7. ADOLESCENTES Y ADULTAS JÓVENES
Las mujeres
adolescentes y jóvenes constituyen un segmento poblacional
importante en el país. Según los datos del Censo 2002, el
20 por ciento de la población femenina tiene entre 15 y 24
años de edad, y representa alrededor de 45 por ciento del total
de mujeres de 15 a 44 años de edad. El interés en el
comportamiento reproductivo de las mujeres de este grupo de edad se ha
incrementado en los últimos años, puesto que es un
determinante importante que influye en la estructura poblacional del
país. En la ENDSSR 2004, al igual que en las encuestas
anteriores de 1987, 1995 y 1998, se aplicó un módulo
especial de preguntas orientadas a captar los aspectos más
importantes relacionados con la experiencia sexual y la
exposición al riesgo de un embarazo precoz o no planeado de este
grupo poblacional (15 a 24 años). De esta manera, Paraguay
cuenta con la más larga serie de datos sobre adolescentes y
jóvenes en América Latina.
En este capitulo se presentan datos sobre: fecundidad, primera
experiencia sexual, uso de anticonceptivos en la primera
relación sexual, actividad sexual actual, educación
sexual, actitudes sobre el uso de anticonceptivos y por primera vez en
toda la serie de encuestas, se describe sobre la situación
educativa y laboral en el primer embarazo.
7.1 Fecundidad
Los datos correspondientes al grupo de análisis (15 a 24
años) indican que la edad de la menarquia
(inicio de la menstruación) experimenta un leve descenso. En el Cuadro
7.1 se presenta el porcentaje acumulativo de jóvenes que
habían alcanzado la menarquia a varias edades, por edad actual.
A los 12 años, cerca de la mitad (45.9 por ciento) de las
mujeres que actualmente tienen entre 15 y 17 años alcanzaron la
menarquia, comparado con 42.6 por ciento para las que tienen 18 a 19
años y 39 por ciento o menos para las que tienen 20 años
o más. Observando el promedio de edad a la cual alcanzaron la
menarquia también se nota un descenso, es decir las que
actualmente tienen entre 20 y 22 años de edad alcanzaron la
menarquia a los 12.5 años en promedio, y las que tienen entre 23
y 24 años de edad lo alcanzaron a los 12.9 años, en
promedio.
En el Capítulo 4 se vio que la tasa específica de
fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años de edad
descendió en los últimos años. De igual manera se
encontró una diferencia significativa en la reducción del
porcentaje de adolescentes y adultas jóvenes que reportaron
haber tenido un embarazo o más, disminuyendo de 36.3 por ciento
en la ENSMI 98 a 27.9 por ciento en la ENDSSR 2004.
Como se puede ver en el Cuadro
7.2, las mujeres paraguayas inician su
etapa reproductiva a temprana edad. Más de un cuarto (27.9 por
ciento) de las mujeres de 15 a 24 años de edad declararon haber
tenido un embarazo o más. Si se observa a las adolescentes (15 a
19 años) y a las adultas jóvenes (20 a 24 años),
se puede ver que 1 de cada 10 (10.9 por ciento) adolescentes ya ha
tenido uno o más embarazos y el 46.5 por ciento de las mujeres
de 20 a 24 años de edad declararon haber tenido un embarazo o
más al momento de la entrevista.
Área y Región
El porcentaje de mujeres de 15 a 24 años de edad con experiencia
de embarazo es más alto en la región Norte (32.9 por
ciento) y en el área rural (33.8 por ciento).
Educación
Entre las mujeres con 12 años o más de educación,
21.1 por ciento ha tenido un embarazo o más, mientras que entre
las mujeres sin educación o con 5 años aprobados de
estudio, más de la mitad (53.7 por ciento) tuvieron un embarazo
o más.
Nivel Socioeconómico
Las mujeres del nivel socioeconómico bajo en mayor
proporción (41por ciento) han tenido la experiencia de al menos
un embarazo, con relación a las mujeres del nivel medio (31.2
por ciento) y nivel alto (16.2 por ciento). Es importante mencionar que
el 10.4 por ciento de las mujeres de 15 a 24 años de edad con
nivel socioeconómico bajo tiene 3 y más hijos, mientras
que solo el 1.6 por ciento de las mujeres del nivel alto tiene 3 y
más hijos.
7.2 Primera Experiencia
Sexual
En el Cuadro
7.3 se puede apreciar que el 57.4 por ciento de las
mujeres adolescentes y jóvenes (15 a 24 años) reportaron
haber tenido su primera relación sexual, 53.5 por ciento fueron
relaciones premaritales y 3.9 por ciento relaciones maritales.
Área y Región
Considerando el área de residencia del grupo de 15 a 24
años de edad, se puede notar que el porcentaje de mujeres que
han tenido relaciones sexuales son muy similares entre las que residen
en el área urbana y rural, las proporciones superan el cincuenta
por ciento (59.1 por ciento y 54.2 por ciento respectivamente). En
cambio, si observamos el porcentaje de mujeres que tuvo relaciones
premaritales, el porcentaje es más alto entre las que residen en
el área urbana (57.6 por ciento) respecto a las del área
rural (45.3 por ciento), Gráfico
7.1. Como en encuestas
anteriores, en la ENDSSR 2004, la experiencia sexual premarital en Gran
Asunción sigue siendo más alta frente a las otras
regiones.
