2. METODOLOGIA Y CARACTERISTICAS DE LAS ENTREVISTADAS
La muestra de la encuesta fue diseñada para producir aproximadamente
7000 entrevistas completas de mujeres de 15 a 44 años de edad. Es de tipo
probabilístico, autorrepresentada a nivel de cuatro regiones: Asunción y área
Metropolitana (Gran Asunción), Norte, Centro Sur y Este. Este diseño permite
obtener también estimaciones representativas de las zonas urbana y rural a
nivel país. El Chaco o la Región Occidental fue excluido debido a la baja
densidad y a su alto grado de dispersión poblacional, incluyéndose el distrito
de Villa Hayes.
El
esquema de muestreo estadístico utilizado consiste en un diseño probabilístico
en tres etapas y de conglomerados.
Probabilístico porque todas las mujeres que conforman el universo tienen una
probabilidad conocida, diferente de cero, de ser seleccionadas. La unidad
primaria de muestreo (UPM) es el sector
censal, la unidad secundaria de muestreo (USM) es la vivienda y la unidad de
muestreo de la tercera
etapa es la mujer en edad fértil (MEF). Este esquema es común para las
anteriores cuatro encuestas,
la EPF 1987, ENDSR 1995/ 6, ENSMI 1998 y ENDSSR 2004.
La
selección de sectores censales (UPM), se realizó en forma sistemática, con
arranque aleatorio, con base
en probabilidades proporcionales a su tamaño (PPT), medidas por el número de
viviendas particulares existentes de acuerdo con la información de la muestra
maestra del CEPEP.
La
selección fue independiente para cada región; en consecuencia, la probabilidad
de selección de las UPM es diferente para cada dominio de la muestra. Por lo
tanto, se aplica un factor de ponderación para cada dominio. El factor es
proporcional al inverso de la probabilidad de selección de una vivienda en el
dominio.
Los factores de ponderación para cada dominio (región) son
los siguientes:
-
La región
Norte tiene una ponderación menor a 1.0 (0.397), reflejando sobremuestreo en
esta región, para permitir estimaciones con la misma precisión que las otras
regiones.
-
En las otras,
los factores de ponderación son ligeramente superiores a 1.0, reflejando sub
muestreo, así se tiene: Gran Asunción: 1.268; Centro Sur: 1.126 y Este: 1.212.
En la segunda etapa de selección se escogió un número fijo de viviendas dentro de cada sector de la muestra, de forma aleatoria a fin de asegurar que todas las viviendas por sector tuvieran la misma probabilidad de ser seleccionadas. En esta etapa se utilizaron los listados actualizados de viviendas, producto de la actualización cartográfica realizada en el campo entre febrero y junio de 2008. Seguidamente se seleccionó aleatoriamente una vivienda de partida entre el número 1 y la n;
siendo n el número total de viviendas del sector.
Las viviendas incluidas
en la muestra son las de inicio y las n-1 consecutivas.
Para
la tercera etapa de selección, se incluyó en el cuestionario de hogar un
listado de todas las mujeres
en edad fértil (MEF), de 15 a 44 años de edad, que fueron registradas iniciando
con la de mayor
edad y prosiguiendo de forma descendente.
Luego
se seleccionó en forma aleatoria una sola MEF por cada hogar, utilizando en el
cuestionario de hogar un cuadro que permite tal selección de acuerdo al último
dígito del cuestionario y al número de MEF en el hogar (Tabla de selección de
Kish).
La
probabilidad de selección de cada entrevistada fue inversamente proporcional al
número de mujeres de 15 a 44 años en el hogar. Por tanto se aplica como factor
de ponderación el número de MEF en el hogar para compensar esta desigual
probabilidad de selección.
Para las mujeres
que tuvieron hijos nacidos vivos entre junio de 2003 hasta mayo de 2008 también
se realizó una selección aleatoria de un hijo a fin de aplicar preguntas
adicionales sobre el parto, síntomas o molestias relacionadas a Infecciones
Respiratorias Agudas (IRA), incidencia de diarrea e inmunización.
Para el
análisis de estos temas se aplican factores de ponderación con la misma
metodología mencionada arriba a fin de compensar la probabilidad desigual de
selección de los niños.
Como
podrá verse en la próxima sección (cobertura de la muestra), la tasa de
entrevistas no completas fue de 6.4 por ciento. Comparando la distribución de
mujeres por grupos quinquenales de edad y área de residencia (urbana y rural)
de la encuesta 2008 con las proyecciones de la DGEEC para el año 2008 se
encontró una sobre-representación en la muestra de adolescentes y adultas
jóvenes (15-24 años de edad) en las áreas urbanas y una ligera
sub-representación en áreas rurales, caso opuesto para las mujeres de 30-34
años de edad en áreas urbanas donde se halló una sub-representación. Debido a
ello fue necesario realizar un ajuste en la muestra (ponderación adicional)
para que la proporción de mujeres sea consistente con las proyecciones de la
DGEEC.
En el anexo de este informe se incluyen los cuadros con
los resultados de las principales variables y se muestran los porcentajes
basados en números ponderados. Los números absolutos se refieren a número de
casos no ponderados. Obsérvese que algunos cuadros pueden no sumar 100 por
ciento debido al redondeo.
