera y 7.5 por ciento
viuda, separada o divorciada. A medida que aumenta la edad de las
mujeres, la proporción de solteras disminuye rápidamente
y se acrecienta el porcentaje de casadas o unidas.
La proporción de mujeres actualmente casadas o unidas es mayor
entre las que viven en áreas rurales, en las regiones Norte,
Centro Sur o Este, con menos años aprobados de estudio, que
pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo o bajo y que
habitualmente hablan guaraní en la casa. Por el contrario las
mujeres solteras en mayor proporción residen en el área
urbana, en Gran Asunción, por lo general han completado
más de 6 años de estudio, son del nivel
socioeconómico alto o muy alto y hablan principalmente el
español en la casa. También se puede apreciar que no hay
diferencias importantes en las proporciones de viudez,
separación o divorcio según región, niveles
educativos y socioeconómicos e idioma hablado.
4.4 Edad a la
Primera Unión y Nacimiento
El inicio de la unión conyugal es una variable
demográfica que puede afectar significativamente la fecundidad.
Cuando más se retrasa la edad de la primera unión, se
acorta más la duración del período reproductivo de
la mujer y consiguientemente disminuye la posibilidad de tener muchos
hijos. En el Cuadro
4.7 se presenta información sobre la edad en
la cual la mujer tuvo su primera unión (matrimonio) y su primer
nacimiento. A la derecha se observa la proporción de mujeres de
cada grupo de edad que alguna vez han estado casadas o unidas (parte
superior) y que alguna vez han tenido un nacimiento (parte inferior)
antes de alcanzar las edades seleccionadas, conforme a la edad (actual)
al momento de la encuesta. Comparando los grupos de edad en las dos
partes del cuadro se puede determinar si la edad en la que se produjo
el evento (primera unión o primer nacimiento), ha estado
cambiando en el tiempo. Se observa que la proporción de mujeres
que tuvo su primera unión antes de los 20 años ha
disminuido de 43.9 por ciento entre las que tienen actualmente 40 a 44
años, a 33.2 por ciento entre las del grupo de edad 20 a 24
años. Esto indica que en los últimos 20 años ha
aumentado la edad de la primera unión. Al mismo tiempo la
proporción de mujeres que han tenido su primer nacimiento antes
de los 20 años también ha bajado de 37.5 por ciento en el
grupo de 40 a 44 años a 28.1 por ciento entre las de 20 a 24
años.
Edad Mediana
En el Cuadro
4.7 se presenta también la edad mediana, que
señala la edad en la cual la mitad de todas las mujeres de una
cohorte (grupo de edad) ha experimentado el evento, primera
unión o primer nacimiento. Comparando siempre los grupos de
edades 40 a 44 años con las de 20 a 24 años de edad, se
nota un aumento en cada uno de los dos eventos en el transcurso de los
20 años analizados. La edad mediana de la primera unión
subió 2 años (de 20.4 a 22.4) y la edad mediana al primer
nacimiento 1.5 años (de 21.6 a 23.1).
El Cuadro
4.8 muestra las edades medianas de la primera unión y
el primer nacimiento según características de las mujeres
entrevistadas. Para el total del país la edad mediana a la
primera unión es 21.3 años y al primer nacimiento 22
años. Estos dos eventos se producen a edades más
tempranas en el área rural, en mujeres que residen fuera del
Gran Asunción, con menor nivel educativo, que pertenecen a la
clase socioeconómica muy baja o baja, hablan habitualmente
guaraní en la casa y no realizan ninguna actividad laboral
remunerativa.
Educación y Nivel
Socioeconómico
La educación y el nivel socioeconómico son las variables
que más inciden en retrasar la edad de la primera unión y
del primer nacimiento. La edad mediana a la primera unión entre
las mujeres que tienen 12 y más años aprobados de estudio
es de 24.4 años, frente a 18.2 años entre las que no
tienen ningún año o apenas aprobaron 5 años de
estudio (6.2 años de diferencia). Comparando la edad mediana a
la primera unión entre las mujeres del nivel
socioeconómico muy alto vemos que es de 23.9 años,
mientras que entre las del nivel socioeconómico muy bajo es de
18.7 años (5.2 años de diferencia), Gráfico
4.5.