Edad
El porcentaje de mujeres con experiencia sexual aumenta con la edad, de
35.8 por ciento entre el grupo de 15 a 19 años de edad hasta
81.3 por ciento en el grupo de 20 a 24 años de edad; es
más notoria esta tendencia considerando los rangos de edades
más estrechos y varía del 22.3 por ciento en el grupo de
15 a 17 años de edad llegando al 89.9 por ciento en el grupo de
mujeres de 23 a 24 años de edad. Similar situación ocurre
con la proporción de mujeres con experiencia sexual premarital,
observándose un claro predominio de las relaciones premaritales
frente a las maritales para todas las edades.
Educación y Nivel
Socioeconómico
Según el nivel de educación, las mujeres que tienen 7 a
11 años aprobados de estudio, reportaron el porcentaje
más bajo de relaciones sexuales (42 por ciento). Esta
situación ya se había presentado en la ENDSR 95/96 y en
la ENSMI 98. Por análisis secundarios de los datos (no incluidos
en este informe), se puede mencionar que aproximadamente el 60 por
ciento de las mujeres que con 7 a 11 años aprobados,
todavía están cursando sus estudios, tienen menos
probabilidad de experiencia sexual y tienen características
diferentes de las demás mujeres con menor o mayor
educación que ellas.
El nivel socioeconómico no tiene un impacto muy marcado en el
inicio de las relaciones sexuales ya que la mayor proporción de
mujeres de 15 a 24 años de edad de los tres niveles
socioeconómico, (bajo, medio y alto) reportaron haber tenido
relaciones sexuales, cabe señalar que en el nivel alto se
observa una menor proporción (53.4 por ciento) con
relación a los niveles bajo (60.1 por ciento) y medio (60.2 por
ciento).
Las mujeres con nivel socioeconómico bajo más
frecuentemente tienen su primera relación sexual después
del matrimonio o unión (8.5 por ciento), esto con
relación a las mujeres de los otros niveles, medio (3.1 por
ciento) y alto (1.5 por ciento). Sin embargo, tenemos que tomar los
resultados para mujeres casadas o unidas de los tres niveles
socioeconómicos con cautela debido al tamaño
pequeño de la muestra.
Para las relaciones premaritales, no se puede determinar si es el nivel
socioeconómico o es el nivel educativo el más importante
como determinante de la relación premarital, porque en el nivel
alto podría incluir jóvenes que todavía
están dentro del sistema educativo y vemos que entre las que
tienen de 7 a 11 años aprobados de estudio, la relación
premarital es más baja con relación a los otros niveles
de estudio. Esta relación se podría establecer mejor
mediante un análisis multivariado.
Edad de la Primera Pareja
En el Cuadro
7.4 se presentan los datos referidos a la edad de la
pareja en la primera relación sexual (marital y premarital) y se
observa que en la mayoría de los casos, la pareja de la mujer
joven en su primera relación sexual es un hombre mayor que ella.
Casi las tres cuartas partes (72.3 por ciento) de las mujeres que
tuvieron relaciones sexuales lo hicieron con una pareja 3 o más
años mayor que ella.
El 40.1 por ciento de las mujeres jóvenes que tuvieron su
primera relación sexual lo tuvieron con una pareja 6 o
más años mayor que ella. Esta proporción llega a
55.9 por ciento en adolescentes menores de 15 años de edad y
disminuye a medida que aumenta la edad hasta 25.1 por ciento para el
grupo de mujeres que tuvo su primera relación entre los 20 y 24
años de edad, Gráfico
7.2.
Actividad Sexual Premarital
En el Cuadro
7.5 se presenta la comparación de la experiencia
sexual premarital de las mujeres de 15 a 24 años de edad
según distintas encuestas: EPF 87, ENDSR 95/ 96, ENSMI 98 y
ENDSSR 2004, se encontró que el porcentaje de mujeres con
experiencia sexual premarital ha tenido un aumento significativo para
el total del país, pasando de 35.1 por ciento en 1987 a 53.5 por
ciento en 2004. En la encuesta de 1998 se nota una leve
disminución, pero esta diferencia no es estadísticamente
significativa.
Si observamos la tendencia a nivel nacional para los grupos de edades
se nota que cada vez hay más mujeres de 20 a 24 años de
edad que tienen actividades sexuales premaritales, en los
últimos seis años esto ha aumentado en 13 puntos
porcentuales (de 62.2 por ciento en la ENSMI 98 a 74.9 por ciento en la
ENDSSR 2004). Si consideramos las regiones, el porcentaje de mujeres
con actividad sexual premarital es superior en Gran Asunción con
respecto al resto del país. Esta diferencia se ha mantenido
desde la EPF 87 hasta la ENDSSR 2004.
Edad de Inicio de las
Relaciones Sexuales Premaritales
La información del Cuadro
7.6 revela que las jóvenes que
reportaron relaciones sexuales premaritales empezaron su actividad
sexual a una edad muy temprana: Un tercio (33.2 por ciento) lo hicieron
antes de cumplir los 16 años de edad y la mayor
proporción de mujeres jóvenes ha iniciado su actividad
sexual entre los 16 y 17 años de edad (34.9 por ciento).
