5. ADOLESCENTES Y ADULTAS JOVENES
Con la ENDSSR 2008 se completa una serie
con más de veinte años de información sobre salud sexual y reproductiva de
adolescentes y adultas jóvenes en el Paraguay, siendo esta una de las fuentes
de datos más extensas de América del Sur. Este capítulo presenta los
principales datos recogidos sobre fecundidad, experiencia sexual y uso de
anticonceptivos en la primera relación sexual de mujeres entre 15 y 24 años de
edad.
En Paraguay las adolescentes y adultas jóvenes continúan iniciando
su etapa reproductiva a temprana edad antes de los 25 años. Un poco más que una cuarta parte (27.2
por ciento) de ellas reportaron haber tenido un embarazo o más. Una característica que se sigue
notando en esta encuesta, es que en la medida que aumenta la edad también aumenta el número de embarazos
reportados. De las adolescentes (aquellas entre 15 y 19 años), una de cada diez
(10.2 por ciento) reportó haber tenido un embarazo o más y de las adultas jóvenes (aquellas entre 20 y 24 años), casi
cinco de cada diez (45.5 por ciento) reportaron haber tenido un embarazo o más.
También se observa una diferencia en el número de embarazos
reportados según se trate de mujeres residentes en zonas urbanas o rurales. Una de cada cinco (22.7 por
ciento) adolescentes y adultas jóvenes urbanas declararon haber tenido uno o más embarazos,
subiendo la proporción entre las adolescentes y jóvenes rurales a una de cada
tres (33.1 por ciento)
Gráfico 14.
Casi dos de cada tres (62.2 por ciento)
adolescentes y adultas jóvenes han tenido relaciones sexuales. En la mayor
parte de ellas (58.6 por ciento), las relaciones sexuales se dieron antes del
matrimonio o unión consensual. Anexo, Cuadro 5.
Distinguiendo entre adolescentes y adultas
jóvenes se nota que la experiencia sexual aumenta con la edad. La proporción de
adolescentes con experiencia sexual premarital fue del 37.0 por ciento y entre
de las adultas jóvenes de 20 a 24 años fue del 82.0 por ciento, más que el
doble que las primeras.
Se observa que tanto en áreas rurales como
urbanas la proporción de primera relación sexual premarital sobrepasa el 50 por
ciento. Puede verse una diferencia entre las adolescentes y adultas jóvenes
según residan en áreas urbanas o rurales, siendo las urbanas las que reportaron
un porcentaje más alto de experiencia sexual premarital (63.1 por ciento) que
las rurales (52.6 por ciento), Gráfico 15.
Recorriendo los últimos veinte años de datos proporcionados por las
encuestas de demografía y salud sexual y reproductiva realizadas en Paraguay se nota una tendencia
creciente en la proporción de adolescentes y adultas jóvenes que tuvieron relaciones sexuales
premaritales tanto en Gran Asunción como en el Resto del País.
Con relación a la zona de Gran Asunción, la encuesta de
Planificación Familiar de 1987 registró un 39.5 por ciento de adolescentes y adultas jóvenes que reportaron
haber tenido relaciones sexuales premaritales, proporción que subió a 52.5 por ciento en la encuesta
de 1995/ 6, bajando en la siguiente encuesta del año 1998 a 48.6 por ciento. Seis años más tarde, la
encuesta del año 2004 nuevamente registró un aumento reportándose un 57.8 por ciento de adolescentes
y adultas jóvenes con experiencia sexual premarital. Los datos de la última encuesta presentan
nuevamente un aumento, dado que el 64,0 por ciento de ellas reportan experiencia sexual premarital en
Gran Asunción.
Aunque comparativamente la proporción de adolescentes y adultas
jóvenes con experiencia sexual en el resto del país hasta ahora siempre ha sido menor que la de Gran
Asunción, su tendencia a lo largo de los años también ha sido creciente. Entre 1987 y 1995/ 6, la
proporción de adolescentes y adultas jóvenes con experiencia sexual premarital subió de 33.1 por ciento a
44.7 por ciento. La siguiente encuesta, del año 1998, registró 42.7 por ciento de adolescentes y
adultas jóvenes con experiencia sexual premarital, es decir un leve descenso con relación al año
1995/ 6. A partir de la siguiente encuesta, del año 2004, la proporción subió a 50.5 por ciento y
ascendió nuevamente en la última encuesta, del año 2008, a 56.4 por ciento, Gráfico 16.
En el Gráfico 17 se puede observar la
tendencia de uso de anticonceptivos en la primera relación sexual de las mujeres adolescentes y
adultas jóvenes que desde el año 1987 hasta la actualidad la misma se incrementó considerablemente. En
el año 1987 una de cada ocho (12.2 por ciento) adolescentes y adultas jóvenes
reportó haber usado un método anticonceptivo en su primera relación sexual.
En la encuesta del año 1995/6 la proporción
casi se duplicó, llegando a reportarse que una de cada cuatro (23.6 por ciento)
había usado un método anticonceptivo. Nuevamente en la encuesta del año 1998 creció
la proporción a casi una de cada tres (31.3 por ciento) para escalar a más de
la mitad (56.3 por ciento) en el año 2004. Finalmente, la actual encuesta
registra que siete de cada diez (70.5 por ciento) adolescentes y adultas
jóvenes reportaron haber usado un método anticonceptivo en su primera relación
sexual. Anexo, Cuadro 6.
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