Se encontró además una diferencia de 6.4 años en
la edad mediana al primer nacimiento entre las mujeres con 5 o menos
años de estudio y las que cuentan con 12 o más
años aprobados (19.1 y 25.5 años respectivamente).
También una diferencia de 5.6 años, en las mujeres del
nivel muy bajo y del nivel muy alto (19.4 y 25 años
respectivamente), Cuadro
4.8.
4.5 Intervalos entre
Nacimientos
El tiempo transcurrido entre los nacimientos o período
intergenésico, es otro factor relacionado con los niveles de
fecundidad y se refiere al intervalo que existe entre un nacimiento y
otro. La mayor duración de los intervalos entre nacimientos
puede significar una disminución en el promedio de hijos durante
el período reproductivo de las mujeres.
Duración Mediana
entre Nacimientos
En el Cuadro
4.9 se presenta la duración mediana, en meses,
entre nacimientos ocurridos en mujeres menores de 35 años
durante los últimos 15 años de 1989 a 2004. La
duración mediana entre nacimientos para el período 1999 -
2004, es de 48.5 meses, mayor que la registrada en el período
1994-1999 que fue de 38.2 meses y en el período 1989-1994 de
34.4 meses. El intervalo aumenta con los años aprobados de
estudio y con el nivel socioeconómico. Asimismo, las mujeres que
hablan habitualmente el español en el hogar tienen un intervalo
de 62.6 meses frente a las que solo hablan guaraní, con un
espaciamiento de 39 meses entre uno y otro nacimiento. El intervalo
mediano entre nacimientos en área urbana es de 57.7 meses,
frente a 40.8 en el área rural. Gran Asunción tiene el
mayor intervalo, 63.4 meses, frente a las demás regiones en
donde no llega a 50 meses.
4.6 Amenorrea y
Abstinencia Posparto
Los intervalos entre nacimientos pueden estar afectados por la
amenorrea y la abstinencia sexual posparto. En el intervalo entre dos
nacimientos de una mujer se puede identificar un período
posparto de no susceptibilidad al embarazo debido a la amenorrea o a la
abstinencia sexual, así como un período de
susceptibilidad durante el cual la menstruación ha regresado y
la mujer tiene actividad sexual.
En el Cuadro
4.10 se presentan las estimaciones de la duración
promedio (en meses) de lactancia materna, amenorrea posparto,
abstinencia posparto y el período de no susceptibilidad
posparto, clasificados según las diferentes
características de las mujeres actualmente casadas o unidas que
habían tenido un hijo en los 5 años anteriores a la
encuesta. La duración promedio de lactancia materna, amenorrea y
abstinencia han sido calculadas considerando la proporción de
mujeres que en el período de la encuesta se encontraban
amamantando, cuyos períodos menstruales no habían
regresado y quienes no habían reiniciado la actividad sexual
desde el último parto, todas clasificadas por el número
de meses desde el último parto. La duración promedio del
período de no susceptibilidad se calcula por la
proporción de mujeres a quienes no les había regresado la
menstruación o no habían reiniciado las relaciones
sexuales.
La duración promedio total del período de no
susceptibilidad es de 6.2 meses, siendo 5.9 meses el promedio de
duración de la amenorrea posparto y 1.9 meses la duración
promedio de la abstinencia sexual. Se observan muy pocas diferencias
entre las duraciones promedio de la amenorrea y la abstinencia
posparto, así como en el período de no susceptibilidad,
según las diferentes características de las mujeres.
4.7 Actividad Sexual
Reciente
En esta sección se analiza la proporción de mujeres de 15
a 44 años que tuvieron relaciones sexuales en los últimos
3 meses anteriores a la encuesta, clasificadas por estado civil actual,
según características de las entrevistadas: área y
región de residencia, edad, años aprobados de estudio,
nivel socioeconómico, idioma hablado en el hogar e hijos
actualmente vivos. En el Cuadro
4.11 se puede ver que el 67 por ciento
están clasificadas como activas sexualmente en los
últimos tres meses.