Se puede notar también que cuanto menor es el grado de
educación mayor es el porcentaje de mujeres que se inician
sexualmente a temprana edad. Por otro lado se observa que las mujeres
con 12 años y más de estudio retrasaron su inicio sexual
y la mayor proporción de ellas lo hicieron entre los 18 y 19
años de edad (35.8 por ciento).
En todos los niveles socioeconómicos (bajo, medio y alto), la
mayor proporción de mujeres inician su actividad sexual entre
los 16 y 17 años de edad, pero es en el nivel
socioeconómico bajo donde más mujeres se inician
sexualmente a más temprana edad, el 22 por ciento de las mujeres
del nivel socioeconómico bajo han tenido su primera
relación antes de los 15 años de edad, en contraste con
un 10.4 por ciento de las mujeres del nivel socioeconómico alto.
7.3 Uso de Anticonceptivos
en la Primera Relación Sexual
Del total de mujeres de 15 a 24 años de edad con experiencia
sexual, el 56.3 por ciento usó anticonceptivos en su primera
relación sexual. Como se observa en el Cuadro
7.7, el uso fue
mayor en la relación premarital que en la marital (57.6 vs. 39.5
por ciento).
Área,
Educación y Nivel Socioeconómico
En el Gráfico
7.3 se presenta el porcentaje de mujeres de 15 a
24 años de edad que usaron anticonceptivos en su primera
relación sexual premarital, por área, educación y
nivel socioeconómico. Las mujeres del área urbana usan en
mayor proporción métodos anticonceptivos en su primera
experiencia sexual premarital, con relación a las que residen en
área rural (61.6 vs. 47.3 por ciento).
El porcentaje de uso de métodos anticonceptivos en la primera
relación premarital está directamente relacionado con los
años de estudio. La mayor proporción (66.6 por ciento) de
mujeres que usaron anticonceptivos en la primera relación
premarital se registra entre las que tienen 12 y más años
de estudio, por otra parte la menor proporción de mujeres que
utilizaron anticonceptivos en la primera relación premarital se
encuentran entre las que no tienen ninguna educación o han
aprobado 5 grados o menos (38.4 por ciento). Las mujeres del nivel
socioeconómico alto son las que más han utilizado
anticonceptivos en su primera relación sexual (65.5 por ciento),
esta práctica decrece en forma directa con relación al
nivel socioeconómico, es decir, el 60.2 por ciento de las
mujeres del nivel medio y solo el 42.4 por ciento de las mujeres del
nivel bajo han utilizado anticonceptivo en su primera relación
sexual, Gráfico
7.3.
El condón es el método más usado por las
jóvenes. En el Cuadro
7.8 se ve que aproximadamente 2 de cada 3
mujeres jóvenes de 15 a 24 años de edad que usaron
métodos, prefirieron utilizar el condón en su primera
relación sexual. Este método es el más utilizado
entre las que tienen su primera relación premarital (66.8 por
ciento). Sin embargo, si la primera relación fue marital el
método más utilizado por las jóvenes es la
pastilla (50 por ciento) seguido de los inyectables (19.6 por ciento),
quedando el condón en un tercer lugar.
La proporción del uso de anticonceptivos en las mujeres de 15 a
24 años de edad que han tenido su primera relación sexual
premarital, se ha venido incrementando en prácticamente 10
puntos porcentuales de una encuesta a otra entre la EPF 87, ENDSR 95/
96 y la ENSMI 98. En los últi mos seis años la
proporción se ha incrementado en más de 20 puntos
porcentuales, pasando de 33.2 por ciento en el año 1998 a 57.6
por ciento en el año 2004, Cuadro
7.9 y Gráfico
7.4.
El porcentaje de uso de métodos anticonceptivos modernos en la
primera relación premarital tuvo un incremento significativo
pasando de 16.1 por ciento en 1995 a 46.1 por ciento en 2004. Este
aumento obedece sobre todo a un incremento importante en el uso del
condón, que pasó de 7.4 por ciento en 1995 a 14 por
ciento en 1998, llegando a 37.5 por ciento en el 2004, Cuadro
7.10.
Estos hallazgos, asociados con los cambios observados en las tasas
específicas de fecundidad por edad, indican que Paraguay
está entrando en una etapa de descenso de la fecundidad, en
especial dentro de los grupos de mujeres menores de 25 años de
edad.
Los datos del Cuadro
7.11 indican que el tiempo transcurrido desde que
la joven ha conocido a su pareja hasta su primera relación
sexual premarital con él, no tiene mayor incidencia en el uso de
un método anticonceptivo. Es oportuno mencionar que en encuestas
anteriores ya se habían registrado similares tendencias.
Para las jóvenes que han tenido su primera relación
marital se observa una mayor proporción de uso de método
con relación al tiempo transcurrido desde que conoció a
su pareja hasta su primera relación sexual, pasando de 42.4 por
ciento para menos de 1 año a 56.5 por ciento para 2 a 3
años de haberle conocido. Sin embargo, tenemos que tomar los
resultados para mujeres casadas o unidas con cautela debido al
tamaño pequeño de la muestra.