En total fueron seleccionadas y visitadas 12208
viviendas de las cuales 10670 eran viviendas ocupadas. Fueron completados
cuestionarios de hogar en 12013 viviendas (98.4 por ciento de las viviendas), incluyendo
viviendas desocupadas.
A través del cuestionario de hogar se seleccionaron
6877 mujeres en edad fértil y fueron completados 6540 cuestionarios
individuales, correspondiendo esto al 95.1 por ciento de las MEF seleccionadas.
De todas las mujeres seleccionadas para las entrevistas, no fue posible
entrevistarlas por motivo de rechazo por parte de la mujer en menos de 1 por
ciento y en 2.9 por ciento de ellas por motivo de ausencia del hogar al momento
de la entrevista luego de haber realizado tres revisitas al mismo hogar.
La
tasa total de entrevistas varió de 90.1 por ciento en Gran Asunción a 96.1 por
ciento en la región Centro Sur. El total de entrevistas
completas (93.6 por ciento) fue de 3.2 puntos porcentuales menor que las
entrevistas completas de la encuesta de 2004 (96.8 por ciento). Esto puede
deberse a que hubo un aumento de 7 por ciento de hogares desocupados y 13 por
ciento de aumento de hogares sin MEF, lo que puede explicar que el número de
entrevistas individuales de mujeres en edad fértil (MEF) no haya alcanzado las
7000 entrevistas previstas. Además, cabe resaltar que en la actual encuesta 2.9
por ciento de las MEF estaba ausente, en comparación a solo un 1.2 por ciento
en el 2004. Anexo, Cuadro 1.
La encuesta proporciona información sobre el acceso a
servicios básicos como agua, electricidad, servicio sanitario en la vivienda,
disponibilidad de electrodomésticos, medios de locomoción y comunicación.
El 97.7 por ciento de las entrevistadas reportó que su
vivienda cuenta con energía eléctrica. El 81.4 por ciento de las viviendas
dispone de conexiones intradomiciliarias como principal fuente de abastecimiento
de agua para uso doméstico. En cuanto a la disponibilidad de servicio
sanitario, 74.7 por ciento de las viviendas tienen baño con desague conectado a
la red pública o a un pozo ciego,
Gráfico 1 y Gráfico2.
En el
Gráfico 2 se presentan comparaciones de la tenencia
de algunos bienes y/o servicios en el hogar que presentan mayores aumentos en
relación a la encuesta pasada (2004).
Entre los aumentos más resaltantes de bienes y servicios
disponibles en las viviendas se observa por ejemplo el de teléfono celular,
pasando de 49.4 por ciento en 2004 a 92.2 por ciento en 2008. Cabe destacar que
en la actualidad el 81.4 por ciento de viviendas cuentan con el servicio de
agua por tubería, cifra que en el año 2004 era de 67.3 por ciento. La tenencia
de video/DVD aumento de 24.2 por ciento en el 2004 a 55.3 por ciento en el
2008. En los últimos 4 años la tenencia de motocicleta ha aumentado en
importantes proporciones incrementándose de 17.9 por ciento a 39.5 por ciento.
La distribución de las mujeres en edad fértil según estado marital
indica que 38.7 por ciento son solteras y que alrededor de 54 por ciento están
casadas o unidas. La información sobre la proporción de mujeres casadas o
unidas es muy similar entre el Censo de 2002, la Encuesta de 2004 y la actual Encuesta
de 2008 ya que todas están cerca del 54 por ciento,
Gráfico 3.
Se puede
observar un mejoramiento progresivo en el nivel de educación de las mujeres en
edad fértil a lo largo de los últimos 10 años al comparar los datos de la ENSMI
1998, la ENDSSR 2004 y la ENDSSR 2008. Se ha registrado una disminución del
analfabetismo funcional, aquellas con un máximo de dos años de estudio, de 7.5
a 2.7 por ciento. Asimismo se redujo la proporción de mujeres que tienen entre
3 y 5 años aprobados de estudio de 22.1 por ciento a 10.3 por ciento. Por el
contrario, el grupo de las que completaron la secundaria o tienen nivel
superior (12 y más años aprobados de estudios) aumentó de 21.3 en 1998 a 39.1
por ciento en 2008, Gráfico 4.
En cuanto a
diferencias regionales, las mujeres que residen en Gran Asunción muestran un
nivel de escolaridad más alto que las de otras regiones. En el Gráfico 5 se
observa que las que han completado el nivel secundario o tienen más de 12 años
aprobados de estudio representan el 53.6 por ciento en Gran Asunción, en
comparación al 36.9 por ciento en la región Centro Sur, 29.8 por ciento en la región
Este y 26.1 por ciento en la región Norte, que es la menor proporción entre todas.
Cabe destacar
que la mayor proporción de aumento en mujeres de 15 a 44 años de edad que
tienen 12 y más años aprobados de estudio se da en la región Norte (45 por
ciento de aumento). Las demás regiones también experimentaron aumento, pero en
menor medida como la región Este que presenta el menor aumento (4 por ciento).
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