Como se esperaría ese porcentaje es más alto entre las
casadas o unidas (96.9 por ciento) frente a las divorciadas, separadas
o viudas (55.5 por ciento) o entre las solteras (27.8 por ciento). El
porcentaje de mujeres que tuvo relaciones sexuales en los tres meses
anteriores a la encuesta aumenta con la edad desde 26 por ciento para
el grupo de edad de 15 a 19 años, hasta 88 por ciento en el
grupo de 30 a 34 años y luego empieza a disminuir. Es mayor en
el área rural (68.8 por ciento) y en las regiones Este (69.1 por
ciento) y Centro Sur (68.1 por ciento). No se observan variaciones para
las mujeres casadas o unidas según las distintas
características presentadas. En relación a las mujeres
nunca casadas se puede ver que la actividad sexual aumenta con la edad,
en mujeres con 12 y más años aprobados de estudio y con
el nivel socioeconómico.
4.8 Planeación de
los Nacimientos
Para el análisis de la planeación de los nacimientos se
incluyen a todas las mujeres que informaron haber tenido por lo menos
un nacido vivo en el período comprendido entre marzo de 1999 a
febrero de 2004. Para cada nacimiento se les preguntó si
habían querido quedar embarazadas en ese momento (embarazo
planeado), si querían esperar más tiempo (embarazo
deseado pero no planeado), o si ya no querían más hijos
(embarazo no deseado).
De acuerdo con los resultados observados en el Cuadro
4.12, se puede
afirmar que en el Paraguay el 72.1 por ciento de los nacimientos
ocurridos en el período mencionado fueron embarazos planeados.
El 27.9 por ciento de los nacimientos ocurridos en los últimos 5
años no fueron deseados en el momento de su concepción.
De los cuales, 18.7 por ciento corresponde a nacimientos cuyas madres
deseaban pero más adelante y 9.2 por ciento a aquellos embarazos
no deseados. La intención de limitar definitivamente el
número de hijos vivos tenidos, aumenta en forma directa con el
número de nacimientos, vemos que a mayor número de hijos
tenidos, aumenta el deseo de no tener más descendencia
alcanzando a 21.5 por ciento entre las mujeres con 6 y más hijos
vivos. El porcentaje de nacimientos no deseados también es mayor
entre las mujeres con menos años de estudios aprobados (13.3 por
ciento) y las que pertenecen al nivel socioeconómico muy bajo
(11.9 por ciento). Los nacimientos informados como deseados pero no
planeados o embarazos no previstos, son más frecuentes en las
mujeres con mayor educación y tiene una relación inversa
con el número de hijos vivos tenidos.
4.9 Deseo de Más
Hijos/as
A todas las mujeres en unión de 15 a 44 años de edad se
les preguntó su deseo de tener mas hijos/ as o no tener
más y en caso afirmativo, cuánto tiempo les
gustaría esperar para tenerlo. A las embarazadas en el momento
de la encuesta, se les formuló la misma pregunta pero poniendo
énfasis en el deseo de tener otro hijo después del que
estaban esperando en ese momento.
Se presenta el deseo actual de tener o no más hijos de acuerdo a
ciertas características de las mujeres, Cuadro
4.13.
Considerando el total de mujeres casadas o unidas de 15 a 44
años de edad, una de cada tres no desea más tener otro
hijo (34.7 por ciento). La proporción que no desea más
hijos no presenta diferencias significativas por área y
región de residencia. Sin embargo el deseo de limitar
definitivamente el número de hijos aumenta con la edad de 8.8
por ciento en el grupo de 15 a 19 años a 53.5 por ciento para
las del grupo de 40 a 44 años de edad. Igualmente a medida que
aumenta el número de hijos vivos crece el deseo de limitar
definitivamente su descendencia alcanzando a más de 50 por
ciento entre las mujeres con 4 o más hijos vivos, Gráfico
4.6.
Educación
Existe una relación inversa entre los años aprobados de
estudio y el deseo de no tener más hijos, la proporción
que no desea más hijos entre las mujeres con 0 a 2 años
de instrucción es 49 por ciento, va descendiendo conforme
aumenta el nivel de escolaridad, llegando a 27.2 por ciento entre las
que tienen 12 o más años aprobados de estudio. Las
mujeres con más educación tienen menos hijos porque
empiezan a tenerlos más tarde, mientras que las que tienen menos
educación inician su procreación más temprano
alcanzando a tener mayor número de hijos.