Educación Sexual
El Cuadro
7.12 presenta el porcentaje de jóvenes que usaron
método anticonceptivo en la primera relación sexual
premarital habiendo tenido un curso de educación sexual, ya sea
en la escuela o colegio o en otro lugar. En este cuadro se
consideró importante agregar una columna discriminada por
mujeres que recibieron educación sexual a la misma edad que tuvo
su primera relación sexual, pero no se pudo determinar si la
charla se produjo antes o después de la primera relación
sexual. En consecuencia, el 65.7 por ciento de las mujeres de 15 a 24
años de edad que usaron un método anticonceptivo en su
primera relación sexual premarital, han recibido
educación sexual a la misma edad que tuvo esa primera
relación sexual.
El 63.3 por ciento de las jóvenes que usaron un método
anticonceptivo en su primera relación sexual premarital tuvieron
un curso o charla de educación sexual en la escuela o colegio,
mientras que de las que no tuvieron un curso o charla de
educación sexual en la escuela o colegio, solamente el 43.6 por
ciento usó un método anticonceptivo en su primera
relación sexual premarital.
El uso de métodos anticonceptivos en la primera relación
sexual premarital varía de acuerdo al nivel de educación,
de 50.4 por ciento para las que tuvieron una charla de
educación sexual a 35.1 por ciento para las que no tuvieron
educación sexual en el grupo de jóvenes con primaria
completa. Entre las que tienen secundaria completa y superior, el
porcentaje que usó métodos anticonceptivos en su primera
relación premarital varía de 69.2 por ciento para las que
tuvieron un curso sobre educación sexual a 53.1 por ciento para
las que no tuvieron, Cuadro
7.12. Esta situación ya se
había hallado en encuestas anteriores y nuevamente se confirma
en la ENDSSR 2004.
Causas de No Uso de
Métodos en la Primera Relación Sexual
De las mujeres adultas jóvenes con experiencia sexual que no
usaron anticonceptivos en la primera relación sexual, se puede
mencionar que las razones principales por las que no han usado son:
descuido (22.1 por ciento), porque no conocía ningún
método (20.5 por ciento) o porque no esperaba tener relaciones
(19.2 por ciento), Cuadro
7.13.
Para las relaciones premaritales las causas más mencionadas han
sido: el descuido (22.7 por ciento), o no esperaba tener relaciones
(21.9 por ciento) y no conocía ningún método (20.4
por ciento). En el mismo Cuadro
7.13 para las relaciones maritales, la
principal razón fue porque quería tener un hijo (33 por
ciento).
Es importante mencionar que el no uso por causa de que no
conocía ningún método es muy similar tanto entre
las que tuvieron su primera relación sexual premarital y
marital. Se nota un cambio importante de acuerdo a los hallazgos de la
ENSMI 98, en donde 58.4 por ciento que no usaron ningún
método en la primera relación marital, señalaron
que no conocían ningún método, sin embargo en la
ENDSSR 2004 esto se da solamente en el 20.5 por ciento de las mujeres
de 15 a 24 años de edad.
7.4 Actividad Sexual
Actual y Uso de Anticonceptivos
En el Cuadro
7.14 se puede observar que un 45.6 por ciento de las
mujeres adultas jóvenes están sexualmente activas, es
decir tuvieron relaciones sexuales en los últimos 3 meses
previos a la entrevista; esto ocurre con el 97.3 por ciento de las
jóvenes actualmente unidas y con el 28.4 por ciento de las no
unidas.
Sexualmente Activas
Entre las no unidas, se nota que un tercio de las que están
teniendo relaciones sexuales las tienen esporádicamente:
solamente 19.2 por ciento de ellas las han tenido en las últimas
cuatro semanas. La actividad sexual en los últimos 3 meses, en
las mujeres no unidas de 20 a 24 años de edad (46.6 por ciento)
es mayor que en las adolescentes no unidas de 15 a 19 años de
edad (17.5 por ciento), esta brecha va desapareciendo cuando se
consideran solamente las mujeres no unidas con experiencia sexual. Esto
demuestra que una vez que inician su vida sexual, tanto las
adolescentes como las jóvenes son en su mayoría activas
sexualmente, el 68.1 por ciento de las no unidas con experiencia sexual
que tiene 20 a 24 años de edad reportó haber tenido
relaciones sexuales en los últimos 3 meses, y 62.1 por ciento de
las de 15 a 19 años de edad, no unidas y con experiencia sexual.
Uso de
Métodos Anticonceptivos
El 78.6 por ciento de las mujeres adultas jóvenes sexualmente
activas usó anticonceptivos en los últimos 3 meses
previos a la entrevista. Si consideramos el estado civil la
proporción es menor en las unidas, alcanzando 70.5 por ciento
contra 87.9 por ciento en las no unidas, lo que implica que las unidas
están más expuestas al embarazo ya que presentan los
mayores porcentajes de mujeres sexualmente activas y los menores
porcentajes de uso de anticonceptivos.
Método
Anticonceptivo Usado
Entre las unidas, el método más usado es la pastilla con
27.9 por ciento, seguido de los inyectables 22.3 por ciento y alrededor
del 16 por ciento están usando el condón y el DIU. Se
puede notar muy poca variación en la proporción de uso de
métodos comparando los grupos de edades, a excepción del
DIU y el condón, donde las unidas de 20 a 24 años de edad
usan con más frecuencia el DIU y en menor proporción el
condón, mientras que con el grupo de 15 a 19 años de edad
ocurre lo contrario.
Entre las no unidas, el método más utilizado es el
condón (46.1 por ciento), seguido por las pastillas y los
inyectables con 16.2 por ciento cada uno. Considerando los grupos de
edades, se observa que en el grupo de 15 a 19 años de edad, el
método más utilizado es el condón (52.1 por
ciento), seguido de la píldora (21.1 por ciento) y la
inyección (10.7 por ciento). En el grupo de 20 a 24 años
de edad también es el condón el más utilizado
(42.3 por ciento), pero a diferencia del grupo antes mencionado, en el
segundo lugar se ubica la inyección (19.6 por ciento) y la
píldora en tercer lugar (13.1 por ciento).
7.5 Educación Sexual
A todas las mujeres de 15 a 24 años de edad se les
preguntó si habían asistido a alguna lección,
curso o charla en educación sexual dentro o fuera de la escuela
o colegio, y en el caso de haberlo recibido, se indagó sobre los
temas que se habían tratado. Los datos en el Cuadro
7.15 indican
que más de cuatro de cada cinco (82.8 por ciento) mujeres
jóvenes de 15 a 24 años de edad recibieron algún
curso o charla en educación sexual.
El porcentaje de mujeres que recibió un curso en
educación sexual en la escuela solamente y en la escuela y fuera
de ella, en conjunto, ha tenido un importante aumento respecto a
encuestas anteriores. En la ENDSR 95/96 se encontró 51.5 por
ciento, proporción que se incrementó a 60.5 por ciento en
la ENSMI 98, alcanzando 79.9 por ciento en la ENDSSR 2004. La
proporción que tuvo un curso o charla en la escuela o colegio es
mayor entre las más jóvenes y disminuye con el aumento de
la edad, Cuadro
7.16.
Área y Región
Teniendo en cuenta la característica geográfica, la
educación sexual es más frecuente en Gran Asunción
(83 por ciento), en relación a las otras regiones: Norte (74.1
por ciento), Centro Sur (79.1 por ciento) y Este (79.8 por ciento). La
diferencia más acentuada se verifica entre el área urbana
y rural (84.6 y 70.6 por ciento, respectivamente), Gráfico
7.5.
Según los datos del Cuadro
7.17 el tema que mayormente es
tratado en los cursos o charlas sobre educación sexual en las
escuelas o colegios es la menstruación o regla (97.8 por
ciento), por otro lado el tema que menos se trata es sobre los
métodos anticonceptivos (67.4 por ciento). Similar
situación se presentó en las encuestas anteriores (ENDSR
95/96 y ENSMI 98), donde el tema menos tratado en los cursos de
educación sexual es lo referente a los métodos
anticonceptivos. En términos geográficos, en general, los
cursos son más completos en Gran Asunción que en las
otras regiones, especialmente respecto a la región Norte.
Conocimiento del
Período Fértil
En el Cuadro
7.18 se puede observar que un tercio (33.1 por ciento) de
las mujeres adultas jóvenes conocen cuándo es más
probable quedarse embarazada durante el ciclo menstrual. En el grupo de
15 a 19 años de edad el porcentaje disminuye a 26.7 por ciento y
es aún menor entre las mujeres sin educación o que solo
completaron 5 años de estudio (16.5 por ciento).
También se encontró menor conocimiento del período
fértil durante el ciclo menstrual entre las mujeres que residen
en áreas rurales (27.3 por ciento) y en la región Norte
(26 por ciento). El 37.3 por ciento de las mujeres del nivel
socioeconómico alto conocen cuándo es más probable
quedarse embarazada durante el ciclo menstrual, mientras que el
porcentaje solo llega a 25.4 por ciento en las mujeres del nivel bajo, Gráfico
7.6.
Las mujeres jóvenes que tuvieron un curso de educación
sexual donde se trató el tema de menstruación en mayor
proporción pudieron identificar correctamente cuándo es
más probable que la mujer pueda quedar embarazada durante el
ciclo menstrual, con relación a las que no tuvieron
educación sexual (35.7 por ciento vs. 22 por ciento).
7.6 Actitudes
A todas las mujeres de 15 a 24 años de edad que han tenido
relaciones sexuales, se les preguntó cuál es el
método más apropiado para jóvenes de su edad. En
la ENDSR 95/96 el condón era el tercer método más
mencionado (18.9 por ciento), ya en la ENSMI 98 pasó al primer
lugar de preferencia (27.2 por ciento), seguido de las pastillas y los
inyectables. Los datos en el Cuadro
7.19 indican que más de dos
tercios (68.2 por ciento) de las jóvenes consideran al
condón como método más apropiado para ellas. Si se
observa por grupos de edades se nota muy poca diferencia en las
proporciones. Esto demuestra que el condón es el método
más difundido entre las jóvenes. En la ENDSR 95/96 y en
la ENSMI 98 una quinta parte de las jóvenes que ha tenido
relaciones sexuales no sabían qué responder ante esta
pregunta. Esta incertidumbre es mínima (apenas 2 por ciento) en
la actualidad.