Más de un tercio de las mujeres quieren espaciar los
nacimientos. Así tenemos que el 36.4 por ciento desea otro hijo
pero más tarde, es decir después de 2 o más
años. Como en encuestas anteriores, la proporción que
desea espaciar disminuye con la edad, el 78.6 por ciento de las mujeres
entre 15 a 19 años desea tener hijos más tarde,
porcentaje que desciende consistentemente a medida que avanza la edad.
4.10 Número Ideal y
Actual de Hijos/as
A todas las mujeres entrevistadas se les preguntó el
número ideal de hijos, es decir cuál sería el
número de hijos que ellas hubieran querido tener si pudiesen
volver a la época en que todavía no habían tenido
hijos. Habitualmente se encuentra una alta relación entre el
número ideal y el número de hijos actualmente vivos
principalmente entre las mujeres de más edad, probablemente como
una manera de ajustar su ideal declarado a la cantidad de hijos que
efectivamente han tenido.
En el Cuadro
4.14 se puede ver que para el total de las mujeres
alrededor del 70 por ciento declaró 1, 2 o 3 hijos como
número ideal (4.9 por ciento, 36.2 por ciento y 28.5 por ciento,
respectivamente). Se observa también que para cada
número de hijos tenidos existe un grupo significativo de mujeres
que hubiesen preferido tener menos hijos de los que tuvieron, esto se
hace más notorio a medida que aumenta el tamaño de su
familia. Por ejemplo en el grupo de mujeres que habían tenido 5
hijos vivos más de un tercio (38.3 por ciento) declaró
que le hubiese gustado tener 1, 2, 3 o 4 hijos, idealmente.
En el Cuadro
4.15 se puede apreciar el promedio ideal de hijos por el
número de hijos actualmente vivos según
características seleccionadas. El número ideal de hijos
para todas las mujeres entrevistadas es de 2.9, este valor coincide con
la TGF para el período 2001-2004 (2.9 hijos por mujer) como
vimos en la sección 4.1. El número ideal de hijos aumenta
a medida que es mayor el número de hijos actualmente vivos, las
mujeres sin hijos o con un solo hijo vivo tienen como ideal un promedio
de 2.5, dos menos que las mujeres que tienen 6 o más hijos vivos
(4.6).
El ideal de hijo es mayor en la zona rural (3.2) frente a la urbana
(2.8) y mayor en el Norte (3.3), región con mayor porcentaje de
población rural. También es mayor entre las mujeres sin
educación o con 2 o menos años aprobados de estudio
(3.6), las del nivel socioeconómico muy bajo (3.4) o que hablan
guaraní (3.3). Igualmente se ve que el número ideal
aumenta con la edad revelando una variación en las pautas de
preferencias reproductivas.
4.11 Fecundidad Deseada y
No Deseada
En el Cuadro
4.16 y Gráfico
4.7, se presenta la Tasa Global de
Fecundidad (TGF) total (observada), la deseada que refleja el nivel de
fecundidad que teóricamente resultaría si todos los
nacimientos no deseados se hubieran prevenido y la fecundidad no
deseada, según algunas características de las mujeres.
Los nacimientos analizados se refieren al período marzo 2001 a
febrero 2004 y fueron clasificados como deseados aquellos tenidos por
las mujeres que respondieron haber querido quedar embarazadas en ese
momento y los no deseados, los tenidos por las madres que respondieron
que no querían definitivamente tener más hijos.
La TGF deseada para este período de tiempo es 2.6 hijos por
mujer, 10.3 por ciento menos que la TGF observada que es 2.9 hijos. La
TGF no deseada no presenta diferencias significativas por área,
región o situación de empleo. Sí muestra
diferencias por nivel socioeconómico y nivel educativo. Entre
las mujeres del nivel socioeconómico muy bajo la TGF no deseada
es de 0.9 hijos frente 0.1 hijo entre las mujeres del nivel
socioeconómico muy alto. Igualmente, la TGF no deseada entre
mujeres con 0 a 5 años aprobados de estudio (0.6 hijos) es seis
veces más que la TGF no deseada entre mujeres con 12 o
más años aprobados (0.1 hijo).
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