En cuanto a la opinión sobre quien debe tomar la iniciativa para
usar algún método anticonceptivo se observa en el Cuadro
7.20 que la proporción de mujeres de 15 a 24 años de
edad
que consideran que los dos juntos (la mujer y el hombre) deben
decidirlo, ha tenido un incremento importante con el transcurrir del
tiempo, desde la ENDSR 95/96 cuando fue solo 31.2 por ciento pasando a
44.2 por ciento en la ENSMI 98, alcanzando a 77.9 por ciento en la
ENDSSR 2004.
El 12.7 por ciento de las jóvenes que han tenido relaciones
sexuales creen que la mujer es la que debe tomar la iniciativa de usar
anticonceptivos y apenas 7.2 por ciento mencionaron al hombre. La
proporción de mujeres que manifestaron que los dos juntos deben
tomar la iniciativa sobre el uso de método, aumenta con el nivel
de educación, al mismo tiempo la proporción que opina que
la mujer debe tomar la iniciativa disminuye ligeramente a medida que
aumentan los años aprobados de estudio.
A todas las jóvenes se les preguntó sobre temas
referentes a la sexualidad y la reproducción. Los datos del Cuadro
7.21 indican que 4 de cada 5 jóvenes (79.8 por ciento)
opinaron que una mujer puede embarazarse la primera vez que tiene
relaciones sexuales.
Un 7.5 por ciento de ellas ha opinado que es el hombre quien decide los
hijos que debe tener la pareja, la proporción de mujeres que
tienen esta opinión tiene una tendencia inversa a la cantidad de
años aprobados de estudio, de 17.3 por ciento entre las que
tienen entre 0 a 5 años de estudio baja a 2.8 por ciento entre
las que tienen 12 y más años de educación.
El 64.1 por ciento de todas las mujeres de 15 a 24 años de edad
opina que es preferible que la mujer llegue virgen al matrimonio. Esta
opinión es más común en las mujeres que no tienen
ninguna educación o que alcanzaron a aprobar 11 años de
estudio con porcentajes superiores al 70 por ciento y menos frecuente
(49.4 por ciento) en las mujeres con 12 y más años de
estudio.
Mas de la mitad (53.1 por ciento) de las jóvenes que ya tuvieron
relaciones sexuales premaritales declararon que es preferible que la
mujer llegue virgen al matrimonio, evidenciándose un
comportamiento que no corresponde con sus ideales, Cuadro
7.22. No
obstante, entre las jóvenes que nunca tuvieron relaciones
sexuales o entre mujeres cuya primera relación fue marital,
más del 75 por ciento expresaron que es preferible que una mujer
llegue virgen al matrimonio. Así también se puede ver que
las adolescentes en mayor proporción consideran preferible
llegar virgen al matrimonio (70.9 por ciento) frente a mujeres de 20 a
24 años de edad (56.2 por ciento).
7.7 Actitud y
Reacción Ante un Embarazo
En el cuestionario de la ENDSSR 2004 se incluyeron preguntas
específicas referentes a la situación de las mujeres
cuando quedaron embarazadas por primera vez. A todas las mujeres de 15
a 24 años de edad que reportaron haber tenido al menos un
embarazo se les preguntó si cuando quedaron embarazadas por
primera vez, pensaban que podían quedar embarazadas, a quienes
respondieron afirmativamente se les preguntó si en ese momento
querían quedar embarazadas. A las que respondieron en forma
negativa se les preguntó la razón por la cual no
querían quedar embarazadas.
Según datos del Cuadro
7.23, el 69.8 por ciento de las mujeres
de 15 a 24 años de edad con al menos un embarazo pensaban que
podían quedar embarazadas en su primer embarazo. De entre las
mujeres que han quedado embarazadas antes de los 18 años, 65.9
por ciento estaba consciente de que podía quedar embarazada. El
porcentaje de mujeres que en el primer embarazo estaba consciente de
que podía quedar embarazada es mayor en las jóvenes de 20
a 24 años de edad llegando a un 76.4 por ciento.
En relación con la planeación del primer embarazo, se
puede observar que del total de mujeres que pensaban que podían
quedar embarazadas, el 77.6 por ciento quería ese embarazo en
ese momento.
En el Gráfico
7.7, se presentan las razones por las cuales las
mujeres pensaban que no podían quedar embarazadas. La principal
razón referida es porque han usado anticonceptivos (24.5 por
ciento). Otras razones mencionadas han sido que creían que no
estaban en su período fértil (18.6 por ciento) o no
tenían relaciones frecuentes (17 por ciento) e inclusive un 16.6
por ciento pensó que no quedaría embarazada porque era la
primera vez que tenía relaciones sexuales. También otras
razones reportadas fueron que su pareja le dijo que no quedaría
embarazada (10.1 por ciento) o creía que no tenía la edad
(6.8 por ciento) e incluso por problemas de subfecundidad (4.1 por
ciento) y el 2.2 por ciento han expresado otras razones.
Área y
Educación
Considerando las razones que les han hecho pensar a las mujeres que no
podían quedar embarazadas, por área de residencia, en el Cuadro
7.24 se observa que la mayor proporción de mujeres del
área urbana han mencionado el uso de anticonceptivos (28 por
ciento), o que creían que no estaban en su período
fértil (22.5 por ciento). Por otro lado las mujeres que residen
en el área rural han reportado con mayor frecuencia que no
tenían relaciones sexuales frecuentes (23.7 por ciento) o que
era la primera vez que habían tenido relaciones sexuales (23.3
por ciento).
Las mujeres con 7 años y más de estudio reportaron en
mayor proporción que no podían quedar embarazadas por el
uso de anticonceptivos (28 por ciento), o porque creían que no
estaban en su período fértil (19.8 por ciento). Mientras
que las mujeres sin estudio y con 6 o menos años aprobados
mencionaron que era la primera vez que habían tenido
relaciones sexuales (21.2 por ciento) o que no tenían relaciones
sexuales frecuentes (20.2 por ciento).
Relación con el
Padre del Ñiño/a cuando
Quedó Embarazada
A todas las mujeres de 15 a 24 años de edad que han tenido por
lo menos un embarazo se les preguntó sobre la relación
que tenían en ese entonces con el padre del niño/a.
Más de la mitad (52.9 por ciento) manifestó que en ese
momento era su novio, el 44.9 por ciento mencionó que fue el
esposo o compañero de vida y el 2.1 por ciento otro tipo de
pareja.
Según los datos que contiene el Cuadro
7.25 puede observarse que
el porcentaje de mujeres que eran esposas o compañeras del padre
del niño/a cuando quedaron embarazadas por primera vez tiene una
relación directa con la edad. Es decir, conforme mayor es la
edad de la madre al primer embarazo, aumenta también la
proporción de mujeres que reportaron haber tenido su primer
embarazo con el esposo o compañero.
El mayor porcentaje de mujeres que respondieron que cuando quedaron
embarazadas el padre de la criatura era su novio, se presenta en las
que tenían menos de 15 años al momento del embarazo (58.7
por ciento). Esta proporción desciende a medida que aumenta la
edad de la madre.
En el Cuadro
7.26 se presenta la distribución porcentual de la
actitud de la familia cuando se enteró del primer embarazo de la
joven cuando este había sido fuera del matrimonio. Se observa
que casi la mitad de las familias (49.7 por ciento) aceptaron el
embarazo sin matrimonio y un 9.7 por ciento se pusieron contentas,
también un 9.7 por ciento de familias no intervinieron en la
situación y 4.6 por ciento de las familias de las jóvenes
se encargarían de criar a la criatura. Por el contrario, 8.2 por
ciento reportó que se enojaron con ellas, 4.7 por ciento que la
echaron de la casa, 3.9 por ciento querían que aborte y 5.7 por
ciento confesó que la familia quiere o quiso casamiento.
A las mujeres que tuvieron su primer embarazo fuera del matrimonio, se
les preguntó sobre la actitud de su pareja al enterarse del
embarazo, Cuadro
7.27. Más de la mitad (55.8 por ciento) de
ellas reportó que sus respectivas parejas aceptaron contentos el
embarazo, otro 16.5 por ciento de las mujeres afirmó que sus
respectivas parejas se mostraron preocupados por la situación,
un 8.8 por ciento reportó que su pareja le dejó sola o no
le ha vuelto a ver o él no sabe. Además 7.2 por ciento
manifestó que su pareja se enojó, 4.8 por ciento le fue
indiferente y 4.3 por ciento le pidió que aborte.
Tres de cada cuatro mujeres que viven actualmente con su pareja,
afirmaron que él se puso contento cuando supo que ella se
quedó embarazada la primera vez. Por el contrario, entre las que
no viven actualmente con su pareja, solamente 42.2 por ciento
manifestó que él se puso contento.
Según cálculos realizados (no incluidos en este informe),
se puede mencionar que más de la mitad (52 por ciento) de las
mujeres que no viven con el padre del niño/a, no reciben
ningún apoyo económico de éste. Un tercio (31 por
ciento), da apoyo económico y afectivo y 14 por ciento solamente
económico.
7.8 Situación
Educativa y Laboral Cuando se Embarazó
Un embarazo siempre representa un cambio importante en la vida de la
mujer, pero en el caso de un embarazo a temprana edad (adolescentes
de15 a 19 años) y especialmente cuando éste no es
planeado, puede representar un cambio en su proyecto de vida. A partir
del Cuadro
7.28 se plantean las condiciones educativas y laborales como
producto del primer embarazo en el grupo de las mujeres de 15 a 24
años de edad.
En este estudio se incluyeron preguntas para indagar sobre la
ocupación de ellas al momento de su primer embarazo, referida a
la situación de estudio y/o trabajo por el cual obtenía
ingreso en dinero. Los datos indican que el 42.6 por ciento de las
jóvenes con al menos un embarazo no estudiaban ni tenían
trabajo remunerado cuando se embarazaron la primera vez, 32.2 por
ciento solo trabajaba, 17.3 por ciento solo estudiaba, mientras que 7.8
por ciento trabajaba y estudiaba.
Área y Región
La proporción de mujeres que no estudiaban ni trabajaban en el
momento de su primer embarazo, es mayor en el área rural (60.3
por ciento) respecto al área urbana (30.9 por ciento). Esta
situación se presenta también considerando las regiones,
en donde el mayor porcentaje registra la región Norte (55.8 por
ciento) y el menor Gran Asunción (31.8 por ciento).
Educación
Considerando el nivel educativo actual se puede observar que las
mujeres con menos años de estudio (0 a 5 años) son las
que en mayor proporción al momento de su primer embarazo no
estudiaban ni trabajaban (61.1 por ciento), en contrapartida solo el
21.4 por ciento de las que tienen 12 años y más de
estudio reportaron que en el momento de su primer embarazo no
estudiaban ni trabajaban.
Es importante mencionar que es poco probable que una mujer joven que
resultó embarazada por primera vez haya estado trabajando y
estudiando al mismo tiempo. Las mujeres del área urbana (11.5
por ciento) son las que con mayor frecuencia han trabajado y estudiado
en el momento de su primer embarazo con relación a las mujeres
del área rural (2.4 por ciento). Esta misma situación se
puede observar entre las mujeres de 20 a 24 años de edad (14.6
por ciento) en el momento del embarazo en comparación a las
mujeres con menor edad (4.6 por ciento, menos de 18 años).
Nivel Socioeconómico
En el Gráfico
7.8 se presenta la condición de estudio o
de trabajo según nivel socioeconómico de las mujeres
cuando quedaron embarazadas la primera vez. Se observa que el 7.2 por
ciento de las mujeres del nivel bajo solo estudiaban y 3.3 por ciento
estudiaba y trabajaba, mientras que 31.1 por ciento solo trabajaba y
58.4 por ciento no estudiaba, ni trabajaba.
La proporción que solo estudiaba al momento de quedar
embarazada, aumenta con el nivel socioeconómico hasta llegar a
28.6 por ciento en mujeres del nivel alto. Mientras que el porcentaje
que no estudiaba ni trabajaba disminuye hasta 27.3 por ciento en
mujeres de nivel socioeconómico Consecuencias Educativas a Causa
del Primer Embarazo.
En el Gráfico
7.9 se puede ver que entre las mujeres que estaban
estudiando y quedaron embarazadas, el 77.6 por ciento no
interrumpió sus estudios, el 18.5 por ciento interrumpió
y no volvió a estudiar y 4 por ciento interrumpió sus
estudios y volvió a estudiar después que terminó
el embarazo.
En el Cuadro
7.29 se puede ver que a medida que aumenta la edad al
primer embarazo, la probabilidad de interrumpir los estudios es menor.
La proporción de mujeres que no interrumpió sus estudios
cuando quedaron embarazadas es de 71.3 por ciento para las menores de
18 años, aumentando a 82.8 por ciento para las del grupo de 18 a
24 años de edad.
El porcentaje de mujeres que no han vuelto a estudiar disminuye de 32.2
por ciento entre las que tenían 11 o menos años de
escolaridad a 8.1 por ciento en mujeres con 12 y más años
aprobados de estudio. También la proporción de mujeres
que han interrumpido sus estudios y no volvieron a estudiar es mayor en
el área rural (23.8 por ciento), frente al área urbana
(16.8 por ciento).
En el Gráfico
7.10 se observa que entre las mujeres que estaban
trabajando y quedaron embarazadas, el 68 por ciento no dejó de
trabajar, el 22.7 por ciento interrumpió y no volvió a
trabajar y 9.4 por ciento interrumpió su trabajo pero
volvió a trabajar después que terminó el embarazo.
En el Cuadro
7.30 se puede ver que el porcentaje que volvió a
trabajar es el doble entre las mujeres con ninguna educación o
con 11 años aprobados de estudio con respecto a las del grupo de
12 y más años de educación (10.8 por ciento frente
a 5.6 por ciento). Se observa una mayor proporción de mujeres
que volvieron a trabajar luego del embarazo cuando éste
ocurrió siendo ellas menores de 18 años de edad (13.2 por
ciento), en comparación al grupo de 18 a 24 años de edad
(7.3 por ciento). Para las mujeres que ya no volvieron a trabajar
después del término de su embarazo, no se encontraron
diferencias según las características de residencia,
educación o edad al primer embarazo.
Nivel Socioeconómico
Teniendo en cuenta los niveles socioeconómicos bajo, medio y
alto, podemos observar que las mujeres del nivel alto son las que con
mayor frecuencia (72.2 por ciento) no continuaron trabajando
después de su primer embarazo, esta situación se da con
menor frecuencia para los niveles medio (70.3 por ciento) y bajo (62
por ciento).
En relación a las razones para no continuar trabajando o
estudiando, después del término del primer embarazo se
presentan en el Cuadro
7.31. Las más frecuentes fueron: que no
tenía con quién dejar al niño para quienes no
continuaron el trabajo, y vergüenza de lo que diga la gente para
aquellas que no volvieron a estudiar (26.9 y 23.3 por ciento,
respectivamente). No tenía con quién dejar al niño
fue la segunda razón más mencionada por las mujeres para
no volver a estudiar (20.2 por ciento), seguido por el 11.1 por ciento
que mencionó problemas de salud, que también ocupa el
tercer lugar para no continuar en su trabajo. Mientras que una de cada
diez de las que no volvieron estudiar manifestaron que ya se
graduó. El problema económico no deja de ser importante
para la interrupción de los estudios, aproximadamente el 10 por
ciento señala ésta como la razón para no continuar
su estudio. La oposición de la pareja fue la segunda
razón más mencionada directamente para no volver a
trabajar (20.6 por ciento), sin embargo otro 9.7 por ciento solo quiere
cuidar la casa.
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